sábado, 14 de abril de 2018

Por la Unidad del Partido Justicialista y contra la judicialización de la política


En el año 1946 el General Juan Domingo Perón fundó el Partido Único de la Revolución Nacional, antecedente que un tiempo después derivó en la creación del Partido Peronista. Nuestro Movimiento político nació articulando diversas identidades y trayectorias y se conformó con dirigentes radicales, independientes, socialistas, conservadores populares y de cientos de miles de argentinos y de argentinas. El Partido se conformó con las ramas política, sindical, femenina y juvenil y consolidó un entramado de Unidades Básicas a lo largo y a lo ancho de la patria. En el año 1949 surgió, además, el Partido Peronista Femenino. Nuestra consigna fundacional fue la unidad en la diversidad, elevando bien alto la vocación de enaltecer la política, de darle derechos a los postergados y de construir una Argentina grande, orgullosa de sí misma y ejemplo civilizatorio mundial.
Juan Perón propugnó la hermandad y la unidad de todos los argentinos. Lamentablemente, la intolerancia y los intereses de elites y de facciones de adentro y de afuera de la Argentina, se opusieron a esta obra de libertad y de desarrollo. El golpe militar de 1955 prohibió al Partido Peronista y le impidió al pueblo la elección libre de sus representantes. Pese a los fusilamientos, secuestros y atentados, el peronismo resistió a las diversas dictaduras militares y a los cómplices civiles que intentaron silenciar al pueblo y callar a la democracia.
Debido a la proscripción, el Partido Peronista se denominó Partido Justicialista, designación vigente hasta la fecha. Luego de 18 años de resistencia al régimen fraudulento, regresó la democracia sin proscripciones a la Argentina en 1973 y de su mano el peronismo triunfó de manera contundente. La dictadura de 1976 profundizó la intolerancia iniciada en 1955 e inició una etapa funesta de la historia en la cual se prohibió, nuevamente, a nuestro Partido y a nuestro Movimiento.   
A la vuelta de la democracia en 1983 y ya sin Juan Domingo Perón, el Justicialismo inició una difícil reconstrucción. Rediscutimos la doctrina, la forma de organización y de liderazgo de cara a asumir los nuevos desafíos propios de la época. El Justicialismo tuvo aciertos y también errores, protagonizó encuentros, desencuentros, divisiones y debates. Sin eximir a nadie de responsabilidades, creemos que es natural que existan visiones disimiles sobre aspectos de la realidad, en el Movimiento político más importante y masivo del país y de Sudamérica.
Actualmente, poderes externos al Justicialismo están incentivando internas y fracturas políticas para debilitar a la mayor fuerza de oposición al gobierno neoliberal de CAMBIEMOS. Tienen la pretensión de obstaculizar el actual proceso de unidad, que le va a permitir a la sociedad argentina edificar un Proyecto Nacional de soberanía política, independencia económica y justicia social. La intervención del PJ iniciada por la Jueza Federal María Servini, es violatoria del mandato de los afiliados y de los organismos de decisión del Partido. Como en otras épocas, una inmensa parte de nuestro pueblo se queda sin su legítima representación. Es por eso que:
- repudiamos la Intervención Judicial del PJ y afirmamos que no debe judicializarse la política.
- reconocemos la legitimidad y la legalidad de las autoridades del Partido Justicialista elegidas en el año 2016 y la de su Presidente, José Luis Gioja.
- convocamos a los diversos sectores del Justicialismo a discutir la reorganización del Partido, sin prejuicios y abiertamente, pero siempre respetando los organismos interno del PJ y la soberanía que emana de sus afiliados.  

Tal como estableció el General Perón: “No queremos que la historia pueda algún día enrostrarnos que no fuimos lo suficientemente generosos. No queremos que en la historia, que leerán nuestros hijos o nuestros nietos, pueda quedar en blanco el espacio que un argentino patriota puede ofrecer siempre, en la historia de los Pueblos, a otro argentino patriota”.

Centro de Estudios Hernández Arregui (CEHA)
11 de abril de 2018

sábado, 7 de abril de 2018

El Centenario de la Reforma Universitaria del año 1918 y la integración sudamericana


Aritz Recalde, marzo 2018 [1]


Introducción
La Reforma Universitaria del año 1918 es uno de los procesos políticos y culturales argentinos con mayor ascendencia en los ámbitos partidarios e intelectuales de Sudamérica.
Las jornadas influyeron en cuatro grandes temas. Primero: la Reforma fortaleció las nociones de autonomía y de cogobierno universitario. Segundo: se impulsó un cambio de los planteles docentes, de la metodología y de la orientación de la enseñanza. Tercero: la iniciativa politizó la a juventud y fue un catalizador para la constitución de agrupamientos y de federaciones estudiantiles en varios países de Sudamérica. Cuarto: la Reforma derivó en una corriente cultural y política de sentido americanista, antiimperialista y de orientación social. 
Muchos de estos objetivos iniciales fueron cambiando en el tiempo y difícilmente se pueda concluir una definición única y acabada de los alcances concretos de las jornadas. La pluralidad de actores, de partidos o de ideologías que confluyeron en 1918 y las diferencias de realidades entre las universidades nacionales (Córdoba, La Plata y Buenos Aires) hacen dificultoso el intento de sistematización de los fines y de la orientación histórica que adquirió la Reforma. El proceso político tuvo distintas derivaciones y apropiaciones en cada lugar y en cada contexto político y es por ello que sería más adecuado hablar de varias Reformas Universitarias.
En el presente artículo se elaboran algunas claves analíticas para su comprensión, centrando el estudio en los impactos iniciales que tuvo la Reforma en los ámbitos académicos, políticos y culturales de Sudamérica.
Se analiza centralmente la perspectiva americanista del proceso y se describen de manera sucinta los ámbitos de articulación universitaria actuales de los bloques MERCORUR, UNASUR y CELAC.    


Índice
Introducción
1- Contexto de surgimiento de la Reforma Universitaria de 1918.
Contexto argentino de aparición: la Reforma y la Ley Sáenz Peña
Contexto mundial y regional de la Reforma
2- La Reforma y su ideario.
La agenda de la autonomía y el cogobierno
La Reforma Universitaria y la cuestión social
Deodoro Roca: la Reforma Universitaria y la crítica al imperialismo
La Reforma Universitaria y la politización y organización de la juventud
La Reforma y la causa de la unidad de Sudamérica
3- La Reforma y su impacto político y cultural en Sudamérica.
a-      Un movimiento que recupera el legado cultural y político continental
b-      La Reforma y su apropiación en Sudamérica
José Vasconcelos: la Reforma Universitaria y unidad hispanoamericana
José Carlos Mariátegui: la Reforma y el cambio social
Raúl Haya de la Torre: la Reforma, la cuestión social y la doctrina de la unidad indoamericana
4- Una revisión crítica de la Reforma.
¿La Reforma fue abandonada?
¿Debemos actualizar la Reforma?

Anexo 1 - Resumen de las principales figuras de la Reforma de 1918
Anexo 2 - Ámbitos de articulación de la Educación Superior
Bibliografía





[1] El texto forma parte del Proyecto de Investigación de la UNAJ “De la Hora americana a la CELAC: aportes de la educación universitaria a la integración regional”. Programa Interinstitucional de Investigación entre la UNAJ, la UNDAV y la UNPAZ “A cien años de la Reforma del 18. Las Universidades del Bicentenario piensan el Centenario”.