domingo, 6 de junio de 2010

LOS INTERESES RADICALES Y EL PRESUPUESTO UNIVERSITARIO


Aritz Recalde, junio 2010


La UCR y pese a ser minoritaria en el plano electoral, mantiene un extraño manejo de la política universitaria en el país. El último gobierno nacional de la UCR implementó un ajuste del 13 % a los empleados públicos y a las universidades, sancionó el corralito, implementó la flexibilización laboral, firmó el escandaloso y oneroso megacanje y recortó los salarios a los jubilados, entre otras acciones. Dichas maniobras le valieron la salida en helicóptero a De La Rua que antes de irse asesino a 27 argentinos. En varios casos y pese a su calamitosa salida del poder, siguen controlando las universidades y lo hacen por intermedio de sus rectores, decanos o agrupaciones y además y cuestión central, manejan importantes resortes del Estado como es la Secretaria de Política Universitaria (SPU). Asimismo, se puede observar que radicales como Julio Cobos son líderes de la oposición o como las agrupaciones Franja Morada apoyan públicamente a los grupos concentrados del campo y a los antagonistas al proyecto nacional. Pese a esto y como veremos, los radicales siguen teniendo poder para incidir en la distribución de presupuesto universitario y para manejar programas del Estado del ministerio.
El conflicto político entre Cristina Kirchner y los grupos concentrados sojeros agroexportadores puso en evidencia la dificultad del gobierno para avanzar en la implementación del Proyecto Nacional. Una de esas dificultades se relacionó con los intereses directos entre la prensa monopólica de Clarín o La nación y los agronegocios. Con una importante e histórica determinación, el gobierno promovió la ley de Servicios Audiovisuales iniciando un camino hacia la democratización de la prensa. Otro de los frentes de conflicto abiertos se relacionó estrechamente con la deuda social luego de más de 30 años de neoliberalismo. Pese a los logros alcanzados, el gobierno tiene importantes deudas que se toparon con una crisis económica mundial que amenazó con profundizar los problemas en cuestiones de empleo o de pobreza. De manera similar a la audacia con lo realizado con la Ley de Servicios Audiovisuales, el gobierno trasladó un recurso financiero especulativo en manos de grupos concentrados e incluso extranjeros, en una fuerte de riqueza directa que pasó a los más humildes. La nacionalización del sistema de jubilaciones terminó con los negocios financieros y generó las condiciones para lanzar el subsidio universal por hijo a más de 3 millones y medio de niños. Los argentinos dejamos de financiar las hipotecas del primer mundo para solventar el derecho de la juventud del país a la educación, la salud y el futuro.
Otro de los frentes abiertos en el año 2008 provino de sus propias filas y se refiere a la oposición del vicepresidente Julio Cobos al proyecto del poder ejecutivo. En este caso, el gobierno y pese a que lanzó la reforma política y previa audiencia con la oposición, para democratizar y fortalecer el sistema, no consiguió dar por tierra a esta nociva, destructiva e insólita, obstrucción interna a su gestión. Un caso típico de los límites políticos del gobierno es la administración de algunas áreas de la cartera educativa: el radicalismo ésta firme en la administración de la POLÍTICA UNIVERSITARIA. Lo que estamos cuestionando no es solamente un problema de Partidos, sino que y por el contario, consideramos que el drama del gobierno son algunas políticas propulsadas por estos sectores desde la SPU, a partir de la acción de los lobitas y desde el Congreso. Un caso de ello es la distribución del presupuesto universitario 2010 (ley 26.546) que benefició particularmente a algunas casas de altos estudios.
Podemos mencionar y a modo de ejemplo, el contraste entre un conjunto de universidades desfavorecidas por el presupuesto, con otras que son beneficiadas. Entre las primeras, se puede mencionar a la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y la de Lanús (UNLa). Entre las beneficiadas que vamos a mencionar están la Universidad Nacional de Litoral (UNL) y la de Salta (UNSa). La Universidad Nacional de Lanus nació en el año 1996 y esta ubicada en un conglomerado urbano con la abultada cifra de 8.684.437 habitantes[1]. La UNLa tiene 8.316 alumnos[2] y dispone de la tasa de crecimiento más alta de las universidades argentinas y llega al índice del 10,08 % en el periodo 2002-06. La relación entre presupuesto y matrícula deja como resultado una inversión aproximada de $ 6.488 por alumno al año[3]. La UNLa tiene en su planta 222 docentes. La relación entre la matrícula y la cantidad de cargos docentes es de 1 docente cada 37alumnos. La Universidad Nacional de Quilmes fue creada en el año 1989 y se encuentra radicada en el ampuloso conurbano bonaerense. Cuenta con un presupuesto de $ 70.363.659 y con una matrícula de 10.794 alumnos. La relación entre presupuesto y alumnos nos da como resultado una inversión de $6.518 pesos. Su personal docente al año 2006 es de 191 miembros lo cual representa 1 docente cada 56 alumnos.
Por otro lado, están las universidades favorecidas por el radicalismo y los grupos minoritarios que enfrentan al proyecto nacional. La Universidad Nacional del Litoral fue creada en el año 1919 y su sede central se ubica en la ciudad de Santa Fe que tiene 369.589 habitantes y cuya provincia alcanza a más de tres millones de personas. La matricula de la UNL al año 2006 asciende a 35.265 alumnos y tiene un crecimiento considerable del 5,3 % interanual. Su presupuesto para el año 2010 es de $ 285.822.413. Esto deja como saldo una inversión por alumno de aproximadamente de $ 8.104. La UNL tiene en su planta 4.753 cargos docentes lo cual da como resultado la existencia aproximada de 1 docente cada 7,41 alumnos. La Universidad Nacional de Salta es parte de una provincia que se compone de aproximadamente 1 millón de habitantes. La UNSa tiene 21.596 alumnos con un bajo crecimiento que ronda el 0,5 % interanual. Su presupuesto para el año 2010 es de 172.482.913 pesos lo cual deja como saldo la inversión de $ 7.986 por alumno. La UNSa tiene en su planta 2.147 cargos y eso implica la existencia de un docente cada 10 alumnos.
Resumiendo: pese a que la UNLa y la UNQ se encuentran en la región más poblada del país y con grandes problemas sociales, el presupuesto es menor que en las universidades del Litoral y de Salta. Por ejemplo, el gasto por alumno es aproximadamente un 20% menor en la UNLa y en la UNQ en relación a la Universidad de Litoral. Asimismo, la relación entre docente y alumnos es 9 veces superior en la UNLa y 13 veces en la UNQ tomando como referencia la Universidad de Salta.
Otro caso atípico en la distribución presupuestaria de las universidades argentinas es el caso de la Universidad Nacional de San Juan creada en el año 1973. La universidad se inscribe en una provincia cuya población es de 620.023 habitantes. La universidad tiene 20.598 alumnos y una tasa promedio de crecimiento del escaso 0,1%. Su presupuesto para el año 2.010 es la abultada cifra de $ 319.568.299. Eso quiere decir que la inversión por alumno para el año 2010 será de $ 15.514 para la Universidad San Juan y por tomar un ejemplo comparativo, de $ 6.488 para la UNLa. En el año 2006 la cantidad de cargos docentes de la Universidad de San Juan alcanza los 4.869. Haciendo otra analogía, podemos observar que la UNQ dispone de 191 cargos, o sea, que hay 1 docente cada 4 alumnos en San Juan y 1 docente cada 56 alumnos en la UNQ.

Frente a éste panorama la cartera educativa ligada a las universidades desarrolla un prudente silencio. Esto nos deja pensar que el radicalismo a través de la SPU, de Julio Cobos o sus legisladores maneja los hilos de la estratégica política educativa en beneficio propio y en desmedro de aquellas universidades ligadas y comprometidas al Proyecto Nacional.



[1] Los datos mencionados son del INDEC - Censo 2001.
[2] Todos los datos de las universidades son extraídos de la Secretaria de Políticas Universitarias. Anuario 2006.
[3] La tasa de crecimiento de la matrícula 2002- 06 supone actualmente que existen un mayor número de alumnos.

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