viernes, 12 de septiembre de 2014

INTEGRACIÓN REGIONAL DE IBEROAMÉRICA


ARITZ RECALDE

Septiembre de 2014



“Iberoamérica reúne las condiciones de una Nación integral.Juan José Hernández Arregui

El filósofo argentino Juan José Hernández Arregui sostuvo en el año 1957 que Iberoamérica era una unidad cultural e histórica que revelaba “la presencia de todos los elementos sustantivos y adjetivos de una Cultura.” Mencionó, además, que la unidad espiritual del Continente transcurría en una etapa convulsionada por la acción imperialista mundial y que la incomprensión de nuestras Naciones entre sí había sido fomentada por la “injerencia de fuerzas ajenas al derrotero de América Latina.” Frente a un mundo atravesado por la lucha imperialista Arregui profetizó: “debemos concebir nuestro destino en términos de política intercontinental.” Para alcanzar la unidad regional, los pueblos debían conformar una conciencia política y una “conciencia histórica de su destino futuro.

Presentamos a continuación un análisis razonado de un conjunto de iniciativas para contribuir a la comprensión mutua e impostergable de la integración de Iberoamérica.

 ¿América Latina, Panamérica, Hispanoamérica, Iberoamérica?
El filósofo Alberto Buela analizó las diversas formas de nombrar al Continente. Mencionó los términos Latinoamérica, América Latina, Panamérica, Indoamérica, América Mestiza, América Española, Hispanoamérica, Iberoamérica e Indias Occidentales. Estableció que la denominación más utilizada era la de América Latina. El nombre proviene de una construcción política originaria de Francia y era el resultante de la traducción de Amerique Latine, promovida por Luis Napoleón y el Emperador de México, Maximiliano, quien ocupaba su cargo por intermedio de la agresión francesa del año 1861. Mencionar el componente “Latino” ligado a “América”, les permitió introducir al proceso de colonización del Continente a los franceses y a los italianos.
Hernández Arregui ratificó la opinión de Buela y sostuvo que: “La denominación América latina, a más de culturalmente imprecisa y cercana, se extendió al término de la centuria pasada apoyada por escritores encandilados por Francia, se aclimató finalmente en este siglo XX, bajo el ascendiente de personajes como Clemenceau o Poincaré, y es en alguna medida el resabio con cosméticos modernos de aquella inquina hacia España que viene de la política continental europea de los Siglos anteriores, no sólo de parte de Inglaterra, sino de Francia, interesada por igual en el reparto de los restos del antiguo imperio español en América.
La palabra Panámerica fue impulsada por los EUA como parte de su programa expansionista en el Continente.

Methol Ferre reivindicó la utilización de América Latina por considerar que el idioma castellano o portugués también deriva del latín. El autor destaca que Hispanoamérica, fue utilizado por Miranda en su Manifiesto a los Pueblos del Continente Colombiano en 1801. En lugar de América Latina o de Panámerica, proponemos en línea con Juan José Hernández Arregui, utilizar la palabra Iberoamérica por el hecho de que incluye a los territorios y tradiciones étnicas españolas y portuguesas (Brasil). 


I- LA INTEGRACIÓN REGIONAL
Integrar significa articular intereses y proyectos sobre la base de un objetivo común. Resultante de la vocación integracionista los Estados y los pueblos:

-       destinan recursos y bienes          :        integración económica
-      
delegan facultades políticas         :      integración política e institucional
-      
fortalecen valores conjuntos         :      integración cultural

La integración supone la planificación de acciones conjuntas tendientes al cumplimiento de una agenda compartida.

Juan Domingo Perón y el Continentalismo
Juan Domingo Perón participó de la IV Conferencia Cumbre de Países no Alineados,[1] realizada en el mes de septiembre del año 1973 en Argelia, África. En su intervención sostuvo: “Ayer fue la época de las nacionalidades, hoy es la época del Continentalismo.” La preponderancia geopolítica de naciones del estilo de Alemania, Inglaterra o de Francia, era desplazada por unidades regionales de poder como la Unión Soviética o la Comunidad Económica Europea. Perón mencionó que la Unión Soviética se organizó en Estado bicontinental y se expandió política y territorialmente sobre otros espacios, fortaleciendo su control sobre sus aéreas de interés en Europa, en Asia, en África y, en menor medida, en Iberoamérica. Sostuvo, además, que la nación bioceánica e industrialista de los Estados Unidos, expandió su dominio neocolonial en varias regiones y, en particular, en Iberoamérica. Las dimensiones económicas y el poder político de los EUA, lo posicionaba como un actor central del orden mundial. 

Asimismo, Perón destacó que Europa occidental marchaba hacia el Continentalismo a partir de la creación de la Comunidad Económica Europea. El bloque surgió como un contrapeso a los intereses de los EUA y de la Unión Soviética. La disputa imperialista mundial condujo a las dirigencias europeas a la unidad y en palabras de Perón: “El Viejo Continente no olvidó tomar las medidas necesarias para neutralizar los avances americanos: la Comunidad Económica Europea, su Mercado Común, el Pacto del Carbón y el Euratón, fueron las más importantes y definidas. Con ello echaron las bases para una Europa unida por lo menos en lo esencial, que pusiera en marcha el objetivo de unos posibles Estados Unidos de Europa. (…) Desde entonces la lucha entre Estados Unidos y la Comunidad Europea no ha cesado.”

Frente a la fuerte disputa imperialista por el control del plantea y sus recursos Perón impulsó: “La existencia e integración de un “Tercer Mundo” que acciona dentro de las integraciones actualmente en marcha, no responde a otra cosa que a esa lucha sorda, disimulada, pero no menos decisiva para el futuro del mundo.”



[1] Argentina integra el Movimiento de Países no Alineados como “observador” a partir de los años sesenta. En 1973, se hace miembro pleno y en 1991 por decisión de Carlos Menem se retira del Movimiento. Actualmente, la Argentina adquiere el rango de observador.

No hay comentarios: