jueves, 1 de abril de 2021

Aritz Recalde: “El sindicalismo es el único actor que pone en jaque al proyecto liberal del orden mundial”

 ENTREVISTA de TIRO AL BLANCO


Tiro al Blanco entrevistó a Aritz Recalde. Pensador nacional, sociólogo, doctor en Comunicación, Secretario de Investigación y Posgrado de la Universidad Nacional de Lanús. La charla con Tiro al Blanco discurrió sobre distintos temas que hacen a la realidad de este golpeado país: la importancia del movimiento obrero organizado para la consolidación de un proyecto de país, marcas de la última dictadura militar, clase media, dinámica de los partidos políticos, el ejemplo del Papa Francisco. 

Tiro al Blanco: EN ALGUNOS TEXTOS SUYOS SUELE SEÑALAR QUE EL MOVIMIENTO OBRERO ORGANIZADO ES EL ÚNICO SUJETO CAPAZ DE GARANTIZAR UNA ECONOMÍA PRODUCTIVA NACIONAL, ¿ALCANZA CON EL MOVIMIENTO OBRERO ÚNICAMENTE?

-Esa pregunta se responde por la positiva y por la negativa. El movimiento obrero es la organización institucional, técnica y política más grande del país. Tiene presencia en todas las provincias y construye una red de organizaciones libres con capacidad de acción, de resolución de problemas y de movilización. Al ocupar todos los lugares de la producción, puede formular una agenda de los grandes temas nacionales y dispone de una estructura de cuadros técnicos para resolverlos. El movimiento obrero es la base a partir del cual consolidar un proyecto nacional pluriclasista y pluripartidario.  En cada oportunidad de la historia que fue derrotado el Movimiento Obrero, fue debilitado el capitalismo nacional productivista como bien se observó después de 1955 y de 1976. El empresariado argentino requiere de los trabajadores, que son la garantía política del proyecto integral de país. Por la negativa, hay que destacar que la Argentina carece de una dirigencia con visión nacional y con capacidad de construir un proyecto de desarrollo y ese vacío lo tiene que ocupar el sindicalismo. El proyecto liberal de 1880 se centró en una alianza militar (J. A. Roca), una oligarquía económica, una red de dirigentes de provincia y una elite intelectual liberal. Con esa base, se trabajó un acuerdo con el Imperio británico. El segundo gran proyecto de país fue el de Perón, que articuló nacionalismo militar, burguesía nacional, intelectuales, dirigentes de todos los partidos, iglesia y  movimiento obrero como eje o “columna”.  Actualmente, no hay militares nacionalistas, los partidos no superaron la crisis de 2001 y carecen de doctrina y de proyecto. La burguesía no tiene peso político. Con Francisco de Papa, la alianza con la iglesia se torna estratégica: dicha unidad no está ocurriendo y por el contrario las tensiones y las operaciones políticas contra la iglesia católica aumentan. El Movimiento obrero hoy está afuera prácticamente del Estado y de las grandes decisiones políticas e institucionales, pese a que es el único actor capaz de reconstruir un proyecto nacional. Los trabajadores tienen que ser la columna vertebral de un programa de alianza de clases. En su defecto, la Argentina profundizará su decadencia y desaparecerán definitivamente la industria, la idea de nación y patriotismo, el trabajo en blanco y el mismo sindicalismo.

Tiro al Blanco: SE CUMPLIERON 45 AÑOS DE LA ÚLTIMA DICTADURA CÍVICO-MILITAR, ¿QUÉ MARCAS TODAVÍA NOS RECORREN COMO NACIÓN, CICATRICES QUE NINGÚN GOBIERNO DEMOCRÁTICO PUDO SANAR?

-La dictadura de 1976 fue la respuesta al 17 de octubre de 1945. Argentina destruyó su industria y se volvió un país para la especulación financiera mundial. Económicamente hablando, la Argentina entró en una caída libre y el PBI del año 2021 es el mismo de 1975. En los setenta el país tenía 20 millones de personas y actualmente 45 millones. La clase obrera perdió derechos y en 1974 había 800 mil pobres y actualmente 17 millones. Con Perón en 1973 no había prácticamente  desempleo y la distribución del ingreso era 50 y 50%. Hoy hay un desempleo de dos dígitos y junto al sub-empleo, el saldo es 40% de trabajadores con problemas de ingreso. Casi el 45% de los obreros está en la informalidad. El país es escandalosamente desigual. La dictadura derrotó el peronismo e institucionalizó el 40% de la pobreza estructural, que gobierno tras gobierno no han podido modificar y pese a los avances de 2003. Se deterioró la cultura nacional y el país se sumergió en la anomia, la extranjerización de los valores, la falta de autoestima, el egoísmo y la decadencia general de los vínculos comunitarios. La dictadura terminó de destruir la alianza nacional y dejó al país sin una dirigencia: quedó una clase política que gobernó de la misma manera usando los sellos de los diversos partidos nacionales, como fue el caso de Alfonsín, Menem y De La Rúa. Recién con Kirchner esto empezó a cambiar, pero solamente en parte y hoy estamos en una crisis profunda que atraviesa a todos los partidos.  

Tiro al Blanco: TANTO DESDE UNA DERECHA PATRONAL COMO DESDE UN PROGRESISMO DESORIENTADO SE SUELE SEÑALAR AL SINDICALISMO COMO UNO  DE LOS GRANDES OBSTÁCULOS PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS, ¿CUÁL ES SU MIRADA SOBRE ESTE TEMA?

-El sindicalismo es, objetivamente hablando, el único actor que pone en jaque al proyecto liberal del orden mundial. Le disputa rentabilidad del capital y garantiza la dignidad de los ingreso en un país con 50% de pobres viviendo miserablemente y empujando los salarios a la baja. El Movimiento obrero defiende la civilización del trabajo con leyes y derechos, cuando la otra mitad del país está en la informalidad total. Lo culpan de la inflación y de la falta de inversión. Lo real es que en los últimos cuatro años se perdió en promedio, un 20% del poder adquisitivo del salario. La inflación fue superior al 45% en 2020: obreros más pobres y precios más altos. Hoy el salario argentino es de los más bajos de Latinoamérica en dólares. El empobrecimiento general del trabajador no generó inversiones. Estos mitos del liberalismo buscan que nuestro país, definitivamente, destruya su tejido social, su industria y que sus familiares terminen en la indigencia: el excedente de recursos será fugado al extranjero.

Tiro al Blanco: SUELE SEÑALAR NUMEROSAS DIFERENCIAS ENTRE EL DESARROLLO Y DESENVOLVIMIENTO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA DINÁMICA Y LAS POTENCIALIDADES DE LOS SINDICATOS. ¿PODRÍA DARNOS ALGUNOS EJEMPLOS?

-El sindicalismo es, prácticamente, la única organización que sigue apostando a lo colectivo y que designa autoridades democráticamente, de abajo hacia arriba en elecciones. Tiene autarquía económica (lo pagan afiliados) y está en condiciones de tener programa y libertad de opinión y de acción. Además, el sindicalismo más o menos combativo, sigue defendiendo la civilización del trabajo, los convenios y las paritarias. Tiene una función gremial, aunque no política en muchos casos.

Los partidos no suelen tener internas, ni debate, ni elecciones. Generalmente, los grupos económicos y los dueños de medios de comunicación organizan sus plataformas y financian sus campañas. Macri aprobó casi todas las leyes, menos la reforma laboral: cogestionó con los partidos. Muchos dirigentes partidarios no se saben qué función cumplen, más allá de cobrar su salario y no proponen nada para el país. Políticamente hablando y desde la muerte de Kirchner, estamos avanzando a un escenario similar al 2001 en lo concerniente a la crisis de representación. Ese vacío y descredito de la política, tiene que ser corregido por el sindicalismo que puede ofrecer al pueblo humilde y al empresariado nacional  un proyecto que dignifique la tarea y que genere esperanza y capacidad de trasformación.

 

Tiro al Blanco: Recalde cuenta con esa mirada sagaz que visualiza las verdaderas causas que nos llevaron a esta realidad dolorosa. Dejando de lado ese mal de época que es el discurso políticamente correcto, Recalde continúa con la línea de pensamiento que hombres como Leonardo Castellani, Fermín Chávez o Hernández Arregui supieron escribir para darnos un diagnóstico claro sobre los males que nos aquejan como Nación. Al igual que los nombres anteriormente mencionado, Recalde no se queda únicamente en el señalamiento, también actúa para que la palabra se vuelva acción.

Tiro al Blanco: ALGUNAS CRÍTICAS A LOS PARTIDOS POLÍTICOS SURGEN DE SECTORES QUE SUELEN SER BENEFICIADOS POR LA LÓGICA DE LA ANTI POLÍTICA, LO SON TODO MISMO, POR ENDE, NADIE ES CULPABLE. ¿CÓMO MANEJA USTED ESA LÍNEA DIFUSA ENTRE LA CRÍTICA A LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA ALABANZA A LA ANTI POLÍTICA?

-La anti política se construye con malos ejemplos y prácticas y no se puede negar que un sector de la dirigencia (partidos, empresas o sindicatos) actúa negativamente y el repudió a la política puede tener, en muchos casos, asidero real.

Además, la destrucción de la política colectiva, de las OLP (organizaciones libres del pueblo) y de los Estados sudamericanos es una tarea de los medios mundiales y nacionales.  La Argentina es tributaria de un orden mundial con centro en los EUA y que es controlado por  representantes de la finanza, las corporaciones y del aparato cultural norteamericano. Ese sistema cuida a “sus” políticos y hostiga a sus “adversarios”. Si un presidente toma una decisión a favor de su nación, la gran prensa internacional y las redes sociales van a decir que es populista o comunista buscando destruir su imagen y su capacidad de acción. Se puede leer esta tensión en la prensa de las Potencias mundiales en pugna. Un mismo caso es tratado de manera diferente por la CNN y las redes norteamericanas (Facebook, yahoo, etc.-), que por las rusas (RT o sputnik). En el plano local, el oficialismo financia a un sector del periodismo y la oposición al otro. Unos van decir que lo que hace el Presidente es bueno y los otros lo contrario y viceversa. Dicho canibalismo mediático abona la anti política y favorece que desparezca la Política nacional, los debates nacionales, los proyectos nacionales. A la larga también, se genera en el pueblo escepticismo, nihilismo y un descredito total por la actividad partidaria.

Tiro al Blanco: ¿CUÁLES SON LOS TEMAS MÁS ACUCIANTES QUE DEBE ATENDER LA ADMINISTRACIÓN DE ALBERTO FERNÁNDEZ?

-Tratamiento al COVID y normalización del sistema de salud para tratar todos los otros problemas. Debería se estratégico, el cuidado de los bebes y de las embarazadas.

Recesión, extranjerización, concentración y desindustrialización económica. Cerraron 90 mil comercios y 40 mil pymes. El país tiene a la mitad del pueblo en la pobreza. Se destruyó el trabajo en blanco y  la cultura del trabajo está desapareciendo para remplazarse por la cultura del subsidio. La clase media está empobrecida.  La violencia y el delito en las grandes ciudades están destruyendo la comunidad. La gente está angustiada, asustada y perdió la esperanza. No tiene fe. El miedo y la desesperanza impiden la construcción una nación.

El mundo multipolar está reordenándose y la Argentina necesita una política exterior. Hace falta un modelo de desarrollo y una reforma financiera y del comercio exterior para poder financiarlo.

El gobierno no debería dar ningún debate que no favorezca poner un plato de comida en la mesa de los argentinos y que no genere educación y salud.

Tiro al Blanco: USTED SEÑALÓ QUE ESTE GOBIERNO DEBE ESFORZASE EN LOGRAR LA ADHESIÓN DE LA CLASE MEDIA, DADA LA VOLATILIDAD DE LA MISMA ¿QUÉ PAPEL  LE ASIGNA A LA CLASE MEDIA EN UN PROCESO  QUE BUSQUE LA EMANCIPACIÓN ECONÓMICA Y JUSTICIA SOCIAL?

-La clase media forma la opinión pública y aporta cuadros de gestión al Estado y la empresa. Hoy está empobrecida y un maestro cobra 150 dólares por mes…El impuesto al trabajo es negativo (llamarlo a las “ganancias” es un error y tampoco se puede denominar a los “altos ingresos” ya que lo pagan familias trabajadores de estratos medios bajos). La clase media no puede acceder a los derechos a la vivienda y destina buena parte de sus ingresos a los alquileres y servicios. La clase media abandonó la escuela pública y hoy el aumento de las privadas se volvió un drama para su concepto de estatus. Hoy además, se paga la salud (obra social y prepaga) y la seguridad y todo aumenta, cuando su salario baja.

En un país con inflación superior al 40% la clase media necesita resguardar su excedente. Comprar ladrillo es imposible por los valores del mercado inmobiliario y tampoco puede comprar dólares por las regulaciones cambiarias.

Todos estos derechos de la clase media hoy están en riesgo por la caída de los ingresos. La política actual de subsidios de masas ofende la idiosincrasia de la clase media, que construye su identidad sobre la noción del esfuerzo y la capacidad individual.  Si al desagrado económico, se le suma las operaciones de medios, dejan como saldo un sector de la clase media que radicaliza su posición antiperonista.

Tiro al Blanco: ALGUNOS PENSADORES NACIONALES UTILIZAN EL CONCEPTO DE SEMICOLONIA PARA DESCRIBIR LA SITUACIÓN EN LA QUE SE ENCUENTRA NUESTRO CONTINENTE, ¿COINCIDE?

-Hoy somos una semicolonia y nuestra política interna depende de las decisiones de la finanza extranjera y de los bufetes de abogados de las corporaciones. El FMI tiene más capacidad de decisión que las Cámaras Empresarias nacionales. El excedente agropecuario, se lo apropian corporaciones extranjeras de comercio exterior. El ahorro nacional se fuga al extranjero en especulación. Formalmente, somos un país libre. En los hechos, la pobreza generalizada, el desempleo y el hambre ponen en duda nuestra libertad. Jauretche, Arregui o Fermín Chávez siguen siendo sumamente actuales.


Tiro al Blanco: ¿QUÉ PAPEL LE ASIGNA A LAS ORGANIZACIONES LIBRES DEL PUEBLO PARA SOBRELLEVAR ESTA CATÁSTROFE SOCIAL Y ECONÓMICA QUE ESTAMOS VIVIENDO?

-Las Organizaciones libres del pueblo evitaron la potencial guerra social que trajo la pandemia y contuvieron el desastre del hambre y la desesperación por intermedio de la militancia desinteresada y solidaria (nacieron miles de comedores en iglesias, sindicatos, agrupaciones universitarias, etc.). Además, las OLP religiosas dieron contención social y emocional en un contexto angustiante (sanitario y socialmente hablando) y de terrorismo mediático.  Sin esa fe y esperanza que sostienen los lugares de culto, podría ser todo aún mucho peor. Hay que tener conciencia, de que el día que mueran las OLP en las barriadas populares, la violencia se adueñará definitivamente del medio y los narcotraficantes serán los nuevos ordenadores sociales.


Tiro al Blanco: RECIENTEMENTE SE HAN CUMPLIDO 8 AÑOS DE LA ELECCIÓN DE JORGE BERGOGLIO COMO SUMO PONTÍFICE, ¿QUÉ REFLEXIÓN LE MERECE?

-Es un líder religioso mundial y conduce a unos de los cultos más importantes de la historia humana. Como argentino y como creyente, siento un orgullo inmenso.

Es un jefe de Estado que denuncia el desorden mundial actual y sus terribles manifestaciones en la tiranía del dinero y en la ideología del descarte social. Es un estadista que permite echar luz en estos tiempos de oscuridad y muerte.

En lo personal, destaco que es de los escasos dirigentes que vive como piensa y no que termina pensando cómo vive... El pueblo pobre del mundo tiene en quién creer y depositar su esperanza. En estos tiempos de corrupción y pragmático, esa condición personal de Francisco es fundamental, ya que como dijo Perón, conducir es persuadir y se conduce con el ejemplo.

miércoles, 17 de febrero de 2021

El sindicalismo ante el vacío de representación y de programa del sector político

 Julio Piumato y Aritz Recalde para INFOBAE 


El Movimiento Obrero argentino y la Confederación General del Trabajo integran la organización popular más importante del país. Junto a la Iglesia Católica, conforman las dos instituciones con mayor presencia y organización territorial a lo largo y a lo ancho de la Argentina.    

La organización sindical argentina es, junto a las universidades públicas, de las pocas instituciones que funcionan en base a la democracia directa. Los cargos gremiales se alcanzan por intermedio de los votos y las elecciones son reguladas por el Ministerio de Trabajo. El nombramiento de los delegados sindicales es el producto de la persuasión diaria y de la acción personal del dirigente en su lugar de trabajo. Los partidos políticos por el contrario, son organizados de arriba hacia abajo y la democracia interna prácticamente no existe. Los partidos son financiados por corporaciones y las elecciones se deciden en grandes campañas publicitarias de medios de comunicación y es habitual que exista una distancia inmensa entre el candidato y los electores.      

En el capitalismo subdesarrollado, extranjerizado y oligopólico argentino el sindicalismo es la única y última garantía de la dignidad laboral, salarial y familiar. En un país con el 50% de las personas en la pobreza y con el 40% de trabajadores en el universo de los desempleados, informalizados o subempleados, están dadas las condiciones objetivas para reducir los salarios a niveles de miseria. De no existir los Convenios Colectivos de Trabajo y el sindicalismo a cargo de hacerlos cumplir, las relaciones laborales serían flexibilizadas y los sueldos estarían reducidos a la mínima expresión. Por cada trabajador formal bajo Convenio hay varios informales dispuestos a cumplir esa tarea por menor remuneración y en peores condiciones de trabajo.

El Movimiento Obrero argentino sostiene la civilización del trabajo con justicia social y dignidad que fue fundada por la Revolución Justicialista. Los trabajadores en blanco tienen obra social y cobertura de salud familiar, hacen aportes y se jubilan, tienen derechos laborales y jornadas reguladas incluyendo las vacaciones pagas o las licencias por enfermedad y accidentes. El sistema de Convenios sigue garantizando el derecho al esparcimiento, la cultura, la vivienda, la educación y el deporte de las familias. Del otro lado de la Argentina, está el 40% de la masa obrera ubicada en la informalidad, el sub-empleo estructural, la explotación o directamente sin conocer el derecho al trabajo siendo subsidiada en condiciones de pobreza e indigencia permanente.

El Movimiento Obrero es el garante del capitalismo productivo nacional. Para no ser absorbidos por las corporaciones y por los Estados extranjeros, los empresarios argentinos requieren de la alianza con los sindicatos que le garantizan la viabilidad del proyecto en el terreno político. En el año 1976 la dictadura debilitó al Movimiento Obrero y generó las condiciones para que Martínez de Hoz implemente la política neoliberal que destruyó la industria argentina. La experiencia histórica demuestra, que la alianza del capital nacional y de los trabajadores es el principio fundante del proyecto industrialista y de la justicia social. 

El Movimiento obrero tiene el conocimiento técnico y científico del todo el proceso productivo y está en condiciones de ofrecer soluciones y de gestionar el desarrollo integral y la justicia social en la nación. Los partidos neoliberales actúan con los cuadros técnicos de las multinacionales y los partidos progresistas lo hacen con miembros de la clase media rentada por afinidad y lealtad a una persona o a un grupo. No existen prácticamente escuelas de formación política y técnica y los partidos están vacíos de vida interna. Dicha situación favorece la capacidad transformadora de los partidos neoliberales, que usufructúan los cuadros técnicos de las corporaciones. La inexistencia de dirigentes formados técnica y políticamente explica la incapacidad y la lentitud de las iniciativas de los espacios que se dicen progresistas, que carecen de personal especializado y que contratan a los funcionarios sin atender idoneidad y meramente  por lealtad partidaria. El saber técnico, logístico y la organización del Movimiento Obrero argentino le permiten formular e implementar las grandes soluciones nacionales.  La capacidad del sindicalismo se vería potenciada con un acuerdo estratégico entre sindicatos, empresariado productivo y las universidades nacionales.

La clase trabajadora está en condiciones de consolidarse como una dirigencia política nacional, ocupando el lugar vacío dejado por los partidos. Hace tiempo que la mayoría de los partidos adquirió como su fin primordial el de reproducirse económicamente y se convirtieron en una nueva clase que administra el rentable negocio de la política. Sus miembros viven holgadamente del excedente de recursos apropiados por el Estado al pueblo vía impuestos. Es habitual que los partidos no tengan programa y tampoco doctrina y que se adecúen a las iniciativas e ideologías del orden mundial de turno. Su tarea no es la propia de una dirigencia a cargo de edificar un proyecto nacional, sino más bien el de ser un grupo rentado de administradores del mercado electoral que es regulado por el aparato cultural privado y por intermedio de subsidios sociales. Este vacío de representación y de programa puede ser ocupado por el Movimiento Obrero, único ámbito técnico, doctrinario y político con capacidad de hacerlo. Los sindicatos no tienen  meramente la tarea para defender condiciones de trabajo, sino que el país requiere que asuman un rol protagónico en el terreno político.

 

La recesión económica, la inflación, la pobreza, la marginalidad y la extrema desigualdad conducen a la Argentina y a Sudamérica a un escenario social y político sumamente difícil. Es momento de refundar y de ennoblecer la política para construir un programa de desarrollo soberano y con justicia social. Esta tarea solamente es posible de la mano del Movimiento Obrero Argentino.  

 

 

 

viernes, 5 de febrero de 2021

Reparación histórica en la Provincia de Buenos Aires:

El Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el

Conurbano Bonaerense

Aritz Recalde, febrero 2020

 REVISTA MOVIMIENTO

Estructura y competencias del Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense

El gobernador Antonio Cafiero (1987-1991) instaló en la agenda política nacional el problema de la Coparticipación bonaerense. En la reunión de “Gobernadores para un Nuevo Pacto Federal” realizada el 8 de abril de 1989, destacó que “dejo constancia de que Buenos Aires considera inequitativa y perjudicial a sus intereses tanto la distribución secundaria de los impuestos coparticipados federalmente, como los cupos de vivienda que distribuye el gobierno nacional en las provincias (…) la provincia reclamará una ley de Coparticipación Federal que la coloque en un pie de igualdad con sus provincias hermanas”. Según información de la Gobernación, la Coparticipación Federal había caído del 32% en 1970 al 22% en 1990 y los bonaerenses eran desfavorecidos en el reparto de los fondos viales, los fondos para Desequilibrios Financieros, en los aportes del Ministerio de Acción Social y en los Regímenes de Promoción industrial. Buenos Aires tenía 19 empleados públicos cada 1000 habitantes, siendo la cifra más baja de todas las provincias. Por citar solo algunos casos, Entre Ríos tenía 37, Río Negro 49, Neuquén 67, Santa Cruz 97 y Catamarca 105.

Cafiero hizo hincapié en el tema puntual del Conurbano al cual caracterizó como “el verdadero país postergado de los argentinos”. En 1990 formuló desde el Ministerio de Gobierno el “Informe sobre la problemática estructural del Conurbano Bonaerense”, que luego fue retomado por el gobernador Eduardo Duhalde. El entonces Subsecretario de Asuntos Municipales, Raúl Fernández, puntualizó que el conurbano se caracterizó por la negativa incapacidad para realizar acciones coordinadas y persistentes en el tiempo. Había una capacidad ociosa instalada industrial, de transporte y de comunicación que tenía que reactivarse y modernizarse. Llevado al plano de la población, Fernández remarcó la negativa “degradación generalizada de la calidad de vida”, el alto desempleo y el “deterioro de la organización social solidaria”. Las áreas rurales eran desvalorizadas en favor de una “urbanización descontrolada”, que ponía en peligro el orden biológico, psicológico y social. Para empezar a resolver estos problemas, el Informe sugería la “necesidad de un Acta de Reparación Histórica del conurbano bonaerense” que tenía que facilitar “el desarrollo equilibrado e integral de la región y la dignificación de la calidad de vida del hombre y su familia” (Informe del Conurbano Bonaerense 1990).

Como parte de la negociación de la campaña electoral del año 1989, Duhalde acordó con Carlos Menem la obtención de un Fondo especial para la provincia que revirtiera en parte, la inequidad de los recursos que recibía Buenos Aires. Resultado de esto, el 2 de abril de 1992 se aprobó la ley nacional 24.073/92 que creó el Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense. El artículo 40 de la norma estableció que la recaudación del impuesto a las ganancias se distribuiría en “Un DIEZ POR CIENTO (10 %) al Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense, a ser ejecutado y administrado por la Provincia de Buenos Aires. Los importes correspondientes deberán ser girados en forma directa y automática”.

Con la ley provincial 11.247/92 se creó una cuenta bancaria especial de destino de los fondos de la ley 24.073, denominada Fondo del Conurbano Bonaerense”. La ley mencionó que el Fondo estaría organizado con los recursos “a) Los Determinados por el artículo 40°, apartado 1), de la Ley Nacional N° 24.073; b) Los aportes del Tesoro Nacional otorgados especialmente para el cumplimiento de los fines previstos en la presente Ley; c) El recupero o reciclaje de aquellos aportes financieros destinados a diversos emprendimientos realizados de acuerdo a los fines previstos en la presente Ley. d) Los préstamos que específicamente sean otorgados por Organismos Nacionales e Internacionales; e) Donaciones y legados; f) Todo otro aporte destinado al cumplimiento de programas sociales a cargo de la cuenta especial”. Si bien el origen de los recursos era diverso, en la práctica quedaron subsumidos mayoritariamente a los originados por la ley nacional 24.073/92.

Los fondos eran administrados por una Unidad Ejecutora dependiente del Gobernador. El artículo 4 de la ley 11.247/92 puntualizó que “Se financiarán total o parcialmente con los recursos del Fondo los estudios, proyectos, obras, mantenimientos y suministros que se requieran para la ejecución de programas sociales de saneamiento, infraestructura urbana, salud, educación, seguridad, empleo, y todos aquellos compatibles con la reparación y garantía de los derechos humanos básicos”. Los recursos podían ejecutarse por forma directa con los Organismos Provinciales, por convenio con Municipios y/u Organismos de otra Jurisdicción, por terceros contratistas o concesionarios y a partir de convenios con entidades intermedias, consorcios vecinales o Cooperativas.

Se incluyó a los Partidos de Avellaneda, Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, General San Martín, General Sarmiento, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Merlo, Moreno, Morón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre, Tres de Febrero, Vicente López, La Plata, Berisso, Ensenada y San Vicente. La Ley detalló que “El Poder Ejecutivo podrá incluir en el programa social aquellos proyectos que deban ejecutarse o que produzcan efectos en otros Municipios a los mencionados, en la medida que tengan vinculación técnica, socioeconómica y/o gráfica con algunas de las comunas precedentemente enumeradas”.

El Decreto 1279/92 organizó la Unidad Ejecutora destinada a administrar el Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense. La Unidad se integró con un Presidente y dos Secretarios siendo uno Administrativo y el otro Técnico. Posteriormente, se creó la Secretaría de Relaciones Institucionales que trabajó con las nuevas municipalidades creadas en el proyecto Génesis 2000. El Presidente tenía rango y jerarquía de Secretario de Estado. La gestión se organizó a partir de las Gerencias Administrativa, Económico Financiera y de Planeamiento (Danani, Chiara, Filc 1997).

La estructura de la Unidad Ejecutora era pequeña y gran parte de sus recursos fueron implementados por intermedio de acuerdos con otras entidades. En un estudio sobre  las modalidades de ejecución de fondos asignados a programas sociales del año 1993, se observa que la inversión se hizo mayoritariamente por intermedio de contratistas (55,41%), seguido por entidades intermedias (22%) como cooperativas escolares, mutuales, plan P.I.B.E.S., etc; y por intermedio de los municipios (8,9%) (Danani, Chiara, Filc 1997).

El Presidente Unidad Ejecutora, Antonio Arcuri, mencionó que el Fondo se orientó centralmente al desarrollo de los municipios, de las entidades intermedias y del conjunto social. La Unidad Ejecutora adquirió responsabilidades “administrativas” en la preparación de los proyectos, “técnicas” en la ejecución, de “promoción” y de “apoyo y capacitación” (Arcuri 2003).

En el año 1995 la ley Nacional 24.621/95 fijo el tope del impuesto en $ 650 millones de pesos anuales. Esta decisión implicó que luego de la devaluación del año 2002 el Fondo perdiera paulatinamente su valor.

La Ley Provincial 11.746/96 denominó al organismo como Unidad Ejecutora Reconstrucción del Gran Buenos Aires e incluyó en su articulado a las nuevas municipalidades creadas con el Programa Génesis 2000.

Según Antonio Arcuri, el dinero invertido entre 1992 y 1999 fue de alrededor de 4500 millones de pesos (dólares). Los recursos recibidos por el Fondo en relación al presupuesto de la Provincia, representaron un 4,39 % para 1992, un 7,83 % para 1993 y el 9,53 % en 1994 (Danani, Chiara, Filc 1997).

 

Destino del Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense[1]

Inversión en Salud

Se crearon 1200 camas a partir de construir ocho nuevos hospitales. Con presupuesto del Fondo y del Gobierno español de edificaron los nosocomios “Domingo Mercante” en José C. Paz, “Arturo Oñativia” en Almirante Brown, “Héroes de Malvinas” en Merlo y “Carlos Bocalandro” en la municipalidad de Tres de Febrero. Con recursos y ejecución del Fondo se construyeron los hospitales “Mariano y Luciano de la Vega” en Morón, “Evita Pueblo” en Berazategui, “Cecilia Grierson” en Presidente Perón, el “Municipal” en Tigre y se finalizó “Mi pueblo” de la localidad de Florencia Varela. Los servicios de salud fueron equipados en sus distintas especialidades y se construyeron consultorios externos con tecnología moderna.

En paralelo, se remodelaron y/o ampliaron los 21 hospitales existentes y se iniciaron obras de los nuevos de González Catán y de Tigre.

El Fondo destinó recursos especiales para los programas de Trasplante de Órganos y el Plan Materno Infantil Vida.

Inversión en Educación

La Provincia implementó la Ley Federal de Educación con la Ley provincial 11.612/94. En este marco, se invirtieron más de 300 millones de pesos (dólares) para la construcción de escuelas y de jardines. La ley 11.612 hizo obligatorio el nivel pre-escolar y se construyeron para eso 234 jardines para más de 40.000 chicos de 3 a 5 años. Los edificios tenían 424 metros cuadrados con salas, salón de usos múltiples, áreas administrativas, patios de juego con mástil, entre otras cuestiones pedagógicas, de apoyo docente, administrativa, de servicios y de recreación. 

Se construyeron 37 escuelas de Enseñanza General Básica con una superficie de 22.500 metros cuadrados, edificando 299 aulas, 7 aulas especiales, 6 talleres, 2 laboratorios, 25 gabinetes, 22 salones de usos múltiples, 53 baños individuales y 47 grupos sanitarios.

La Unidad Ejecutora construyó 18 establecimientos de enseñanza media y 11 de enseñanza técnica con una superficie de 44.500 metros cuadrados. Construyó otros 13 edificios para Escuelas Especiales con una superficie de 13.000 metros cuadrados.

Con recursos del Fondo se financió el “Plan P.I.B.E.S” y el Plan de Reciclado “No comas vidrios, recíclalo”, ambos dependientes de la Dirección General de Escuelas.

Inversión en calidad de vida y medio ambiente

Con el objetivo de diagramar las obras, se formuló entre la Unidad Ejecutiva y la Facultad de Ingeniería de la UNLP un “Plan Director de Agua Potable y Saneamiento”.

Se realizaron obras de desagües pluviales, de control de crecidas y de saneamiento alcanzando una superficie de 22.500 hectáreas beneficiando a 1,2 millones de personas. Entre otras acciones, se destacaron el saneamiento de “Arroyo Claro” y de la “Cuenca del Arroyo Las Horquetas Basualdo” (J.C. Paz, Tigre y Malvinas Argentinas) y el saneamiento del Arroyo Don Mario y recuperación de la cuenca del Arroyo Susana en la Matanza (incluyendo el entubamiento entre el Río la Matanza y la Ruta 3). Se entubó el “Arroyo Giménez” de Berazategui. Se realizó el saneamiento y entubamiento de la “Cuenca del Arroyo Santa Catalina” ubicada en Monte Grande y en Luis Guillon.

Se terminó el “Muro Costero” de Punta Lara con una superficie de 3500 metros lineales sobre la costa del Río de La Plata. Se dragó la Laguna de San Vicente y se parquizó y construyó una mampostería de 260 metros de longitud.

Se amplió la red de agua potable beneficiando a 500.000 habitantes. Entre otras obras, la iniciativa incluyó el servicio de agua en barrio Parque San Martin, localidad de Merlo; y la modernización del establecimiento potabilizador Donato Gerardi de La Plata, Berisso y Ensenada.

Se financiaron desagües cloacales beneficiando a 300.000 habitantes. Entre otras obras, se destacaron la “Planta de Paso de Rey” en Moreno y la red de desagües cloacales en el municipio de San Miguel.

 

Inversión en rutas, avenidas y calles

Se implementó el “Programa de Pavimentación de Accesos a Escuelas Unidades Sanitarias y Barrios”. En este marco, se pavimentaron e iluminaron 9870 cuadras integrando 1070 establecimiento educativos (93% de los accesos a escuelas).

Se creó el “Programa de Pavimentación de Redes Troncales” para unir los barrios con los centros. Se recuperaron y adaptaron avenidas y se construyeron nuevas vías de acceso en un total de 3104 cuadras.

El “Programa de Rehabilitación” de las principales rutas y vías del conurbano recuperó 370 kilómetros de calzadas.

Se rehabilitaron 1625 cuadras en zonas urbanas.

El “Programa Mejorando Calles” facilitó la conectividad de los barrios con el centro y se acondicionaron 10.470 cuadras. Entre las obras más destacadas, están las avenidas Días Vélez y Republica en Tres de Febrero (88 cuadras); la repavimentación de la avenida Otamendi en Quilmes (19 cuadras); la pavimentación de la avenida Iriarte en Almirante Brown (96 cuadras); la pavimentación de Donato Álvarez, Quilmes y Lanús (25 cuadras); la pavimentación de 144 cuadras de las avenidas de José C. Paz y la pavimentación e iluminación de la Avenida Dardo Rocha y calles Ranelagh en Berazategui (76 cuadras). En Lomas de Zamora se pavimentaron las avenidas Cerrito y Armesti y su continuación en Lanús (Lynch, 65 cuadras). En la ciudad de La Plata se amplió la Avenida Antártida y se pavimentó la avenida 25 (31 cuadras).

Por su importancia,  se destacó la obra de pavimentación, repavimentación y ensanche de las avenidas Pavón, Yrigoyen y la ruta 201 (29 kilómetros) que une Almirante Brown, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Presidente Perón y San Vicente. La Ruta 205 fue mejorada en sus 20,7 kilómetros.

El “Programa de Alumbrado Público” colocó 15.700 columnas alumbrando 4000 cuadras.

Inversión en Municipalidades

El “Proyecto Génesis 2000” creó las municipalidades de Presidente Perón (ley 11.480/94), Ezeiza (ley 11.550/94), José C. Paz (ley 11.551/94), Malvinas Argentinas (ley 11.551/95), San Miguel (ley 11.551/95), Punta de Indio (ley 11.584/95), Ituzaingó (ley 11610/95) y Hurlingan (ley 11610/95).

Las nuevas municipalidades tenían que organizarse siguiendo el modelo de gestión basado en los principios de “a) Modernización tecnológica administrativa; b) Desburocratización; c) Descentralización funcional y administrativa; d) Gestión, presupuesto y control por resultados; e) Calidad de servicios y cercanía con el vecino; f) Limitación Proporcional del gasto de los Concejos Deliberantes respecto de los presupuestos globales de los Municipios; g) Racionalidad de estructuras administrativas y plantas de personal acorde a las modalidades de prestaciones de los servicios”.

La Secretaría de Desarrollo Institucional de la Unidad Ejecutora tuvo a cargo la modernización tecnológica, la organización de la estructura administrativa y de gestión, la redistribución del personal y el desarrollo de circuitos y normas de las flamantes municipalidades. Con aportes del Fondo se adquirieron retroexcavadoras, motoniveladoras, camionetas, de gestión, herramientas y se construyeron galpones y centros logísticos en las nuevas municipalidades, entre otras.  Se invirtió en equipamiento y software de gestión para todos los nuevos municipios.

Se construyeron edificios municipales en la Localidad de Guernica en Presidente Perón (4070 metros cuadrados), en Verónica (Punta Indio) y el centro administrativo de Esteban Echeverría (5975 metros cuadrados). Se remodeló el Centro Cívico en Alejandro Korn de San Vicente (1244 metros cuadrados). En Villa Tesei, Hurlingan, se remodeló y construyó el edificio del Centro Cultural (1492 metros cuadrados).

 

Inversión en justicia y seguridad

El Fondo del Conurbano financió la instalación de 248 redes informáticas en 233 Juzgados y 15 Cámaras en los Departamentos Judiciales de San Isidro, San Martín, Morón, Lomas de Zamora, Quilmes, La Matanza y La Plata.

La Unidad Ejecutora financió la construcción las unidades carcelarias de Campana, de Florencio Varela y de La Plata. Con recursos del organismo se remodelaron las cárceles de Olmos y las unidades 8, 10 y 17 de La Plata.

Se compraron 2520 camionetas y 2280 patrulleros para la policía bonaerense. Se adquirieron 22 camiones de bomberos (autobombas, polveros, etc.-) y 20 furgones para transportar brigadas explosivas.

El Fondo financió las “Casas Solidarias” del Consejo Provincial de la Familia y Desarrollo Humano para mujeres jefas de hogar y para capacitación laboral (390 mts 2 cada una ubicadas en Florencio Varela, Malvinas Argentinas, Lanús y Lomas de Zamora).

La Unidad Ejecutora apoyó la construcción del “Centro de Rehabilitación para la drogodependencia” de la Secretaría de Prevención y Asistencia a las Adicciones (585 mts 2 en Lomas de Zamora).

 

Bibliografía citada

- Arcuri Antonio Ernesto (1999) El conurbano bonaerense: origen, crecimiento y transformación, Buenos Aires.

                        (2003) Conurbano Bonaerense: aportes para un debate impostergable, Buenos Aires.

- “Basta de discriminaciones, bonaerenses de pie” (1989), extraído de Después de tres años de gobierno, 1990, Secretaria de Prensa y difusión de la Provincia, Buenos Aires.

- Cafiero Antonio (1988) “No sólo administramos un gobierno, también somos los portadores de un proyecto”, extraído de Cafiero y el pueblo, un años después: un proyecto en marcha, Secretaria de Prensa y difusión de la Provincia, Buenos Aires.

- Danani, C., Chiara M. Filc, J (1997) El papel del fondo de reparación histórica del conurbano bonaerense en la reproducción de los sectores populares de la Región Metropolitana de Buenos Aires: una aproximación macroinstitucional, Colección Investigación, Informe de Investigación Nº 2, Instituto del Conurbano, UNGS, Buenos Aires.  

- “El arte de administrar bien” (1990), extraído de Después de tres años de gobierno, 1990, Secretaria de Prensa y difusión de la Provincia, Buenos Aires.

- Feijo María del Carmen (2021) El conurbano como problema, algunos antecedentes, Revista Movimiento, en línea http://www.revistamovimiento.com/historia/el-conurbano-como-problema-algunos-antecedentes/

- Informe del Conurbano Bonaerense (1990) Ministerio de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Buenos Aires.



[1] Los datos fueron obtenidos, centralmente, de los trabajos del presidente de la Unidad Ejecutora Antonio E. Arcuri (1993) (2003).

jueves, 17 de diciembre de 2020

El sentido de la universidad

 Aritz Recalde, 9 diciembre 2020


 Publicado en Revista Movimiento 

El pasado 6 de noviembre fui invitado a disertar en una actividad organizada por la Universidad Nacional de Hurlingam y por la Universidad del Sentido dependiente de la fundación Scholas, Organización Internacional de Derecho Pontificio creada por el Papa Francisco en el año 2013.

La consigna del encuentro fue “la construcción del sentido de los jóvenes en el mundo de la universidad”. El marco fue propicio para reflexionar sobre el origen, el significado presente y el devenir de nuestra tarea de educadores. Entre otros temas, surgieron los interrogantes ¿qué finalidad le damos a la enseñanza?, ¿qué valores transmite la universidad?, ¿qué imaginario tienen los jóvenes y cómo se forma? y ¿qué cultura estamos fomentando entre los estudiantes?.

La universidad y el sentido común del hombre contemporáneo

La universidad no es la única institución que construye el sentido de los jóvenes y coexiste con otros ámbitos formadores de los valores neoliberales hoy hegemónicos e imperantes en la mayoría de los países del mundo. El resultado de tales ideologías es la conformación del hombre masa y de la sociedad consumista, injusta y apática actual.  

El Papá Francisco viene alertando acerca de la crisis civilizatoria contemporánea que conduce a la sociedad a un estado permanente de indignidad, angustia, desigualdad y violencia. La humanidad atraviesa un drama existencial, caracterizado por el hecho de que abandonó el sentido trascendente para de la vida y todo se vuelve efímero y trivial. El individuo perdió conciencia de su origen y del mandato histórico y cultural de sus antecesores y lo remplazó por el consumo, por la alienación materialista y por la búsqueda autodestructiva de poder. El hombre posmoderno no tiene conciencia del pasado y tampoco obligaciones con el futuro y vive el presente en un estado de angustia e inseguridad emocional, de violencia y anomia frente al prójimo.     

De la lectura de las encíclicas Laudato Si (Cuidado de la Cada en Común) y Fratelli Tutti (Fraternidad y Amistad social) y de la exhortación apostólica Evangelli Gaudium (La Alegría del Evangelio), se observa con claridad que el hombre actual ha asimilado y naturalizado cuatro principios de una perniciosa ideología:

Primero: el mercado manda al hombre y la finanza domina al mercado. A diferencia de la ideología actual, Francisco considera que la economía debe orientarse al bien común de la colectividad y no a la mera acumulación de riqueza. El Papa alertó acerca del peligro que adquiere el actual poder omnímodo del dinero y de la especulación financiera que destruyen la producción y el trabajo derribando fronteras y suprimiendo derechos. Tal cual sostiene Francisco, el dinero parece adquirir vida propia y tiende a reinar la vida de los países, cuando en realidad debería servir al desarrollo humano y a la construcción de la libertad de los pueblos.

Segundo: la marginación y la desigualdad son hechos naturales del mercado. Francisco denunció el descarte social y la extendida pobreza actuales y los caracterizó, sin dudar, como parte de una realidad anticristiana y de una situación humanamente repudiable. El Papa alertó sobre el hecho de que se vienen profundizando las desigualdades dentro de cada nación y también entre los distintos Estados del planeta. El resultado del proceso es la coexistencia de un centro político rico y poderoso y unas periferias subdesarrolladas y pobres.

Tercero: la ciencia y la tecnología son neutrales y la trasformación que se está implementando sobre el mundo de la naturaleza es parte de la evolución. En Laudato Sí Francisco es enfático en destacar el inmenso peligro para la humanidad que acarrea la racionalidad actual, que destruye la naturaleza por intermedio de la expansión de la industria y del uso de la tecnología. En nombre del progreso y de la supuesta neutralidad de la ciencia moderna, se están demoliendo las bases materiales sobre las cuales funciona el planeta.

Cuarto: los valores y el mandato cultural e histórico son negativos e impiden el progreso universal. La ideología del hombre posmoderno sostiene que la religión y la tradición de las comunidades son supersticiones y resabios medievales que se tienen que erradicar. Se quiere imponer en su remplazo una racionalidad única, un igualitarismo autoritario de dimensión universal que niega la pluralidad étnica y nacional y que considera negativamente a la espiritualidad y a la tradición histórica de los pueblos. En nombre del progreso y de la evolución, la ideología neoliberal intenta borrar el irrenunciable derecho humano a la identidad tradicional, lingüista y religiosa local, nacional y regional. 

Resultante de esta ideología se formó el hombre masa, que está cada día más enajenado y separado de sí mismo, de sus vínculos familiares y de su comunidad. El pueblo siente que ya no controla el devenir y que su único fin es el consumo y la lucha animal por la supervivencia. Al ocultarle y negarle las finalidades colectivas, históricas y trascendentes, al hombre posmoderno solamente le queda el egoísmo material, el deseo de goce presente y la búsqueda destructiva de poder.

Al desligar a la persona de los valores, de la cultura y del mandato histórico de sus predecesores, se confunde fácilmente ser con tener, felicidad con consumo y bienestar con acumular bienes.

El individuo amoral actual actúa de manera violenta con los otros hombres y se dedica a luchar por el poder material y político sin reflexionar sobre los resultados de su accionar. Romano Guardini en el “Fin de los tiempos modernos” ya había alertado el resultado negativo de este proceso y estableció que “El hombre de los tiempos modernos abriga la opinión de que todo acrecentamiento de poder es, sin más, progreso, una elevación de seguridad, de bienestar, de utilidad, de plenitud de valores, de fuerza vital. En verdad, el poder es algo por entero polivalente. Puede crear el bien como el mal, edificar como destruir. Lo que realmente llega a ser depende del pensamiento que lo rige y del fin para el cual se lo utiliza”. Tal cual expresó lucidamente Guardini, “El hombre tiene poder sobre la cosas, pero no sobre su poder” y “no tiene conciencia, ni ética de los fines alcances de su poder”. 

El sentido histórico, social y colectivo de la universidad nacional y popular

Uno de los peligros que enfrenta la universidad actual es el de convertirse en un enseñadero sin alma y sin misión nacional e histórica, cuya única tarea sea la de titular a individuos egoístas y carentes de sentido de responsabilidad ética y social.   

La universidad tiene la irrenunciable responsabilidad de construir nuevos sentidos para los jóvenes, evitando caer en el utilitarismo y en las ideologías individualistas y del descarte propias de la posmodernidad. Con este fin, es fundamental educar en valores solidarios forjando una conciencia del deber del individuo para con su colectividad y con su historia. Es en este sentido que Jacques Maritain en “La educación en este momento crucial”, destacó que “La educación debe poner fin a la discordia entre las exigencias sociales y las del individuo dentro del hombre mismo. Necesario le es por consiguiente desarrollar a la vez el sentido de la libertad y el de la responsabilidad, el de los derechos y el de las obligaciones humanas, el valor de que se ha de revestir ante el peligro y en el ejercicio en aras del bien general, y al mismo tiempo el respeto de la humanidad en cada persona individual”. Como bien sostiene Maritain, la universidad tiene que garantizar la libertad y la realización individual, pero también debe imponer la obligación moral de los jóvenes de contribuir a la construcción de la comunidad, de la tradición cultural y del mandato histórico de la nación.

En la Argentina la universidad es autónoma en el plano académico y eso favorece la libertad de pensamiento y de catedra. También lo es en el terreno administrativo y esta condición auspicia la posibilidad de formular y de consolidar políticas de investigación y docentes de mediano y de largo plazo. En nuestra óptica, dicha autonomía nunca puede desligar a la institución de los fines y de las obligaciones históricas y debe estar guiada como plantea Maritain por el “ambiente social y la inspiración política” de la colectividad nacional.

 Las tres funciones de la universidad nacional y popular

La universidad nacional y popular debe orientar sus tres funciones al cumplimiento del bien común y de la emancipación y realización social, económica, cultural y política de la comunidad nacional e internacional.

 Función social

Históricamente, la universidad fue elitista y tuvo como objetivo demarcar y profundizar las diferencias de clase, étnicas, raciales y nacionales. En la tradición liberal solamente la clase alta ingresa a la institución que es arancelada y con eso controla más fácilmente el poder político. 

La universidad nacional y popular por el contrario, debe contribuir a la igualdad de posibilidades y al ascenso social, eliminando las limitaciones al ingreso y a la permanencia de origen económico o étnico. La institución tiene que fomentar el voluntariado social y la cooperación permanente de sus miembros con la comunidad extraacadémica, tendiendo a entablar diálogos y a buscar las soluciones que el pueblo y la nación demandan.

 Función política

La universidad educa al sector dirigente de los países y de sus aulas egresan buena parte de los miembros que conducen el gobierno, las empresas y las ONG.

Asimismo y tema fundamental, la institución introduce a la vida política a los jóvenes. La academia es una verdadera escuela para la futura dirigencia y allí los estudiantes encuentran un ambiente de estudio, de reflexión y de debate sobre los problemas nacionales y sociales. 

Es tarea fundamental de la universidad ennoblecer la política y ordenarla al cumplimiento del bien común y a la búsqueda de la libertad y de la realización de la comunidad nacional. Frente a la crisis de los partidos, la institución tiene que contribuir activamente a la educación de una dirigencia que supere el accionar de la “clase” política que procede pragmáticamente y con una lógica de beneficio corporativo que vende y que compra votos y leyes haciendo de la actividad un negocio.

La universidad puede ayudar a dignificar una función que es fundamental e irremplazable en la vida del hombre y que hace tiempo que está en decadencia. La institución debe elevar los fines de la política para orientarlos a la realización de las grandes causas, evitando el cortoplacismo y las típicas confusiones entre gobierno y Estado que le impiden al país pensar y construir proyectos a mediano y largo plazo.  Tiene que concientizar a los jóvenes en que el gobierno no es una caja para para las agrupaciones y las facciones partidarias, sino que es un medio de realización nacional y colectiva y que deben llegar los mejores hombres y mujeres a los cargos ennobleciendo la función pública. Los estudiantes deben persuadirse acerca de que la política no es un recurso para el enriquecimiento y el beneficio personal, sino que es una causa de reparación social y de ideales elevados.

Se trata como sostuvieron Alfredo Calcagno y de Luis Dellepiane, de formar una universidad que labore “por la ciencia, por la Patria, por la Libertad y por América”. En este crucial momento histórico, debemos educar a los jóvenes para que breguen por el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Los estudiantes de hoy serán los responsables de edificar el pluri-verso y la multipolaridad de paz y de desarrollo de las naciones del mañana.   

 Función productiva y científica

Las universidades tienen la estratégica tarea de contribuir a formular un proyecto científico y tecnológico orientado al adelanto productivo e industrial y a la construcción de las bases materiales necesarias para superar el subdesarrollo.

La tecnología debe ser un instrumento para la solución de los problemas sanitarios, sociales, medioambientales y educativos los pueblos. Esta tarea requiere abandonar la mentalidad tecnocrática que liga la producción de saber a la mera acumulación de riqueza material. La ciencia y la tecnología tienen que orientarse al desarrollo pleno y sustentable de la comunidad.

Función cultural

La ideología neoliberal imperante es totalitaria y parte del erróneo supuesto de que existen una sola cultura y una idea de sociedad única y universal. Los intelectuales del pensamiento único anhelan formar una gran aldea global unificada culturalmente por internet y por el avance de las tecnologías borrando las identidades históricas, étnicas y nacionales. En realidad, en nombre de la universalidad quieren imponer la ideología occidental y centralmente anglosajona, que obliga a todos los pueblos a adherir al liberalismo de derecha o al liberalismo de izquierda. 

Las universidades tienen que ser ante todo nacionales y federales y deben estudiar, respetar y difundir los valores, la historia, la tradición, la identidad étnica y religiosa de cada comunidad. Respetando y revalorizando lo propio, es como se puede contribuir al cauce y al desenvolvimiento de la cultura universal.

sábado, 17 de octubre de 2020

El 17 de octubre y la Revolución Justicialista

 Aritz Recalde, Octubre 2020

Extraído de OPINARG

 El pueblo vence. El pueblo venía siendo derrotado por la oligarquía desde la Batalla de Caseros. Las guerras de policía de Mitre, los fusiles Remington de Sarmiento, las persecuciones a las montoneras y las represiones en Vasena y en la Semana Trágica habían regado de sangre trabajadora el suelo argentino. 

El 17 de octubre de 1945 tuvo a la clase obrera como el gran sujeto de la historia y en esa oportunidad no sólo triunfó sino que determinó la orientación de la política argentina. Con el fenomenal hecho de masas que, se calcula, movilizó 500 mil almas, el pueblo derrotó a las embajadas británica y norteamericana, así como a los representantes de capital concentrado reunidos en la SRA, la UIA y la Bolsa de Comercio.  La movilización debilitó a la oposición de los grandes partidos tradicionales (UCR, PS, PC y Conservadores), del periodismo comercial y de un sector militar enfrentado al proceso de cambio iniciado con la Revolución de junio de 1943.

Las bases empujan a la dirigencia y ganan la calle. El programa político y social iniciado en el año 1943 encontró una enconada resistencia tanto en sectores internos como internacionales. EUA, Inglaterra y la Unión Soviética cuestionaron el neutralismo del gobierno argentino en la Segunda Guerra y lo caracterizaron como parte de una estrategia de apoyo al frente alemán. Como resultado de las presiones diplomáticas y de los bloqueos económicos, el presidente Edelmiro Farrell emitió el decreto 6945 del 27 de marzo, declarando la guerra a Alemania y a Japón. La medida encontró oposición dentro del nacionalismo argentino y, si bien redujo la hostilidad internacional contra el país, el abandono de la neutralidad no impidió la campaña política pública y agresiva contra Perón, ejecutada por el embajador norteamericano Spuille Braden y por el Partido Comunista. 

El gran empresariado se opuso a la obra social de la Revolución del '43, cuestión frente a la cual Perón manifestó que era natural que frente a la reforma “se hayan levantado las fuerzas vivas, que otros llaman los vivos de las fuerzas (…) ¿En qué consisten esas fuerzas? En la Bolsa de Comercio, quinientos que viven traficando con los que otros producen; en la Unión Industrial, doce señores que no han sido jamás industriales”.

Los altos niveles de aceptación popular de las medidas sociales, fueron un llamado de atención para los partidos políticos tradicionales que vieron en Perón el riesgo que de que se prolongue la Revolución de 1943. Estos grupos iniciaron una dura campaña contra el gobierno desde el periodismo, que era mayoritariamente opositor. Organizaron movilizaciones y acciones callejeras destacándose la Marcha de la Constitución y la Libertad (19/9/45).

Empujados por la estrategia opositora, el 8 de octubre se produjo un amotinamiento militar en Campo de Mayo. En este escenario, el día 9 de octubre Juan Perón presentó la renuncia a todos sus cargos. En su último discurso al frente de la Secretaria de Trabajo y Previsión afirmó a los trabajadores: “venceremos en un año o venceremos en diez, pero venceremos. En esta obra, para mí sagrada, me pongo desde hoy al servicio del pueblo (…) y si algún día, para despertar esa fe, ello es necesario, me incorporaré a un sindicato y lucharé desde abajo”.

A partir del 9 de octubre los hechos se sucedieron rápidamente. Pese a haber renunciado a sus funciones, Perón fue encarcelado y conducido a la Isla Martín García. El día 12 las patronales se opusieron a pagar el aguinaldo ya convenido y se inició la típica revancha clasista que luego se reiteraría en 1955 y en 1976. Los partidos políticos organizaron la transición contrarrevolucionaria con el lema de transferir el poder a La Corte Suprema de Justicia. Mientras tanto, los rumores del encarcelamiento y del peligro de la vida del General circularon entre las barriadas humildes. El día 16 se reunió el Comité Central Confederal de la CGT y con una elección reñida de dieciséis votos a favor y once en contra, se convocó a un paro de 24 horas en defensa de las “conquistas” a realizarse el día 18. En la convocatoria a la huelga no se nombró a Perón, sino meramente al peligro de perder los derechos alcanzados.

Sin esperar la decisión del Confederal, la masa popular se movilizó el día 17 de octubre, exigiendo la vuelta de su líder y consagrándolo como el depositario de la lealtad del pueblo. En la histórica movilización, las bases superaron a sus dirigentes y le otorgaron a Perón un capital político excepcional y sin mediaciones.

El dilema de la clase dirigente. Los militares y civiles opositores presenciaron atónitos la plaza colmada de pueblo pidiendo por Perón. También fueron conscientes de que la policía desobedeció órdenes y levantó los puentes de ingreso a la Capital Federal permitiendo la movilización. El fantasma de la revolución social era un hecho y el régimen estaba en peligro. En ese contexto, un sector militar, entre los cuales estaban Vernengo Lima y Avalos, le propuso a Edelmiro Farrell reprimir violentamente la manifestación con las ametralladoras apostadas en el techo de la casa de gobierno. Farrell se opuso terminantemente y evitó que se produjera un reguero de sangre. Unos días antes, algunos militares ya habían sugerido asesinar a Perón.

Esta tendencia ideológica represiva y terrorista de los militares y los civiles no desapareció en octubre de 1945, sino que siguió vigente. Estos grupos organizaron los atentados contra civiles en 1953, los bombardeos de 1955 y los fusilamientos de 1956, entre otras atrocidades. Esta tendencia política sería hegemónica en la dictadura de 1976, que fue la respuesta al 17 de octubre: la clase dirigente no estaría dispuesta a cogobernar el país con los sectores trabajadores y nacionales. 

¿Por qué se movilizó el pueblo? Jorge Luis Borges consideró al 17 de octubre como “una especie de farsa” y el órgano periodístico Orientación del Partido Comunista caracterizó a los manifestantes como “hordas de desclasados” y “malevaje reclutado”.

En realidad, y para ser más objetivos, hubo dos grandes causas que favorecieron el 17 de octubre. La primera, fue la contundencia de la obra de la Secretaría de Trabajo y Previsión que, en un año y medio, aprobó más convenios y leyes protectoras del obrero y de su familia que todos los gobiernos nacionales anteriores juntos. Dicha efectividad Perón la logró con la intervención de los sindicatos y del partido militar, que le aportaron la agenda de temas a legislar y a resolver, y los cuadros técnicos para implementarlos. El segundo hecho excepcional que favoreció la movilización, fueron las destacadas condiciones de conductor, de orador y de organizador de Juan Domingo Perón, quien supo amalgamar un Movimiento político de articulación de clases y de diversas tradiciones partidarias y culturales.

La participación de los obreros en la obra iniciada en 1943 y su movilización del día 17 generaron las condiciones de posibilidad del Peronismo y a su vez, en un ida y vuelta, el líder potenció y refundó al Movimiento Obrero.

Los trabajadores columna del Movimiento Nacional. El 17 de octubre la clase obrera generó las condiciones para que Perón sea candidato a presidente en febrero de 1946. Los trabajadores aportaron su estructura para la campaña y formaron el Partido Laborista. Luego del triunfo electoral, el Movimiento Obrero ocupó ministerios, cargos legislativos y tareas en las embajadas, entre otros ámbitos. El Estado argentino fue refundado con los Planes Quinquenales y la reforma Constitucional de 1949, y la Revolución Justicialista permitió la universalización de los derechos laborales y sociales a la educación, la salud, el esparcimiento, las jubilaciones y la vivienda.

La clase obrera fue la columna vertebral del proceso político y generó las condiciones de posibilidad de formulación del programa de desarrollo y del despegue productivo argentino. El país inició un histórico ciclo de crecimiento y el sector más dinámico comenzó a ser la industria nacional y el resultado directo de ese proceso fue el pleno empleo.

Una parte de la burguesía no entendió que su propia clase dependía del Movimiento Obrero y acompañó los golpes de Estado contra el peronismo y los trabajadores de 1955 y de 1976. Las dictaduras debilitaron a la clase obrera, que era la base del proyecto político y el dique de contención al liberalismo y a los intereses de las corporaciones trasnacionales. La dictadura de 1976, al destruir el sindicalismo, que era la “gallina de los huevos de oro” del desarrollo argentino, generó las condiciones para el desembarco de la política económica neoliberal de desindustrialización, primarización y extranjerización productiva.

Los legados del 17 de octubre. Gracias a la movilización, se instaló en la agenda política argentina la necesidad de garantizar o al menos de considerar, los derechos de la clase trabajadora. A partir de esa jornada, se desenvolvió con fuerza el Modelo Sindical Argentino y el Movimiento Obrero más poderoso de Sudamérica. La clase obrera adquirió una renovada conciencia social y política de su centralidad en los destinos de la República Argentina. Con base en un Movimiento de trabajadores, se inició un proyecto de desarrollo industrial nacional, popular y antimperialista, edificando un país moderno e integrado socialmente.

 

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