martes, 27 de mayo de 2008

Alcances, mitos y propuestas para una Ley de Educación Superior

Aritz Recalde,
mayo de 2008

El gobierno nacional esta proyectando la reforma de la Ley de Educación Superior, cuestión que pese a ser positiva, no resuelve la crisis de las universidades. Algunas personas creen que derogar la ley neoliberal es por si misma una política universitaria. Dicha tesis propia de las corrientes del reformismo conservador y la izquierda mitromarxista, debe ser desmitificada para tener una noción concreta de los alcances que puede tener una reforma de la LES para modificar el comportamiento del sistema de educación superior.

Nuestra opinión es que la identificación de todos los problemas de la universidad en dicha ley es una forma, conciente o inconsciente, de esquivar el necesario debate sobre las reformas que tiene que implementar el Sistema de Educación Superior para cumplir con sus objetivos de manera satisfactoria. Dicho mecanismo legal y pese a que tiene flancos débiles y cuestionables, auspicia la posibilidad de resolver y superar ampliamente, todos y cada uno de los anhelos y propuestas de la “reforma del año 1918” y de gran parte de las agrupaciones políticas existentes. La forma en que son encarados en la LES los temas de gobierno, de extensión, de coordinación interinstitucional, servicios sociales, derechos docentes o de planificación de carreras y posgrados, dejan en manos de la “autonomía” y el cogobierno la decisión última y la resolución de gran parte de los asuntos. En este cuadro, los universitarios suponen que la otra ley puede resolver los temas que ellos, por su cuenta y diariamente, esquivan por propia decisión. De más esta decir, que la Ley de 1995 no solo no es la “culpable de todos lo males”, sino que y por el contrario, introdujo cuestiones positivas, como y por ejemplo, la existencia de la CONEAU o de la figura de los Consejos Sociales. Hay un tema de la LES que es cuestionado por la dirigencia universitaria y se refiere a la posibilidad que esta abre al cobro de aranceles en estudios de grado. Este planteo se enfrenta con la sanción de la gratuidad universitaria decretada por Perón en la década de 1950 y que aun esta vigente. Hay que decir que la gratuidad universitaria tiene sanción constitucional y que fallos de la justicia lo han reforzado. En este cuadro, los planteos que creen que la “autonomía” y la “gratuidad” son un programa para la universidad, lo que están afirmando es que debe continuar sin modificaciones el sistema de educación superior argentino.
La posibilidad de que una ley de educación superior modifique el comportamiento universitario tiene que partir cuestionando la autonomía y adecuando el funcionamiento educativo a la democracia de masas. La autonomía actualmente es entendida como un sinónimo del gobierno tripartito que nació con Aramburu en 1956: un modelo de universidad para una dictadura. La democracia esta escindida entre las mayorías expresadas en el sistema de partidos y una minoría inserta en el cogobierno universitario. Las mayorías tienen la posibilidad de redactar las leyes a través de sus representantes -los legisladores- y paradójicamente, la “autonomía” imposibilita transmitir el mandato popular a la universidad ya que según la comunidad universitaria, hay que escribir una ley que les permita actuar desconociendo la voluntad popular: eso es la autonomía y el cogobierno en los hechos.

En nuestra opinión se abren tres posibilidades de las cuales dos pueden contribuir al país y otra que va a dejar la realidad tal cual es:
1- Sancionar una nueva LES que garantice la “gratuidad y la autonomía”: esta propuesta intenta que todo siga igual en las universidades argentinas. Esta ley es beneficiosa para la corporación universitaria.
2- Sancionar una nueva LES que traduzca los intereses de la voluntad popular y que priorice la democracia de masas al cogobierno: debe ser reglamentarista y su objetivo debe atender las demandas del desarrollo y las políticas públicas. Esta ley es beneficiosa para el pueblo.
3- Desarrollar una política de planificación y de fomento educativo desde los organismos del Estado: la Secretaria de Política Universitaria en consonancia al nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología deben ser los motores de la transformación educativa. Esta medida es beneficiosa para el pueblo.

Como se observa, los puntos 2 y 3 involucran las demandas, anhelos y la participación de las mayorías de argentinos que eligen a sus representantes. El punto 1 involucra los deseos del 3,5% de los universitarios preocupados por seguir conduciendo la universidad a espaldas de la democracia de masas, sea esta municipal, provincial, nacional, de productores, trabajadores o de organismos de la cultura.
Hecha estas aclaraciones, consideramos oportuno proponer medidas para formular otra LES, pero lo que es importante, vamos a promover políticas de Estado para la educación superior. Las actividades de la organizaciones libres del pueblo y las políticas del Estado deben ser los protagonistas de la transformación de la universidad, que no es un problema de leyes, sino que y por el contrario, es una cuestión de poder y de decisión política. A continuación vamos a proponer un índice de textos a los cuales usted puede acceder y que establecen medidas concretas para formular otra LES y otras política universitaria. Asimismo, en el lateral derecho de este portal hay diversos textos que usted puede descargar.

1- Lineamientos Políticos y Académicos para una Nueva Universidad, 65 Medidas para refundar la Educación Superior

2- Proyecto de ley de Educación Superior de Alberto Cantero Gutierrez

3- Power Point con 8 capitulos y 35 propuetas para otra LES

4- Estudio y comentarios de las leyes universitarias 13.031/47, 14.297/54, 20.654/74 y 22.207/80 (Libro "Universidad y Liberación Nacional")

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