jueves, 7 de diciembre de 2023

La cuestión del hombre de nuestro tiempo

 Aritz Recalde, noviembre de 2023 


“Es preciso, pues, conquistar una filosofía, para llegar a una nacionalidad. Pero tener una filosofía, es tener una razón fuerte y libre; ensanchar la razón nacional, es crear la filosofía nacional y, por lo tanto, la emancipación nacional”. Juan B. Alberdi

 

El 26 de octubre fui invitado a dar las palabras de apertura del  IV Encuentro Internacional de Filosofía y Humanidades del Departamento de Humanidades y Artes de la UNLa. La actividad se tituló “¿Cómo afronta la filosofía la cuestión del hombre en nuestro tiempo?: los desafíos de la diversidad cultural, la pluralidad de discursos, las propuestas científico-tecnológicas”.

De los ejes del encuentro me referí, centralmente, al debate sobre la cuestión cultural y a algunos desafíos que enfrentamos en la actualidad que están vinculados a los cambios tecnológicos.

 

1. La universalización de la cultura occidental

La técnica es tan antigua como la vida”. Oswald Spengler

 

El título del encuentro se refirió a dos interrogantes que me gustaría comentar. El primero tiene que ver con el debate sobre la tecnología, la cultura y las diversas identidades humanas.

El desarrollo acelerado de la tecnología y de las comunicaciones le dan nueva fuerza y vitalidad al proyecto de la universalidad occidental que fue implementado a partir del comercio, de la guerra y de la exportación de su cultura.

Inicialmente, la expansión del modo de ser y de vivir occidental fue posible por la aplicación de la ciencia y de la técnica que auspiciaron las distintas revoluciones tecnológicas.

El desarrollo industrial occidental se apoyó en la innovación científica y en la nueva forma de navegación que fueron motores del crecimiento de la economía europea. La superioridad militar occidental fue posible gracias a su desarrollo teórico y tecnológico. En este marco y a partir de distintas campañas bélicas impulsadas por naciones/Estados (Grecia, Roma, España y luego Inglaterra, Francia, entre otros) esa civilización avanzó territorialmente al Asia, al África y llegó a América. La ciencia y la innovación fueron centrales para la economía y la guerra y también para la expansión de la cultura. Solamente tenemos que citar el poder dinamizador de las ideas que tuvo la imprenta, para dimensionar con claridad la cuestión.

 

Las grandes culturas y la cultura occidental

La expansión económica, militar y cultural occidental y a diferencia de lo que plantearon –y siguen defendiendo- muchos de sus mentores, no supuso la desaparición de todas las culturas y formas de vida no europeas anteriores, si bien influyó en ellas.

Tal cual sostiene Oswald Spengler en su clásica obra la “Decadencia de occidente”, antes y en paralelo a la existencia de Europa existieron “grandes culturas” poseedoras de cosmovisiones, religiones, instituciones, valores y de tipos económicos propios y diferenciados.

Por ejemplo y en sintonía con el planteo de Spengler, Alexander Duguin reconoce la existencia de siete grandes unidades culturales y políticas en la actualidad. Estas son el Imperio Occidental, el Imperio Euroasiático, el Imperio Chino, el Imperio Indio, el Imperio Islámico, el Imperio Latinoamericano y el Imperio Africano. Dentro de cada una de estas grandes unidades civilizatorias existe una diversidad de entidades culturales e históricas.

Tal cual sostiene Samuel Huntington, hay culturas que asimilaron varios rasgos de la modernización tecnológica occidental, no así el conjunto de su sistema de valores y de vida. La modernización tecnológica no siempre derivó en la asimilación del ser occidental materialista y economicista con sus idolatrías dinero, bolsa de valores y con su noción de progreso lineal liberal. Huntington lo aclara cuando sostiene que “Los no occidentales ven como occidental lo que Occidente ve como universal”.

Durante mucho tiempo las ideologías liberalismo y marxismo postularon que era inevitable la asunción del modelo cultural del occidente europeo y de su forma de vivir y de estar en el mundo. Ambas corrientes, llegaron a esa falaz caracterización ya que interpretan al hombre a partir de su ser económico. Para el marxismo, la estructura de producción capitalista iba a consolidar una sociedad clasista que transitaría en todas las latitudes las mismas etapas evolutivas y que construiría un único modo universal humano socialista. Desde otra perspectiva, el liberalismo llegó a conclusiones similares al plantear que el proyecto del progreso capitalista occidental sería inevitable y universal.

El egoísmo individualista y el materialismo de clase impondrían un modo único de ser a todas las sociedades y culturas. En esta visión lineal de la historia, la forma de producción capitalista terminaría con las otras culturas y produciría un hombre nuevo, liberal consumista para unos y socialista y clasista para otros.

Con estos puntos de partida, las sociedades fueron caracterizadas como modernas o atrasadas, civilizadas o bárbaras, progresistas o feudales.

En realidad y a nuestro modo de interpretar la cuestión, la vitalidad de las grandes civilizaciones históricas o ecúmenes como las denomina Alberto Buela, se basa en que existen como entidades culturales identitarias y como sistemas de vida. La cultura es transmitida de generación a generación, es conservada como tradición, es repetida y vivenciada a partir de costumbres y de valores que son perpetuados en instituciones y en prácticas.

Una de las grandes manifestaciones de la cultura es la religión. Tanto liberales como marxistas auguraron su extinción y su remplazo por la cultura laica, racional y científica. Pese a los pronósticos, el sentido religioso no desapareció con el capitalismo y con el cientificismo. Tampoco el comunismo y otras ideologías y formas de producción pudieron borrar la cultura religiosa. La religión trascendió las diversas formas de producción, de regímenes políticos y de ideologías lo que favoreció el mantenimiento y la conservación de grandes culturas y sus correspondientes modos de vivir y de entender el destino humano.

En definitiva y lo que quiero destacar, es que no existe una sola cultura universal, una sola identidad y una única forma de ser y de estar en el mundo. La noción de progreso occidental lineal y único capitalista, es parte de una ideología que justifica la imposición de un sistema de poder particular y no una tendencia natural, ni irreversible de toda la humanidad.

 

2.- Los peligros actuales del hombre

Ahora quiero referirme a un conjunto de cuestiones neurálgicas y fundamentales sobre el sentido actual del hombre de nuestro tiempo. Voy a destacar, brevemente, algunos desafíos que enfrentamos y que considero  son centrales para el presente y para el futuro cercano.

  

La comunicación y la imposición de la cultura anglosajona

El título del encuentro se refirió a los cambios originados por las propuestas científico-tecnológicas. Sobre esta cuestión, quiero destacar las derivaciones en la cultura que trajo aparejado internet y la inteligencia artificial.

A partir de la creación de internet se están modificando las nociones tradicionales de soberanía cultural. Por intermedio de ese medio circula la información superando las antiguas fronteras e instituciones del Estado Nacional. Los ordenadores jerárquicos y distribuidores de la información dentro de una nación como son los padres, el maestro, el profesor, el periodista, el polìtico y el religioso son remplazados por consumos descentralizados de bienes culturales, a los que se accede desde celulares y computadoras.

Me interesa  destacar tres temas de esta nueva dinámica de consumo cultural. La primera, es que el acceso al conocimiento sin las viejas mediaciones y organizadores del saber, es muchas veces negativa para la formación cultural e identitaria de las nuevas generaciones. Se genera un consumo anárquico de información que está siendo mediado por las corporaciones multinacionales y se producen dificultades para diferenciar lo necesario y lo accesorio, lo importante y lo superfluo. Es habitual el tratamiento superficial de los textos y de las imágenes en redes lo que debilita el pensamiento crítico y la cultura nacional.

El segundo aspecto que quiero destacar es que  el funcionamiento de internet y de sus aplicaciones que disponemos en nuestro continente, dependen directamente de corporaciones, centralmente, norteamericanas. La forma en la cual se organiza la circulación de los contenidos y los temas que aparecen en los buscadores son manipulados con fines económicos, políticos y geopolíticos.

La tercera cuestión, es que este sistema de circulación de la cultura tiene la particularidad de que registra, almacena, analiza y utiliza la información a partir de la inteligencia artificial. Resultado de esto, es que están cambiando radicalmente las nociones  acerca de libertad individual y de los alcances de la esfera privada y de la pública. La libertad individual como la conocimos está terminada y actualmente las maquinas recogen y sistematizan lo que hablamos, a dónde vamos, qué leemos, qué miramos en la pantalla, qué consumimos, qué pensamos. Con esta información, las corporaciones, los factores de poder y los gobiernos tienen un registro individualizado de quiénes somos, que religión, pensamiento e ideología tenemos.

Ningún régimen político en la historia humana tuvo semejante poder. La esfera privada ya no existe tal cual la conocimos y con la telefonía celular y con las aplicaciones se registra, se ordena y se utilizan nuestras conductas y pensamientos. 

Estamos iniciando una nueva etapa en el control político y emocional de masas nunca visto y con perspectivas poco promisorias. Las corporaciones hacen negocios. Los Estados hacen política y disputan con las otras naciones el control del planeta. Los factores de poder forman opinión pública y conducen a las masas utilizando recursos irracionales y emocionales.

 

La destrucción total del planeta

La evolución tecnológica en la industria bélica nos pone frente a potenciales nuevas y más catastróficas Hiroshima y Nagasaki. Los desarrollos de la producción robotizada e informatizada le dan una capacidad destructiva al hombre que nunca tuvo.

Los drones y los vehículos no tripulados, el perfeccionamiento misilistico y de armas de largo alcance, hacen cada día más mortífera la capacidad militar. La posibilidad de destruir un objetivo ya no tiene el límite de las distancias y todas las naciones son hoy un blanco militar alcanzable por un grupo de grandes Estados.

Con la tecnología robotizada la acción destructiva de la industria bélica es cada vez más impersonal, más distante e inhumana. 

Con la nueva dinámica de circulación de la información las noticias de los sucesos se difunden rápidamente. Si bien la imagen es manipulada por los gobiernos y por los distintos sectores en pugna, se amplió la posibilidad de conocer aspectos de las tenebrosas dimensiones devastadoras de la guerra. Esta terrible fuerza destructora se está utilizando en los conflictos bélicos actuales. El saldo siniestro son ciudades hechas polvo en minutos, poblaciones desplazadas e incluso masacradas.

La comunidad internacional parece anestesiada moralmente frente a lo que ocurre. Las instituciones del siglo XX no están demostrando capacidad para resolver las tensiones y disputas y menos aún para proteger, al menos, a la población civil. 

Dado el armamento y la tecnología para la muerte que disponen varias naciones en pugna, el aumento del espiral de los conflictos podría derivar en la destrucción total de la humanidad.

 

La destrucción de la casa en común

El otro tema crucial de nuestro tiempo, es que estamos recibiendo las consecuencias de siglos de destrucción del medioambiente.

El calentamiento global, la contaminación atmosférica y del agua, la depredación de especies y la desertificación, nos enfrentan a crisis y a desastres naturales con consecuencias sumamente negativas para la sociedad.

Las alertas que especialistas y hombres de ciencia venían haciendo hace tiempo, hoy adquieren realidad.

 

3- La aceptación definitiva de la sociedad de los descartados del capitalismo

Nuestro continente no consolidó un modelo productivo de desarrollo de largo plazo. Por el contrario, protagonizó ciclos cortos de crecimiento, que son seguidos de otros de estancamiento y de severas y dramáticas crisis.

A este inconveniente, se le suma la inmensa desigualdad en el reparto de la riqueza.

Como producto de ambas cuestiones, existe un gran número de personas y de familias descartadas laboral y socialmente. En buena parte de las naciones del continente el desempleo y la informalidad en el trabajo castigan a la mayoría de la población. Millones de familias padecen la pobreza, la indigencia y sus diversas carencias vinculadas.

A las desigualdades laborales y sociales se le suma la creciente desigualdad cultural. La educación pública primaria y secundaria hoy no iguala, sino que en muchos casos diferencia a los nenes y jóvenes. En nuestro país existen distintos sistemas educativos en función de la capacidad adquisitiva de las familias y la brecha se amplía año a año hace ya varias décadas.

Está en crisis la noción de educación pública liberal del siglo pasado, que se proponía construir una misma ciudadanía nacional en una población socialmente y étnicamente diferente de origen migratorio.  El servicio militar que en el siglo XX impulsó Ricchieri  también tenía vocación uniformadora y  patriótica en lo cultural. En ese marco, el Estado implementaba acciones sanitarias en los cuarteles y forjaba una conciencia federal del territorio entre los jóvenes.

En la sociedad del descarte actual, el mercado de trabajo no integra, sino que acentúa las desigualdades. La educación pública tampoco iguala y se construyen muros culturales entre clases, grupos y personas. En este punto, nuestro país se parece cada día más a otros de Hispanoamérica que tienen a sus jóvenes separados en sistemas educativos públicos y privados fuertemente diferenciadores.

El descarte social y la fractura cultural impiden la necesaria unidad de destino. El país deja de ser una nación y deriva en un mercado subdesarrollado y desigual.

A la crisis de la educación pública, se le suma la creciente fragmentación de las comunidades de base familiar y barrial. El resultado es el debilitamiento de principio de la solidaridad social que es necesario para mantener unidos a los habitantes.

El descarte social y cultural lleva décadas y de la pobreza cíclica involucionamos a la marginalidad estructural. La marginalidad instala la cultura del desprecio por la vida, acentúa la violencia interpersonal y el creciente y preocupante ingreso juvenil al crimen organizado. Los robos brutales en las grandes ciudades, los asesinatos motivados para sustraer un celular o un auto, nos muestran lo poco que valen la vida propia y la ajena para miles de jóvenes que no creen tener más posibilidad que la cárcel o que la muerte.

Al no existir una unidad de destino colectiva y un principio de solidaridad social, el estado de desigualdad es aceptado como una situación normal e inmodificable.

La crisis prolongada que padecemos originó un asfixiante y deprimente estado de ánimo, un creciente desencanto y nihilismo sobre el futuro. De manera similar al año 2001, las juventudes de clase media están migrando vía aeropuerto de Ezeiza. También se están alejando del país emocionalmente y es frecuente que tengan como perspectiva de vida salir de la Argentina. Ya no se trata solamente de ir a Europa a consagrase culturalmente y adquirir estatus para luego regresar a la Argentina como en el siglo XIX. Miles de jóvenes están totalmente descreídos del país y se imaginan construyendo un proyecto fuera de la patria.  

Frente al preocupante panorama, un sector importante de la dirigencia política se convirtió en administradora del subdesarrollo. La falta de un mito movilización y la mansedumbre de los dirigentes frente a la situación conllevan y acentúan el descreimiento sobre los partidos, sobre el gobierno y sobre el Estado.

 

4- El desafío de las  universidades

“Los muros se derrumban, las certezas se diluyen y los ideales chocan con la realidad. Quizás por eso, la esperanza no basta. A la esperanza en un mundo mejor hay que agregarle permanentemente voluntad de construirlo. Por eso, el compromiso que asumimos y con el cual nos comprometemos es construir una universidad al servicio de la Nación”. Ana Jaramillo

 

El complicado panorama no debe detener la necesaria e impostergable tarea de transformación de la sociedad.  Como bien dice Ana Jaramillo en el epígrafe, frente a las adversidades los intelectuales y académicos tenemos que comprometernos movilizando voluntad, esperanza y compromiso con la nación.

Debemos bregar por impedir la imposición de un universalismo cultural autoritario. En la Universidad de Lanús trabajamos por la defensa y la promoción de la cultura nacional y sudamericana que surge de nuestra historia como parte de una fusión y actualización permanente de las tradiciones occidentales, hispanoamericanas, precolombinas  y de las culturas migrantes que enriquecieron nuestro acervo identitario.

Debemos promover un orden mundial pluri-versal. Con este fin, es importante respetar el derecho al ser de las naciones y sus entidades étnicas y religiosas. En el sistema que proponemos pueden convivir las distintas formas de existencia. En el mundo pluriversal coexistirán la modernidad tecnológica, los sistemas valores tradicionales y distintas formas políticas e institucionales.  

Tal cual estableció la filósofa Amelia Podetti, el encuentro de occidente con América inició una nueva etapa en el desenvolvimiento de la universalización europea. Este cruce de culturas cimentó la posibilidad de construir la nueva civilización hispanoamericana de la que somos parte, con sus luces y con sus sombras. Vivimos en un continente de raíces cristianas mestizadas con las culturas precolombinas y con las diversas corrientes migratorias. Sobre esta matriz, conviven diversos regímenes políticos de izquierda y de centro, más o menos populares. Algunos son liberales y otros proteccionistas en lo económico. Todos estos sistemas tienen una amalgama cultural y pese a que difieren en tipos de regímenes políticos, comparten condiciones históricas e identitarias que pueden ser el basamento para la construcción de un continentalismo federalista, respetuoso del principio de autodeterminación nacional.

En Asia y en África hay sociedades y gobiernos organizados a partir de islam. Algunos están alineados en temas internacionales al polo occidental anglosajón como Arabia Saudita y otros enfrentados a él, como es el caso de Irán. Esas comunidades tienen derecho a fundarse en base a sus valores e instituciones, a ejercer sus formas de vida y su política internacional. En el mundo multipolar que proponemos, esas entidades culturales tienen que ser respetadas. Los gobiernos tienen la soberanía para forjar acuerdos con los Estados y ninguno de los otros sistemas puede imponerles por la fuerza un mandato cultural y geopolítico de vocación universal.  

Los universitarios debemos afirmar el conocimiento nacional y suramericano. Esta perspectiva supone nacionalizar y regionalizar las diversas culturas del mundo, para ponerlas al servicio de la solución de nuestros problemas.

El contexto de crisis internacional que estamos atravesando, además de un peligro, es una oportunidad. Los dos grandes momentos universitarios de refundación cultural de siglo XX, fueron la Reforma del año 1918 y el Congreso de Filosofía de 1949. El primero, se propuso construir una nueva cultura que superara la decadencia política y moral europea de la posguerra de 1914-18. Uno de sus adversarios fue el liberalismo anglosajón norteamericano cuyo mito movilizador positivista y materialista los reformistas consideraban agotado. En el año 1949 los académicos se plantearon forjar las bases de una nueva forma de ser y de vivir en el contexto de un primer mundo destruido material y moralmente por la guerra. La Comunidad Organizada sería el nuevo sistema de vida alternativo al liberalismo, al comunismo y a los otros autoritarismos europeos como el fascismo y el nazismo.

Finalmente y frente a la sociedad de los descartados actual, tenemos que postular la construcción de nuevas ciudadanías sociales que garanticen la dignidad humana. Se trata como postuló Antonio Cafiero, de forjar un “Estado de la Justicia, que no niega el Estado de Derecho, pero el Estado de Derecho es letra que a veces muere, en cambio el Estado de Justicia es como el espíritu que vivifica. Es un Estado de persuasión colectiva que supera lo formal para depositarse en la conciencia colectiva y el pensamiento de cada hombre. Es un Estado donde las banderas igualitarias tienen más vigencia que nunca”.

 

Bibliografía citada

Alberdi Juan Bautista (1920) Fragmento preliminar al estudio del derecho, La Facultad, Buenos Aires.

Buela Alberto (2020) Virtudes contra deberes,  TB ediciones, Buenos Aires.

Duguin Alexander (2023) Imperios como civilizaciones, en línea

https://www.geopolitika.ru/article/imperii-kak-civilizacii

Huntington Samuel P. (1997) El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, Paidos, Buenos Aires.

Jaramillo Ana (2006) Intelectuales, académicos, un compromiso con la Nación, EDUNLA, Buenos Aires.

Spengler Oswald (2007) La decadencia de occidente, bosquejo de una morfología de la historia universal, Austral, Madrid.

Solíz Rada Andrés (2013) La luz en el túnel, las lídes ideológicas de la Izquierda Nacional boliviana, Publicaciones del Sur, CABA.

lunes, 20 de noviembre de 2023

La autocrítica es el primer paso para reorganizar al peronismo

 Aritz Recalde, 20 de noviembre de 2023


Situación económica y social

Los electores le cobraron al oficialismo diez años de recesión económica y sus terribles consecuencias sociales. Hace tiempo que millones de compatriotas están sumergidos en la pobreza y eso influyó claramente en las urnas.

Para peor, en estos últimos dos años la alta inflación le complicó aún más la situación a los laburantes y a sus familias. En la Argentina actual se puede ser pobre teniendo título universitario y trabajo en blanco. El 50% de trabajadores informales la están pasando realmente muy mal.

A cuatro décadas de la apertura democrática, lamentablemente, tenemos que reconocer que no se come, ni se viste, ni se educa dignamente a la mitad del país.

Las urnas dieron cuenta de eso. Los argentinos patearon el tablero de lo “políticamente correcto”.

Problemas políticos

Desde la muerte de Néstor Kirchner el justicialismo no encuentra una brújula política para organizar el movimiento. Sufrimos derrotas nacionales en 2013, 2015, 2017, 2021 y 2023.

Recientemente, vimos caer derrotados a los gobernadores justicialistas de San Juan, San Luis, Chubut, Santa Cruz, Santa Fe, Chaco y Entre Ríos. Una catástrofe electoral sin precedentes.

En estos cuatro años el justicialismo nacional no existió y pese a que teníamos para organizarlo el Poder Ejecutivo y varios gobernadores, intendentes, sindicatos, pensadores y organizaciones libres.

En su lugar, solamente algunas parcialidades dirigenciales intentaron construir tropa propia para “pasar el invierno”. Lo hicieron desde el sectarismo de la política. También lo practicaron desde el Estado cuestión reprochable e injustificable. Mientras fracasaba el colectivo justicialista, algunos grupos se dedicaron a acumular poder de cara al 2027.

Institucional y políticamente el triunvirato de gobierno no funcionó y las disputas entre los sectores de CFK, de Alberto y de Massa derivaron en un mal gobierno de infructuosas internas.

Durante los últimos meses el presidente y la vicepresidenta se corrieron y acentuaron un clima de debilidad gubernamental y dieron una imagen de desgobierno desconocida para la tradición justicialista iniciada en 1983.

En este marco, no fue buena la gestión de varias dependencias públicas. Hicimos campaña defendiendo el Estado cuando lo gestionamos mal. La gente le cobró al oficialismo los problemas de la educación, de la salud y de la seguridad pública que arrastran décadas.

Parte de la clase media oficialista que defendió el sistema público en campaña, lo hizo dogmáticamente desde los valores y no con una vocación realista de cambio. Hace tiempo que los sectores medios mandan a sus hijos a la escuela privada y se atienden  con salud prepaga y obras sociales. Varios viven en barrios cerrados y dicen que la inseguridad es un invento de la derecha. Además de impugnar a Milei, hacía falta una propuesta realista para transformar los serios problemas que existen en el Estado.  

Aunque las propuestas puedan empeorar la situación, la oposición fue más clara en su discurso reconociendo los inconvenientes estructurales que existen en educación, salud y seguridad. Parte del electorado consideró al postulado del oficialismo como mero relato y no como un planteo realista de lo que había que hacer.

La política cultural

A los problemas económicos, sociales y políticos le sumamos la decisión de querer imponerle al país una identidad cultural progresista de clase media, bien típica de la Ciudad de Buenos Aires.

El pueblo federal no entendió, ni adhirió a ese mensaje. Por el contrario, lo consideró negativo, irritativo y distante a su realidad cotidiana y a su forma de vida familiar.

Perdimos la batalla semántica y de sentido. El progresismo sostuvo que la agenda de seguridad es de la derecha. Que el valor del sacrificio del trabajador es de la derecha. Que el esfuerzo de la clase media y su orgullo meritocratico son de la derecha. Que la gestión eficiente del Estado, que la honestidad y la transparencia son de la derecha. Se sostuvo que las religiones y los cultos son identidades de la derecha y que debíamos modernizar al país en una dicotomía de civilización y barbarie.

Se invirtió el principio justicialista cultural caracterizado por promover y respetar un gobierno que represente a las mayorías, respetando a las minorías.

Milei y Villarroel -y también Bullrich- levantaron muchos de esos valores que el peronismo abandonó y los pusieron en su plataforma. Ganaron la lucha por el sentido. Las urnas hablaron.

Intento tardío de rectificar el desastre

Políticamente, Sergio Massa le dio empuje a la campaña y recuperó aspectos de la doctrina descuidados durante los últimos años. El mensaje giró al centro socialcristiano y se referenció en el Papa en lo cultural. Se orientó hacia la izquierda en lo social promoviendo mejoras de la vida popular. Se centró en el desarrollo productivo, la ciencia y en el trabajo nacional. Destacó el esfuerzo de la clase media. Se alió al sindicalismo. Habló de seguridad. Promovió la consigna del multilateralismo en relaciones internacionales. Propugnó la unidad nacional.

Económicamente, fracasó y eso no ayudó.

Macri al cual algunos comunicadores caracterizaron como un político incapaz (y tantas otras cosas) marcó la cancha y tejió una estrategia ganadora. Liquidó políticamente a Larreta, se separó de la UCR y hoy cogobernará el país con la Libertad Avanza. El PRO le da a Milei racionalidad institucional y ya no es simplemente “el loquito suelto” como dijo el periodismo. Macri le otorga una agenda para las relaciones internacionales. Le aporta una estructura de dirigentes para gobernar y ayer hicieron su primer prueba y fiscalizaron en todo el país.

Los desafíos nacionales

Se dijo en campaña que Milei era un peligro para la democracia. En realidad, el peligro para la democracia es el 60% de pibes pobres, el desencanto con la política y el nihilismo de muchos argentinos hastiados, luego de 40 años de vivir en una patria que no encuentra un modelo de desarrollo sustentable.

Milei es la consecuencia, no la causa del drama argentino.

Al candidato de la Libertad Avanza lo enfrentaron varios periodistas de los medios concentrados del país y del extranjero. Hasta la SRA lo atacó y pese a todo, lo votaron pobres y ricos, viejos y jóvenes de todo el país. La única verdad es la realidad.

Paradójicamente, presentó un programa reaccionario (regresar un siglo atrás) con un discurso transgresor y contestatario que el peronismo perdió hace tiempo para tornarse un relato progresista políticamente correcto y aburrido.

Los argentinos de todas las fuerzas políticas nos enfrentamos un panorama difícil: la inflación del año 1988, la pobreza del año 2002 y el desencanto con la dirigencia del 2001. La desigualdad del Brasil, la informalidad laboral de Perú, la inflación de Venezuela y la violencia narco de México.

Esperemos estar a la altura de la historia.

Al justicialismo le llegó la hora de volver a la realidad. Se terminó el relato con la impugnación de las urnas. Guste o no guste. Culpar al pueblo es una forma de no asumir que una parte de la dirigencia se quedó con los honores y con los cargos y renunció a la lucha por un país mejor.  

A algunos les queda corto el mote de mariscales de la derrota. Son en realidad los mariscales del drama.

Necesitamos reorganizar el movimiento nacional.

Necesitamos un mito movilizador, mística y rebeldía.

Hay que reforzar las organizaciones, vendrán tiempos difíciles.

 

miércoles, 1 de noviembre de 2023

RICARDO IORIO EL POETA NACIONAL

 Ricardo IORIO es, sin lugar a dudas, uno de los grandes forjadores y emblema del rock argentino.


 Es el edificador del METAL PESADO y de los pocos artistas capaces de escribir una POÉTICA PROFUNDA DE RAÍCES ARGENTINAS, de ORIENTACIÓN SOCIAL y de SENTIDO CONTESTATARIO.

 Todos sus grupos estuvieron atravesados por ese posicionamiento. V8 cantó “Recorriendo las calles solo hallé corrupción, gente apurada que quiere ganar sembrando solo dolor”… “la realidad, de una tierra hostil y fría me muestra su cruel verdad”.

HERMÉTICA nació en la antesala del menemismo y ninguna banda denunció tan profunda y claramente el tsunami nacional y social que se avecinaba. Las letras eran un desesperado relato de la cruel realidad política y cantaban “La ciudad duerme en un corte de luz, el vaciamiento se está efectuando, y entreverado en la confusión, se ahoga mi grito de desesperación”.

Su segundo disco, ÁCIDO ARGENTINO, condensó la crítica social (“En las calles de Liniers), la reivindicación de lo popular (Gil trabajador o Del Camionero), la búsqueda del ser americano (La revancha de América o Memoria de siglos) y el ideario contestatario rockero-anarco, similar al de Larralde (la letra “Robó un auto” describe a una pareja escapando del sistema). Fiel a su postura, cantó “No callaré, porque me sobra aguante y alzo mi voz, evitando el ablande del ladrón”.

El último disco de Hermética, VÍCTIMAS DEL VACIAMIENTO, es una obra que va de frente contra el sistema alertando a la juventud “El desvalije está latente, lo sabe hasta el presidente, en un avión se llevó el dineral, ¿a dónde? Nadie sabe, por supuesto”…. El disco tiene letras de sentido profundo, de reflexión existencial, con el tono apocalíptico propio de Ricardo y de una época terrible para el país. En “Otro día para ser”, actualizó Cambalache, y cantó “Sufrir, gozar, Odiar, amar, ser o no ser, culpable o inocente, malviviente o juez, o quien con sólo su firma decreta la ley”.

La policía del pensamiento de lo “políticamente correcto”, salió a cuestionar a IORIO acusándolo de –supuestamente- reivindicar todos los males de la política argentina.

Yo nunca estuve de cuerdo de aplicarle al músico la racionalidad partidaria. Más allá de eso, tengo en claro la condición nacional, anarco-libertaria y profundamente popular de RICARDO IORIO que no se juntó a comer públicamente con el dictador J. R. Videla como si lo hicieron Borges y Sábato…; que no reivindicó los asesinatos de 1955 como Borges o inicialmente Rodolfo Walsh…; tampoco reivindicó regímenes brutales y autoritarios como el soviético, siguiendo al primer Atahualpa Yupanqui…; no tuvo relación con Menem como Charly García y otros tantos músicos….

A los jóvenes solamente les quiero transmitir dos opiniones finales. La primera, disfruten de Borges, de Yupanqui, de García o de todos los artistas, escritores o músicos más allá de lo que en algún momento de su vida hicieron o de las opiniones inquisidoras de la policía de lo políticamente correcto. También quiero destacar y reivindicar a ese gigante que fue RICARDO IORIO, a ese poeta y músico, hombre y rockero políticamente incorrecto, decidor de verdades y nunca empleado de la pauta oficial o privada. Se trata, como cantó en ALMAFUERTE, de ser o no ser: “Vamos, che, ¿por qué dejar que tus sueños se desperdicien?, si no sos vos, triste será, si no sos vos, será muy triste”.

 

Aritz Recalde, 29 octubre de 2023

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Políticas de promoción y de protección de la Infancia de la gobernación bonaerense de Manuel Fresco 1936-1940

 Aritz Recalde, julio 2023 


Publicado en Investigación en Movimiento 


“Tanto en el ejercicio de mi profesión, como en mis preocupaciones de político y de mandatario, he tenido ocasión de comprobar las deficientes medidas con que la sociedad y las autoridades públicas se han preocupado del pavoroso problema social que implica dejar sin la debida protección a la niñez desamparada o enferma, al escolar mal alimentado, a la madre grávida, al atacado por los flagelos de la tuberculosis, de la lúes, de la ceguera y de los otros males que diezman o inutilizan a una enorme masa de población”. Manuel Fresco al inaugurar el Primer Congreso de Higiene Escolar, noviembre de 1937

 

El gobernador Manuel Fresco encaró una reforma integral del sistema de protección de la infancia bonaerense. Como resultado de cuatro años de política pública, el Poder Ejecutivo  consideró que “se ha conseguido crear una conciencia social de la magnitud del problema, asignándole al desamparo de la niñez toda la gravedad que tiene, y elevándolo del terreno limitado e inorgánico de la actividad privada, al rango que le corresponde en la tarea que incumbe al Estado moderno. Se ha encarado la labor con un criterio científico (…) un frío precepto legal se transforma, al exteriorizarse, en la cálida manifestación de vida que trasuntan los niños, sanos y alegres en el aprendizaje y en el juego, preparándose para ser hombres útiles a la sociedad y a la patria” (Cuatro Años de Gobierno 1940, VI: 202-203).

La tarea de protección de la infancia se integró a una reforma integral de las políticas públicas de educación, del deporte, la cultura y del funcionamiento de las instituciones de menores bonaerenses. En este marco, la gestión de Fresco hizo hincapié en el cuidado de los niños y de los jóvenes de bajos recursos. El día 11 de septiembre de 1937 el gobernador sostuvo que “Hemos debido promover la acción social con iniciativas encaminadas al necesitado, mediante el fomento de la cooperación vecinal, la implantación de comedores infantiles y la organización de colonias de vacaciones (…) Alimentación, cultura física y espiritual son conceptos correlativos que se complementan en la formación del hombre. Prescindir de alguno de ellos significa desintegrar la unidad psico-física del individuo, alterando el equilibro del tipo humano” (Conversando con el Pueblo 1940, V 1: 354).

La Dirección General de Protección a la Infancia de la Provincia de Buenos Aires

“La ley 4547 llamada de protección a la Infancia. Obra hermosa, de significación patriótica y humanitaria. Se trata nada menos que de salvar a esta generación infantil de las asechanzas, peligros, corruptelas y miserias del abandono y pauperismo. Pero la protección de la infancia no está solo en la ley; funciona, y funciona bien. En este momento hay 9853 menores sometidos al control directo del gobierno, a un régimen de tutela y educación moral (…) La Defensoría General de Menores, las Defensorías de Partido, el Instituto Gambier, el Calderón, el Reformatorio de La Plata, la Sección Mujeres Menores de Olmos, que ha pasado a depender de la dirección general citada, y los institutos privados controlados, desarrollan hoy bajo el régimen centralizado de dicha ley, un profundo plan orgánico de asistencia social. Al mismo tiempo, estamos organizando los tribunales de menores en toda la provincia. Pero no se puede salvar y proteger a la infancia abandonada si no hay locales decorosos y adecuados para darles albergue, educación e higiene. Hemos dispuesto un plan de construcciones”. Manuel Fresco, mayo de 1938

 

Con la ley 4547/37 y con los decretos reglamentarios 866 y 868 se organizó la Dirección General de Protección a la Infancia de la Provincia de Buenos Aires. Según la documentación oficial de la gobernación la iniciativa implicó “ser el primer Estado argentino que ha estructurado jurídicamente el pensamiento científico[1], abonado por la práctica y plasmado en el libro y la cátedra, creando los instrumentos adecuados para una política de prevención social y educación pública, reglamentando el ejercicio del patronato del Estado provincial” (Cuatro Años de Gobierno 1940, VI: 199-200).

La Dirección tenía dependencia del Ministerio de Gobierno y el artículo 1 de la ley 4547/37 estableció que ejercía “la superintendencia e inspección de toda institución pública o privada de corrección, asilo, patronato, educación, reforma o protección de menores de ambos sexos hasta 18 años de edad, material o moralmente abandonados, o autores de delitos y contravenciones, a objeto de la coordinación de la acción oficial y privada y del mejor aprovechamiento de todos los recursos destinados para ese fin”. El gobierno de la institución era ejercido por un Director General de Protección a la Infancia y por un Consejo asesor siendo ambos designados por el Poder Ejecutivo. En el mes de junio del año 1937 Manuel Fresco nombró a cargo del organismo a Juan Carlos Landó (Decreto 64), profesional que tenía importante trayectoria en la materia (Dubaniewicz 1997: 96).

La ley 4547/37  le asignó presupuesto a la Dirección fijando los porcentuales de diversos tributos provinciales y la facultó para recibir herencias, legados y donaciones. La norma autorizó la venta de los productos manufacturados o cosechados en las instituciones oficiales de infancia.

Entre las funciones de la Dirección se destacó la de dar ayuda social a los menores en  “precaria situación económica, perjudicial a su salud, su moral o su instrucción; el amparo de los huérfanos, desvalidos y de los que acusen un peligro moral”.

El organismo intervenía judicialmente para garantizar el cumplimiento de la ley y era el organismo de control provincial de protección de la infancia abandonada, de la “transgresión de los deberes de la patria potestad, tutela o guarda” y también de todo lo referente al “trabajo de menores en fábricas, obrajes, labores de campo, trabajo a domicilio y servicio doméstico”.

La Dirección protegía a los egresados de las instituciones de menores y con ese objetivo bregaba por el efectivo derecho a que obtengan un trabajo.

Uno de los aspectos destacados de la Dirección fue el impulso a la educación y a la inserción laboral de los jóvenes.  Con este fin, la institución tenía potestad para instalar “talleres e impartir instrucciones en relación con el régimen industrial o agrícola de los establecimientos”. Intervenía en la organización de los planes de estudio de los establecimientos de menores “propendiendo a que la enseñanza sea principalmente moral, tendiendo a la formación del carácter y orientada en el aprendizaje de oficios y labores agrícolas; acompañada de los conocimientos necesarios al obrero industrial o rural”. La ley puntualizó que la Dirección expedía los certificados correspondientes a la escuela primaria y a los saberes en artes, oficios y en estudios técnico-prácticos y gestionaba el ingreso a instituciones de enseñanza superior o especializada.


Expansión de las instituciones de protección de la infancia

La ley 4547/37 le otorgó a la Dirección General de Protección a la Infancia de la Provincia de Buenos Aires la función de proyectar la ampliación de las instituciones de menores y de convenir con el Ministerio de Obras Publicas la edificación de nuevas construcciones y adquirió, entre otras cuestiones,  la potestad de intervención en la aprobación de los planos.

En tan solo cuatro años se crearon 15 nuevos ámbitos y se ampliaron y modernizaron los dos existentes:

1-      Instituto Agustín B. Gambier (Abasto); (*)

2-      Instituto General Martin Rodríguez (Calderón F.C.S. de Bahía Blanca); (*)

3-      Reformatorio de Menores (La Plata);

4-      Sección Menores Mujeres (Olmos);

5-      Casa Infantil General San Martin (Berisso);

6-      Escuela de Artesanos Domingo Faustino Sarmientos (San Pedro);

7-      Casa Infantil Manuel Belgrano (Tolosa);

8-      Instituto Senador Antonio Azcona (Pehuajó);

9-      Casa Infantil Carmen Nóbrega de Avellaneda (Lanús);

10-  Instituto Tomás Espora (José Uriburu);

11-  Escuela Granja Bernardino Rivadavia (Circunvalación);

12-  Casa Infantil Carlos Pellegrini (Bernal);

13-  Instituto Gobernador Ugarte (Villa Elisa);

14-  Casa Infantil de Mar del Plata (Mar del Plata);

15-  Anexo Reformatorio de Menores (Calle 1 y 59 de La Plata);

16-  Instituto San Andrés de Giles (San Andrés de Giles);

17-  Casa Infantil Bartolomé Mitre (Partido de General San Martín).

(*) Institutos existentes al año 1936 y que fueron ampliados y/o refaccionados.

 

Como resultado de esta política el número de menores amparados directamente por el Estado aumentó de 450 en el año 1936 a 2190 en 1940 (Cuatro Años de Gobierno 1940, VI: 207). En el año 1939 la Dirección protegía a 12.500 menores (Conversando con el Pueblo 1940, V 2: 135). 

Al año 1936 el Instituto Agustín Gambier de La Plata era el establecimiento de mayor dimensión de la provincia. Allí la gobernación ensayó el sistema de “casas hogares”. Su ubicación en una zona rural permitió el desarrollo de labores agrícolas y ganaderas. Lo producido era consumido en los institutos de menores bonaerenses y el excedente era comercializado. Se impartían clases de educación general y de formación física. Se promovió la enseñanza industrial y los jóvenes adquirieron un oficio e hicieron los muebles del instituto aportando con su trabajo al bienestar  general de la institución (Cuatro Años de Gobierno 1940, VI: 199-227-228).

 

Las Casas Infantiles

La Dirección General de Protección a la Infancia analizó científicamente el tipo de solicitudes de internación que recibía la provincia. De los informes ambientales surgía que en la mayoría de los casos se trataba de padres y de hogares que si bien estaban constituidos por familias con una precaria situación económica, no era oportuno que no se hicieran cargo de las obligaciones que “natural y legalmente les incumben con respecto a los hijos”.

En documentos oficiales de la gobernación se detalló que había problemas de conducta juvenil que no tenían que resolverse en la justicia o bajo esquemas de encierro. Para darle fuerza al argumento, se retomó la opinión de la educacionista norteamericana Grace Abbot que consideraba que solamente el 10 % de los casos de la delincuencia juvenil requerían internación y que el otro 90 % podrían ser amparados con otros sistemas de protección. A partir de estos estudios se llegó a la conclusión de que había que impulsar establecimientos de externado y “de esa forma nació la idea de crear las casas infantiles, comenzándose de inmediato un estudio de las características de las zonas más densamente pobladas de la Provincia, con preferencia los lugares que por su proximidad a los establecimientos fabriles están rodeadas de numerosas viviendas obreras (Cuatro Años de Gobierno 1940, VI: 209).

Se crearon Casas Infantiles en Berisso, en Tolosa (La Plata), en Lanús (entonces municipio de Avellaneda), en Bernal (Quilmes), en San Martín y en Mar del Plata.

La Casa Infantil funcionaba como un instituto de protección y de formación de niños de ambos sexos en la franja de 4 a 12 años de edad cuyos padres o tutores estaban en precaria situación económica y sus hijos pasaban muchas horas sin el necesario amparo familiar. Cada Instituto albergaba entre 100 a 130 niños que eran seleccionados en base a un informe ambiental riguroso.

En las Casas Infantiles los nenes recibían asistencia médica y odontológica y se los vacunaba. Las revisaciones radiológicas permitieron identificar lesiones tuberculosas precoces[2] y ello contribuyó a conocer y a resolver las deficiencias de vivienda y del régimen de vida propio del ámbito de los menores.

Las Casas Infantiles cumplían tareas de educación pre-escolar, de prevención y de orientación evitando que las conductas deriven en que los nenes sean separados de sus familias y de su medio social.

Los niños ingresaban a las 8 de la mañana, tomaban un desayuno, eran higienizados y los que tenían edad escolar eran llevados a la escuela. Al mediodía se servía un almuerzo y luego se realizaba una hora de reposo. Los nenes en edad escolar completaban sus tareas y el conjunto de ellos jugaba y hacía gimnasia.

Luego de cuatro años de gestión la gobernación analizó los resultados publicados en los informes preliminares de la Dirección General de Protección a la Infancia. El estudio dio cuenta de que los nenes aumentaron de peso y se constataron mejoras de las condiciones físicas y psíquicas de los menores amparados (Cuatro Años de Gobierno 1940, VI: 210).

 

 Comedores Escolares

El Poder Ejecutivo implementó un programa de comedores escolares justificado en que “el problema de la nutrición es de capital importancia, como que por ser el niño un organismo en formación, cuyo natural desarrollo le reclama un fuerte consumo de energías vitales, la carencia de una alimentación adecuada le expone a graves trastornos, tanto en el orden físico como en el intelectual. Se ha comprobado por los tratadistas así como por la experiencia en las aulas, que el poco aprovechamiento en los estudios, excepción hecha de casos congénitos, se debe o a la falta de alimentación suficiente o a regímenes dietéticos mal combinados aunque exuberantes” (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 107).

El gobierno creó la Dirección General de Comedores Escolares e instaló en cuatro años 53 de estos espacios en diversos establecimientos de la provincia. En noviembre del año 1937 Fresco destacó que “El cuidado de la niñez desvalida es para mí algo más que un deber de gobernante: es una perentoria obligación de humanidad y patriotismo que he de cumplir con fervor y con verdadera pasión, pues en el cuidado de las legiones infantiles radica el porvenir y el destino de los pueblos civilizados de la tierra” (Conversando con el Pueblo 1940, V 1: 368-369). 

Además de comedores escolares, la provincia expandió los “servicios de la copa de leche, la miga de pan, el desayuno y la merienda, sostenidos por las cooperadoras escolares, o las Municipalidades o Comisiones de Vecinos y Asociaciones de Fomento” (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 111).

 

Colonias de Vacaciones

“El gobierno considera indispensable instalar colonias para niños débiles, porque entiende que los escolares de la provincia de Buenos Aires que no disponen de otros medios, deben fortalecer sus cuerpos, recuperar su salud y gozar de la alegría de las playas mediante la ayuda del Estado”. Manuel fresco, noviembre de 1936

“Los alumnos que han pasado por las colonias de vacaciones, pues ya de regreso a las aulas acreditan una señalada mejora en su ánimo y en sus disposiciones adquiridas. Es que ha llegado hasta esos niños, imposibilitados por los recursos paternos para beneficiarse como los de situación holgada, esa alegría de vivir que transmite la naturaleza física al poner en contacto a los seres  con el encanto de las playas, de las sierras, de los espacios amplios, del aire respirado a pleno pulmón y del cielo contemplado en la luminosa extensión de su celeste bóveda (…) La felicidad estuvo frente a ellos para seguir quedándose entre ellos. Nadie tiene derecho a negarles esta satisfacción”. Gobierno de la Provincia, año 1940

 

El gobierno de la provincia implementó un esquema de Colonias de Vacaciones en el mar, la sierra y el llano bonaerense. Las financió con aportes del presupuesto de la gobernación y con el apoyo de asociaciones de la comunidad, de las municipalidades y de las cooperadoras escolares.

El Cuerpo Médico Escolar seleccionaba a los jóvenes que ingresaban a las Colonias y con este fin dispuso del accionar de los visitadores de higiene y de los médicos escolares de distrito y de zona. El mismo organismo tuvo a cargo la dirección, la organización y la vigilancia de las colonias que fueron administradas con personal docente, mucamas, roperas, visitadoras de higiene, médicos y dentistas.

Los jóvenes recibieron un régimen alimentario especial atendiendo criterios científicos nutricionales. Según información oficial, como resultado de la vida en las Colonias de Vacaciones se produjo un aumento de peso considerable entre los nenes y una mejora corporal que era consecuencia de la actividad física.

Se tuvo particularmente en cuenta el “método de vida a seguirse, distribuyendo en cada caso, horarios para los distintos momentos del día y de la noche, adoptando las prescripciones apropiadas para la higiene personal y colectiva, como seleccionado la clase de ejercicios físicos más en consonancia con el ambiente y la naturaleza de los colonos (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 116).

Se crearon las siguientes Colonias de vacaciones:

a- Costa bonaerense: Balneario de la costa del Río de La Plata de Punta Lara en la Ciudad de La Plata; Balnearios en la Costa Atlántica de Mar del Plata, Necochea y Miramar; y Balneario del Río Paraná en Baradero.

b- Llano bonaerense: San Nicolás, Guaminí, Avellaneda, Quilmes, Lomas de Zamora, San Isidro, Mercedes, San Martín y San Antonio de Areco.

c- Sierra bonaerense: Sierra de la Ventana y Tandil.

La educación física en la provincia

“El deporte seriamente organizado, los ejercicios gimnásticos y rítmicos, de los cuales no debe estar ausente la música, favorecen el desarrollo de los mejores instintos del alma, la salud y la eficiencia del cuerpo, la jerarquía y la armonía entre el espíritu y la materia, necesarias para que la personalidad humana logre su plenario desenvolvimiento”. Manuel Fresco, mayo de 1938

 

La Provincia de Buenos Aires fue la primera en proyectar oficialmente la educación física en las escuelas del país. Con este fin sancionó el decreto 229 del 21 de julio de 1936 y posteriormente lo ratificó cola ley 4653 creando la Dirección de Educación Física y Cultura (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII).

Un paso fundamental en este proceso, fue la decisión del Consejo Superior de Educación del día 15 de junio de 1937 que estableció la implantación de la enseñanza metodizada en las escuelas.

El decreto 229/36 reconoció entre sus considerandos que "la enseñanza y la práctica de una enseñanza metódica y racional, completadas con los juegos al aire libre, dejan huellas en el desarrollo del conjunto de las aptitudes biológicas que deben ser estimuladas y aprovechadas por la escuela, en la edad que precisamente en que se imprime a los jóvenes normas morales y espirituales (…) la educación física no puede ser un agente aislado en el proceso evolutivo del niño”.

Se crearon 110 distrititos de Educación Física y Cultura en cada ciudad cabecera de partido. La Dirección estaba a cargo de un presidente y seis asesores nombrados por el Poder Ejecutivo. En cada distrito se conformarían comisiones de siete miembros. Estos últimos nombrarían la Corporación Auxiliar de Educación Física y cultura en cada pueblo.  Los cargos eran ad-honorem.

La Dirección de Educación Física y Cultura tenía entre sus fines los de dictar clases prácticas de ejercicio físico a niños y jóvenes aplicando métodos científicos, promover juegos al aire libre y excursiones vecinales, impulsar exhibiciones gimnasticas y desarrollar la obra social en las escuelas como complemento de las cooperadoras. Se proponía hacer de los estadios deportivos centros de educación y elevar el nivel social de los habitantes a partir de acciones culturales y promover bibliotecas populares. La Dirección asumía las funciones de “intensificar el sentimiento nacionalista exaltando las tradiciones de la patria, cultivando la fe en sus grandes destinos, divulgando la vida ejemplar de sus héroes” y la de cooperar en las fiestas patrias. Para cumplir su tarea se formarían gabinetes de antropometría para seguir “las alternativas de la salud y del desarrollo físico de los niños y jóvenes”.

El decreto 229 incluyó una política de construcción y de conservación de locales y de campos de deportes. La norma detalló las características de los mismos que incluirían canchas y espacios para el ejercicio de distintos deportes (futbol, básquet, pelota al cesto y pelota voladora, natación, atletismo, polígonos de tiro, entre otros). Se construirían vestuarios y comedores. Un tema a destacar es que los campos de deportes tendrían funciones culturales y educativas y se crearían allí espacios de lectura y bibliotecas, salas de reuniones, de  juegos y de conferencias y aulas para enseñanza de materias especiales (dibujo, taquigrafía, etc.-). Todos los campos de deportes tendrían una sala medico odontológica. Estas instalaciones podrían ser utilizadas dentro y fuera del horario de la clase.

La Dirección General de Educación Física y Cultura implementó una activa campaña de capacitación del personal en toda la provincia.

En cuatro años se realizaron un número importante de actividades deportivas dentro y fuera de los establecimientos escolares. La primera exhibición gimnastica bonaerense movilizó 5000 estudiantes y según informes oficiales “nunca en el país había sido dable presenciar espectáculo de esta magnitud, cuyo mérito cobra mayor relieve, si se tiene en cuenta que fue realizado a pocos meses de crearse la Repartición especializada” (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 163). En mayo del año 1938 Fresco destacó que en las exhibiciones gimnasticas públicas habían participado más de 45 mil alumnos y en celebraciones y actos patrióticos desfilaron otros 330 mil (Conversando con el Pueblo 1940, V 1: 404).  

La Dirección de Educación Física y Cultura impulsó desfiles, exhibiciones y juegos infantiles. Dentro de las escuelas el número de jóvenes que recibieron clases de gimnasia y recreación aumentaron de 168 mil en 1937 a 416 mil en 1939  (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 168).

Entre los años 1937 y 1938 se realizaron 373 torneos deportivos infantiles en los 110 distritos de la provincia. Los torneos organizados por la provincia y que fueron oficializados por las federaciones de tenis, natación, basket, ciclismo, atletismo y box movilizaron a más de 13 mil participantes (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 185-222). 

 

Clubes de niños

La Dirección de Educación Física y Cultura creó los Clubes de Niños con estudiantes de 5 y 6 grado. 

Los clubes desarrollaban educación física escolar orientada a la recreación, gimnasia e iniciación deportiva cumpliendo una “obra social de enorme trascendencia, ya que los fines principales de estas agrupaciones, además de los juegos al aire libre, simples y deportivos, son los de encaminar a los integrantes de ellas, física, moral y socialmente”. Para el año 1939 se habían creado 777 Clubes con 25.656 socios concurrentes  (Cuatro Años de Gobierno 1940, VII: 224). 

 

Tribunales de Menores

La ley 4664/37 creó los Tribunales de Menores a cargo de jueces letrados. Se instalaron en cada ciudad cabeza de Departamento judicial.

Entre otros agentes a cargo, los tribunales debían incluir un médico especializado en psicología y visitadores especializados. Entre estos últimos, al menos uno tenía que ser mujer. 

Los Tribunales de Menores intervenían en casos de delitos cometidos por menores de 18 años. Además, tenían competencias para actuar cuando se pusiera en juego la salud de los menores por inconductas de padres o tutores, cuando los menores se encontraran en condiciones de orfandad y abandono y en los casos en que los padres o tutores le requieran al Estado apoyo para educar o corregir al menor.  

Las denuncias podrían hacerse frente a los Tribunales de Menores, en la policía o en la Dirección General de Protección a la Infancia tal cual lo estableció la ley 4547/37. La Dirección era “auxiliar natural” de los Tribunales de menores y bajo su órbita se colocó la Defensoría General de Menores.

La ley 4664/37 reguló los procedimientos de actuación preservando los derechos de los menores. Se incluyeron exámenes médicos psicológicos obligatorios tanto para el imputado como para su familia. Los jóvenes bajo proceso que no accedían a la liberad provisoria o aquellos con sentencia, permanecerían en espacios dependientes de la Dirección General de Protección a la Infancia.

Se prohibió que la prensa publique a menores como autores, cómplices o víctimas de delitos. Se fijaron multas y arrestos para los padres o tutores que tengan malos tratos o acciones negligentes graves y continuadas contra sus hijos. 

 

Bibliografía citada

Cuatro Años de Gobierno (1940) Policía, trafico, comisión de  aviación, telégrafo, redifusión, registro general y censo permanente, protección a la infancia, Provincia de Buenos Aires, volumen VI.

            (1940)  Escuelas, colonias de vacaciones, educación física y cultura, Provincia de Buenos Aires, volumen VII.

Dubaniewicz Ana María (1997) Abandono de menores, historia problemática de las instituciones de protección, Buenos Aires.

Fresco Manuel (1940) Conversando con el Pueblo, compilado por Luis Balesta, Buenos Aires. T 1 y 2. 

Vitullo Alberto  (1941) Estatismo de la hora, Guillermo Kraft, Buenos Aires.

 



[1] Según Alberto Vitullo la provincia fue el primer gobierno argentino que estructuró científicamente la “función protectora del estado con relación a la niñez” en sintonía con el espíritu de la Ley Nacional 10.903/1919. Esta última normativa modificó los Códigos Civil y Comercial y reguló el Patronato de Menores (Vitullo 1941: 187).

[2] La gobernación implementó una política activa para enfrentar la tuberculosis modernizando la infraestructura en la materia en los Consejos de Higiene creados durante la etapa. Para atender a la infancia se ampliaron las instalaciones del Hospital de Niños de La Plata.   

La gobernación de Eduardo Duhalde 1991- 1999

  El proyecto político que transformó la  Provincia d e Buenos Aires Prólogo Eduardo Duhalde, febrero de 2026 Cuando llegó a mis manos el bo...