lunes, 6 de mayo de 2013

El liberalismo y el conflicto social

Aritz Recalde, mayo 2013
 Por indicación del Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Policía Metropolitana  reprimió violentamente a un grupo de personas que se oponían a la implementación de una obra en terrenos del Hospital Borda.
La actitud del gobierno porteño, reactualiza los postulados históricos que implementó la derecha liberal argentina. Cuando decimos “actitud” queremos resaltar dos cuestiones:
-       El ACCIONAR VIOLENTO y desmesurado de la Policía Metropolitana.
-       La JUSTIFICACIÓN DEL HECHO VIOLENTO que realizó el gobierno de la Ciudad.
La derecha y el conflicto social
Luego de producidos los hechos, Macri dio una conferencia de prensa y justificó la represión. Su discurso se orientó a persuadir a su electorado, de que la Policía Metropolitana cumplió el mandato de la mano dura que caracteriza a la derecha liberal. La policía actuó respetando el mandato de dicha ideología que:
·         Considera de manera negativa la intervención del Estado en las carteras sociales. En particular, se opone a aquellas instituciones cuya finalidad es mejorar las condiciones de los grupos sociales y culturales más débiles y desfavorecidos.
·         Entiende que el conflicto político es “antisocial” y pernicioso para el sistema de poder establecido.
·         Promueve la aplicación de la fuerza, sobre la potencial concertación y negociación democrática, para resolver los conflictos.
·         Organiza cuerpos institucionales conducentes a ejecutar excesos, violando códigos y leyes procesales.  
La Ciudad de Buenos Aires está tranquila, se reprime “solamente” a los “grupos más débiles”
“Hombres que generosamente no quieren consentir que la lucha por la existencia acarree á algunas personas los males que son consecuencia lógica de su incapacidad y mala conducta, son bastante crueles para amargar más la vida de otras personas, infligiéndoles tanto á ellos como á otras familias males artificiales”. Herbert Spencer
La Policía Metropolitana reprimió en un hospital psiquiátrico del Estado, cuya característica fundamental es que se orienta a un grupo social sumamente frágil. En este contexto, se disparó brutalmente contra médicos y pacientes.
Este hecho, debería haber formado parte de una autocrítica en la conferencia de prensa que dio Macri. Por el contrario, ni se lo mencionó. Posiblemente, el Jefe de Gobierno comparta la opinión de Herbert Spencer de que no corresponde al Estado desarrollar políticas sociales sobre los grupos más débiles, ya que eso sería contrariar la “lucha por la existencia”.
Pareciera, que no hay que inquietar a su electorado de clase alta, con temas propios de los pobres que van al hospital público. Incluso, podemos suponer que Macri comparte la preocupación de Spencer que se oponía a la intervención del Estado, ya que ¿no es cruel aumentar el dolor de la mejor parte de la humanidad para ahorrar penas á la parte que menos auxilio merece?.
En definitiva, para el liberalismo los grupos vulnerables no tienen derechos ya que no pueden pagarlos. Tal es así, que el cierre de un taller de un hospital, el mal estado de su infraestructura o la brutal represión sobre su personal, no son cuestiones consideradas “prioritarias” para la dirigencia de la Ciudad de Buenos Aires. Lo más terrible, es que da la sensación de que el electorado de Macri, a quién le dirigió la conferencia de prensa, tampoco se desvela por el asunto.
La Ciudad sin conflictos es PRO
“La pobreza de los incapaces, la angustia de los imprudentes, la miseria de los holgazanes, ese soterramiento de los débiles por los fuertes obedece á los decretos de una benevolencia inmensa y previsora”. Herbert Spencer
Pese a los reclamos de los miembros del hospital Borda, de la comunidad y de la dirigencia política y sindical, el gobierno respondió con una inusitada violencia. Frente a un reclamo por más parcial que sea, la derecha reacciona buscando suprimir cualquier iniciativa de cambio. Para “resolver” un problema, la derecha directamente lo intenta suprimir violentamente.
A lo largo de la historia, estas corrientes políticas promovieron la conformación de instituciones policiales que operaron fuera de la ley. No es la primera oportunidad en la cual las fuerzas de seguridad reprimen violentamente a la sociedad civil. Solamente por citar algunas situaciones, se debe recordar la tarea del coronel Ramón Falcón que reprimió manifestaciones y asesinó a dirigentes políticos anarquistas. Otra situación, fue la del Jefe de Policía relevado Antonio Navarro, que durante la tercera presidencia de Perón, se movilizó y derribó al gobernador de Córdoba Ricardo Obregón Cano.  Más recientemente, se debería recordar que Alfredo Fanchiotti asesinó a Maximiliano Kosteki y a Darío Santillán, a plena luz del día.
La Policía Metropolitana reitera un comportamiento típico del liberalismo argentino, que intenta suprimir los conflictos surgidos en el seno de la democracia, por intermedio del accionar de la represión y de la violencia.


No hay comentarios: