domingo, 18 de abril de 2021

Los tres desafíos del Movimiento Obrero Argentino

 Aritz Recalde para la Revista de la Seccional Trenque Lauquen de Atilra


El Movimiento Obrero argentino tiene desafíos gremiales, históricos y políticos.

 

1-     Desafíos gremiales

La recomposición del salario

Los trabajadores deben recuperar el poder adquisitivo del salario. Ya hace varios años que la inflación está por arriba de las paritarias y se produjo un deterioro general de los ingresos familiares. En no poco casos además, el impuesto a las ganancias congeló los aumentos acordados. Se calcula que en los últimos cuatro años la pérdida de poder adquisitivo fue, en promedio, de un -15/20%.

En el año 2020 la mayoría de las paritarias cerraron en una cifra cercana al 30%: por debajo quedaron universitarios (24%), personal doméstico (28%) y por arriba bancarios (34%) y metalúrgicos (39%). La inflación calculada por el INDEC entre enero 2020 y 2021 acumuló un 38,5%. El IPC de San Luis evaluó que la inflación del mismo período fue superior al 44%. El deterioro de los salarios reales es más grande entre los trabajadores de ingresos medios y bajos, ya que la mayor parte de su dinero se destina al consumo de los productos que tuvieron la inflación más alta. En el año 2020 y según el INDEC, los mayores aumentos de precios se dieron en alimentos y bebidas (42,3%), vestido y calzado (60,5%), equipamiento del hogar (43,6%), transporte (38,4%) y salud (35,7%). 

Debe quedar claro, que nos todos pierden en la Argentina contemporánea. Durante los últimos años los bancos y los grandes grupos económicos aumentaron su rentabilidad y fueron los trabajadores y los pequeños productores los principales perjudicados. Se estima, que en el año 2020 en el contexto de la pandemia cerraron 40 mil PYMES y 90 mil comercios. Al mismo tiempo que se empobreció el sector de la producción y del trabajo, el Estado les pagó a los bancos y a los sectores financieros 15.000 millones de dólares de intereses (todo lo recaudado en concepto de IVA en un año).


La justicia social: vivienda, salud y educación

El Movimiento Obrero Organizado debe ser el promotor y el garante de los derechos básicos e irrenunciables a la vivienda, la salud de calidad y la educación.

La dificultad de acceso a la vivienda en la Argentina es un problema estructural y se estima que en el país el déficit habitacional es superior a 3,6 millones de viviendas (2 millones de casas deficitarias y hay que construir más de 1,6 millones). El mercado inmobiliario está dolarizado en un país caracterizado por la volatilidad del peso y por las frecuentes devaluaciones. El salario mínimo en el país ronda los 150 dólares[1] ($ 21.600), el piso salarial de un maestro es de 215 dólares ($ 31.000) y un becario del CONICET no supera los 360 dólares mensuales ($ 51.000). En el área metropolitana de Buenos Aires si bien los precios varían, es muy difícil comprar un departamento de uno o dos ambientes por menos de 80 a 120 mil dólares. Con esos salarios los trabajadores no pueden ahorrar y tampoco acceder a los créditos hipotecarios y se ven obligados a alquilar. Los alquileres promedio más bajos en la Ciudad de Buenos Aires para uno o dos ambientes, no son inferiores a los $ 20 a 25 mil pesos si se les suman expensas. Esta realidad obliga a las familias a destinar gran parte de sus ingresos en alquiles, impuestos y servicios.

Históricamente, el Movimiento Obrero impulsó planes de vivienda para afiliados y tiene los medios técnicos y el conocimiento para ofrecer soluciones al Gobierno Nacional. 

Argentina destina 10 puntos de su PBI en salud (gasto público, obras sociales, fármacos, etc.) y con ese inmenso esfuerzo que prácticamente duplica la inversión en educación, no logra dar un servicio eficiente para su población. El tipo de acceso a la salud en Argentina está estratificado en distintos grupos sociales. Los sectores de ingresos altos contratan una cobertura prepaga, los trabajadores en blanco acceden a una obra social sindical y el resto de las familias tiene acceso al sistema público. Éste último subsistema funciona de manera muy diferente en las provincias y dentro de los municipios. En no pocos casos, la deficiencia de la salud pública está llevando a que también el trabajador de ingresos medios y medios bajos, busque contratar un seguro médico privado.

Las obras sociales sindicales juegan un rol central en la provisión de salud y atienden a más de 16 millones de beneficiarios. Los sindicatos administran modernos centros sanitarios para sus afiliados dándoles servicios de alta calidad. Lamentablemente, los gobiernos suele retener ilegalmente parte de estos fondos de las obras sociales que son de los trabajadores y acumulan deudas con los gremios poniendo en riesgo las coberturas. Los trabajadores de la salud y el Movimiento Obrero en su conjunto, tienen capacidad de gestión y el conocimiento necesario para impulsar la necesaria refundación  del sistema, permitiendo que todo el pueblo acceda, sin diferencias, a los logros científicos médicos que son propios de nuestro siglo.

La educación argentina, como la salud, es cada día más clasista. Está aumentando la cantidad de familias de los estratos medios y altos que eligen el sistema educativo privado. El ideal liberal igualitario de la escuela pública que fue propio del siglo pasado, está en crisis terminal. La dirigencia política en su gran mayoría y ya desde los años noventa, sacó a sus hijos de la educación pública y pagan una privada. La noción misma de educación pública está en crisis y hace décadas que se profundizan los problemas de infraestructura, salariales, de vocación y de sentido de las escuelas del Estado.

Lamentablemente, hoy la educación no iguala a los argentinos, sino que los divide según sean sus ingresos. El sindicalismo gestiona escuelas de oficios y de formación profesional, tiene universidades y apoya diversos recorridos formativos. Sus afiliados integran todos los niveles educativos y están en condiciones de formular y de gestionar la necesaria refundación educativa argentina.  

 

2-     Desafíos históricos: las nuevas tecnologías y la civilización el trabajo

Tecnología y trabajo

El mundo entero está sumergido en este debate y las potencias económicas van a la vanguardia tecnológica y la lucha entre las naciones se está desenvolviendo en el plano de la innovación y de la ciencia.

Las nuevas tecnologías están remplazando trabajadores por máquinas y hay actividades y puestos laborales en peligro de desaparecer. Si bien se crean nuevas actividades en algunos nichos de mercado como la informática, la comunicación, la venta online, etc., el balance es un creciente y alarmante aumento del desempleo. En no pocas ramas de actividad se pone en riesgo el trabajo y con ello el sindicato que perdería sus afiliados.

El Movimiento Obrero no puede estar ajeno a la discusión sobre el futuro del trabajo. Por un lado, esto supone reconversiones de tareas y la planificación y la organización en el tiempo de nuevas actividades y formaciones técnicas especializadas. Además y cuestión fundamental, lo que deben discutir los trabajadores y los Estados es la forma en que se distribuye la riqueza que permite la tecnología. Este fabuloso excedente fruto de la mayor productividad que generan la innovación y la ciencia, podría destinarse a la inversión del desarrollo nacional y a garantizar el derecho de la comunidad a la cultura y al esparcimiento.

La pandemia obligó a muchas actividades a virtualizar los procesos de trabajo y a descentralizar labores a los domicilios de los obreros. Esto genera, potencialmente, un marco de posibilidad para la mayor flexibilidad laboral por parte de los dueños del capital. Asimismo, dicha dinámica pone en peligro el colectivo sindical ya que el trabajador se distancia de su ámbito social, no tiene relación con sus compañeros y tampoco con sus referentes gremiales.

 La civilización del trabajo

Actualmente, la Argentina tiene alrededor del 40% de los trabajadores en el universo de la informalidad, del desempleo y/o el subempleo. Llevado al nivel de vida del pueblo, esa realidad explica que alrededor del 45% de los habitantes son pobres. Hay decenas de miles de niños que no culminan la educación obligatoria y están en la calle; hay adultos mayores que no hicieron aportes y no tienen jubilación y padecen problemas de atención médica; miles de jóvenes y adultos no conocen el trabajo formal, como tampoco lo conocieron sus padres y sus abuelos que fueron desempleados o informales. Esta mitad de la Argentina descartada y pobre, tiene problemas de acceso a la vivienda y suele vivir en asentamientos irregulares[2] y barrios atravesados por el narcotráfico y la violencia creciente que es propia de la marginalidad.

Llevado al plano general del sistema productivo, las altas tasas de desempleo e informalidad generan el “ejército industrial de reserva” que puede bajar los salarios de todos los obreros activos a niveles de miseria. Este último proceso no se consolidó por el hecho de que existen los Convenios Colectivos de Trabajo y por el Movimiento Obrero Organizado que es la garantía del cumplimiento de los derechos.

La informalidad laboral hace inviable el ANSES y la seguridad social en el país. Los trabajadores y productores en actividad deben destinar un esfuerzo cada día más grande a financiar los subsidios y planes de ayuda, generando una baja y un deterioro en sus haberes jubilatorios.

El pago del inmoral e ilegal endeudamiento financiero especulador exacerbado desde 1977, la extranjerización económica y la fuga de capitales dificultan aún más la formación del ahorro que requiere el país para destinar en inversión. Sin inversión no hay desarrollo productico posible y el país seguirá destruyendo industrias y conduciendo a la mayoría de los argentinos a la pobreza. El país se hace inviable y avanza a un proceso de inestabilidad y de ciclos de crisis política, social y económica permanentes.

Al hacerse crónico los problemas del desempleo y de la pobreza, se está debilitando la cultura del trabajo. El subsidio dejó de ser una ayuda temporal, para volverse una forma de vida de millones de compatriotas. En realidad, cada trabajador debe generar, al menos, lo que consume él y su familia. El desempleo estructural humilla la dignidad de las personas y acentúa el conflicto de clases con los sectores del trabajo formal.  

El Movimiento Obrero debe seguir protegiendo la civilización del trabajo y los Convenios Colectivos. Es el único garante de que no se pierdan definitivamente los derechos a la vivienda, la educación y la salud. La cultura del trabajo, del esfuerzo y del ascenso social por intermedio del sacrificio, deben seguir siendo los pilares de la organización nacional.

 

3-     Desafíos políticos

La Revolución nacional y popular iniciada el 17 de octubre de 1945, se cerró el 24 de marzo de 1976 con la derrota del Justicialismo, del Movimiento Obrero y de la nación en su conjunto. Desde esa fecha en adelante, el país inició una profunda decadencia y pese a los logros conseguidos de la etapa de Kirchner. Hoy la Argentina tiene el PBI del año 1974, cuando el país tenía 20 millones de habitantes. En 1974 había 800 mil pobres y hoy superamos los 16 millones de pobres.

El deterioro general de las condiciones de vida fue acompañado por una creciente extranjerización económica y por una desigualdad inmoral de la distribución de la riqueza. En el año 2020 el PBI calló 10% y en el mismo período once bancos privados ganaron por intereses de LELIQS pagados por el Estado, 70.000 millones de pesos mensuales. Argentina no es un país pobre: en realidad es una nación empobrecida.

La decadencia se produce, entre otros temas, por la inexistencia de una dirigencia política nacional y patriótica que ponga los intereses de la nación, por delante de los negocios personales, de facción y de grupo económico. Actualmente, los partidos políticos están en crisis y de no modificarse la dinámica de su funcionamiento, el sistema en su totalidad puede marchar a un nuevo escenario similar al 2001.

El Movimiento Obrero está en condiciones de forjar una dirigencia que sea capaz de formular un proyecto nacional y de llevarlo a cabo en una alianza con el conjunto de los sectores productivos, políticos y de la cultura. La CGT es la organización territorial más importante del país, junto a la iglesia católica. Es la única institución que tiene cuadros técnicos para resolver los problemas nacionales y hoy gestiona organizaciones complejas como son los hoteles, las obras sociales, las escuelas de oficios y las universidades. Los sindicatos son autárquicos y no dependen de los subsidios estatales a diferencia de las organizaciones sociales que gestionan recursos y planes de gobierno. Esta autonomía económica de funcionamiento permite mayores grados de libertad de acción en relación a los gobiernos y los grupos de poder económico.

El sindicalismo es de las escasas instituciones formadas a partir de la democracia directa. Es de las pocas que mantiene una dinámica propia y autónoma de selección de candidatos y su funcionamiento no puede decidirse desde los medios de comunicación o desde las redes sociales. La modalidad de elección directa de los delegados que es propia de los gremios, ya prácticamente no existe en los partidos políticos que abandonaron el debate y las internas abiertas. La falta de vitalidad de los partidos está convirtiendo a la actividad política en un sistema de operadores económicos y mediáticos que construyen los perfiles de los candidatos y que elaboran campañas según sondeos de opinión. Está muriendo la política, para ser remplazada por la tecnocracia y por la administración de los negocios.

Ningún partido tiene este capital organizativo, ni la autarquía presupuestaria, ni el conocimiento de los problemas nacionales como el Movimiento Obrero Organizado. Pese a esta potencialidad, hoy el sindicalismo prácticamente no ocupa lugares de centralidad en la planificación Estatal.  

En los próximos años el país va a terminar de definir su inserción en el mundo: seremos una nación independiente o un Estado fallido en el cual el 60% de las familias terminarán definitivamente en la indigencia y la pobreza, viviendo con planes sociales financiados con deuda externa o con la explotación del trabajador formal. En este contexto, el Movimiento Obrero tiene la responsabilidad histórica indelegable, de construir junto a todos los sectores del trabajo, la producción y la cultura, un proyecto nacional de desarrollo soberano y con justicia social que dignifique la política y que nos devuelva el orgullo de ser argentinos.



[1] Calculado en base al dólar Blue ($140) y el Solidario ($159) al tipo de cambio del 12/3/21.

[2] En el año 2018 alrededor de 4.000.000 de personas (935.000 familias) vivían en las 4.416 villas miserias y asentamientos irregulares del país. El 68% de esos barrios son anteriores al año 2000 y el 32% se formó en el periodo 2000-16. Crecen las villas miseria en los ciclos de estancamiento económico, pero también de crecimiento en un país que es sumamente desigual y que acumula al mismo tiempo ricos y pobres.

jueves, 1 de abril de 2021

Aritz Recalde: “El sindicalismo es el único actor que pone en jaque al proyecto liberal del orden mundial”

 ENTREVISTA de TIRO AL BLANCO


Tiro al Blanco entrevistó a Aritz Recalde. Pensador nacional, sociólogo, doctor en Comunicación, Secretario de Investigación y Posgrado de la Universidad Nacional de Lanús. La charla con Tiro al Blanco discurrió sobre distintos temas que hacen a la realidad de este golpeado país: la importancia del movimiento obrero organizado para la consolidación de un proyecto de país, marcas de la última dictadura militar, clase media, dinámica de los partidos políticos, el ejemplo del Papa Francisco. 

Tiro al Blanco: EN ALGUNOS TEXTOS SUYOS SUELE SEÑALAR QUE EL MOVIMIENTO OBRERO ORGANIZADO ES EL ÚNICO SUJETO CAPAZ DE GARANTIZAR UNA ECONOMÍA PRODUCTIVA NACIONAL, ¿ALCANZA CON EL MOVIMIENTO OBRERO ÚNICAMENTE?

-Esa pregunta se responde por la positiva y por la negativa. El movimiento obrero es la organización institucional, técnica y política más grande del país. Tiene presencia en todas las provincias y construye una red de organizaciones libres con capacidad de acción, de resolución de problemas y de movilización. Al ocupar todos los lugares de la producción, puede formular una agenda de los grandes temas nacionales y dispone de una estructura de cuadros técnicos para resolverlos. El movimiento obrero es la base a partir del cual consolidar un proyecto nacional pluriclasista y pluripartidario.  En cada oportunidad de la historia que fue derrotado el Movimiento Obrero, fue debilitado el capitalismo nacional productivista como bien se observó después de 1955 y de 1976. El empresariado argentino requiere de los trabajadores, que son la garantía política del proyecto integral de país. Por la negativa, hay que destacar que la Argentina carece de una dirigencia con visión nacional y con capacidad de construir un proyecto de desarrollo y ese vacío lo tiene que ocupar el sindicalismo. El proyecto liberal de 1880 se centró en una alianza militar (J. A. Roca), una oligarquía económica, una red de dirigentes de provincia y una elite intelectual liberal. Con esa base, se trabajó un acuerdo con el Imperio británico. El segundo gran proyecto de país fue el de Perón, que articuló nacionalismo militar, burguesía nacional, intelectuales, dirigentes de todos los partidos, iglesia y  movimiento obrero como eje o “columna”.  Actualmente, no hay militares nacionalistas, los partidos no superaron la crisis de 2001 y carecen de doctrina y de proyecto. La burguesía no tiene peso político. Con Francisco de Papa, la alianza con la iglesia se torna estratégica: dicha unidad no está ocurriendo y por el contrario las tensiones y las operaciones políticas contra la iglesia católica aumentan. El Movimiento obrero hoy está afuera prácticamente del Estado y de las grandes decisiones políticas e institucionales, pese a que es el único actor capaz de reconstruir un proyecto nacional. Los trabajadores tienen que ser la columna vertebral de un programa de alianza de clases. En su defecto, la Argentina profundizará su decadencia y desaparecerán definitivamente la industria, la idea de nación y patriotismo, el trabajo en blanco y el mismo sindicalismo.

Tiro al Blanco: SE CUMPLIERON 45 AÑOS DE LA ÚLTIMA DICTADURA CÍVICO-MILITAR, ¿QUÉ MARCAS TODAVÍA NOS RECORREN COMO NACIÓN, CICATRICES QUE NINGÚN GOBIERNO DEMOCRÁTICO PUDO SANAR?

-La dictadura de 1976 fue la respuesta al 17 de octubre de 1945. Argentina destruyó su industria y se volvió un país para la especulación financiera mundial. Económicamente hablando, la Argentina entró en una caída libre y el PBI del año 2021 es el mismo de 1975. En los setenta el país tenía 20 millones de personas y actualmente 45 millones. La clase obrera perdió derechos y en 1974 había 800 mil pobres y actualmente 17 millones. Con Perón en 1973 no había prácticamente  desempleo y la distribución del ingreso era 50 y 50%. Hoy hay un desempleo de dos dígitos y junto al sub-empleo, el saldo es 40% de trabajadores con problemas de ingreso. Casi el 45% de los obreros está en la informalidad. El país es escandalosamente desigual. La dictadura derrotó el peronismo e institucionalizó el 40% de la pobreza estructural, que gobierno tras gobierno no han podido modificar y pese a los avances de 2003. Se deterioró la cultura nacional y el país se sumergió en la anomia, la extranjerización de los valores, la falta de autoestima, el egoísmo y la decadencia general de los vínculos comunitarios. La dictadura terminó de destruir la alianza nacional y dejó al país sin una dirigencia: quedó una clase política que gobernó de la misma manera usando los sellos de los diversos partidos nacionales, como fue el caso de Alfonsín, Menem y De La Rúa. Recién con Kirchner esto empezó a cambiar, pero solamente en parte y hoy estamos en una crisis profunda que atraviesa a todos los partidos.  

Tiro al Blanco: TANTO DESDE UNA DERECHA PATRONAL COMO DESDE UN PROGRESISMO DESORIENTADO SE SUELE SEÑALAR AL SINDICALISMO COMO UNO  DE LOS GRANDES OBSTÁCULOS PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS, ¿CUÁL ES SU MIRADA SOBRE ESTE TEMA?

-El sindicalismo es, objetivamente hablando, el único actor que pone en jaque al proyecto liberal del orden mundial. Le disputa rentabilidad del capital y garantiza la dignidad de los ingreso en un país con 50% de pobres viviendo miserablemente y empujando los salarios a la baja. El Movimiento obrero defiende la civilización del trabajo con leyes y derechos, cuando la otra mitad del país está en la informalidad total. Lo culpan de la inflación y de la falta de inversión. Lo real es que en los últimos cuatro años se perdió en promedio, un 20% del poder adquisitivo del salario. La inflación fue superior al 45% en 2020: obreros más pobres y precios más altos. Hoy el salario argentino es de los más bajos de Latinoamérica en dólares. El empobrecimiento general del trabajador no generó inversiones. Estos mitos del liberalismo buscan que nuestro país, definitivamente, destruya su tejido social, su industria y que sus familiares terminen en la indigencia: el excedente de recursos será fugado al extranjero.

Tiro al Blanco: SUELE SEÑALAR NUMEROSAS DIFERENCIAS ENTRE EL DESARROLLO Y DESENVOLVIMIENTO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA DINÁMICA Y LAS POTENCIALIDADES DE LOS SINDICATOS. ¿PODRÍA DARNOS ALGUNOS EJEMPLOS?

-El sindicalismo es, prácticamente, la única organización que sigue apostando a lo colectivo y que designa autoridades democráticamente, de abajo hacia arriba en elecciones. Tiene autarquía económica (lo pagan afiliados) y está en condiciones de tener programa y libertad de opinión y de acción. Además, el sindicalismo más o menos combativo, sigue defendiendo la civilización del trabajo, los convenios y las paritarias. Tiene una función gremial, aunque no política en muchos casos.

Los partidos no suelen tener internas, ni debate, ni elecciones. Generalmente, los grupos económicos y los dueños de medios de comunicación organizan sus plataformas y financian sus campañas. Macri aprobó casi todas las leyes, menos la reforma laboral: cogestionó con los partidos. Muchos dirigentes partidarios no se saben qué función cumplen, más allá de cobrar su salario y no proponen nada para el país. Políticamente hablando y desde la muerte de Kirchner, estamos avanzando a un escenario similar al 2001 en lo concerniente a la crisis de representación. Ese vacío y descredito de la política, tiene que ser corregido por el sindicalismo que puede ofrecer al pueblo humilde y al empresariado nacional  un proyecto que dignifique la tarea y que genere esperanza y capacidad de trasformación.

 

Tiro al Blanco: Recalde cuenta con esa mirada sagaz que visualiza las verdaderas causas que nos llevaron a esta realidad dolorosa. Dejando de lado ese mal de época que es el discurso políticamente correcto, Recalde continúa con la línea de pensamiento que hombres como Leonardo Castellani, Fermín Chávez o Hernández Arregui supieron escribir para darnos un diagnóstico claro sobre los males que nos aquejan como Nación. Al igual que los nombres anteriormente mencionado, Recalde no se queda únicamente en el señalamiento, también actúa para que la palabra se vuelva acción.

Tiro al Blanco: ALGUNAS CRÍTICAS A LOS PARTIDOS POLÍTICOS SURGEN DE SECTORES QUE SUELEN SER BENEFICIADOS POR LA LÓGICA DE LA ANTI POLÍTICA, LO SON TODO MISMO, POR ENDE, NADIE ES CULPABLE. ¿CÓMO MANEJA USTED ESA LÍNEA DIFUSA ENTRE LA CRÍTICA A LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA ALABANZA A LA ANTI POLÍTICA?

-La anti política se construye con malos ejemplos y prácticas y no se puede negar que un sector de la dirigencia (partidos, empresas o sindicatos) actúa negativamente y el repudió a la política puede tener, en muchos casos, asidero real.

Además, la destrucción de la política colectiva, de las OLP (organizaciones libres del pueblo) y de los Estados sudamericanos es una tarea de los medios mundiales y nacionales.  La Argentina es tributaria de un orden mundial con centro en los EUA y que es controlado por  representantes de la finanza, las corporaciones y del aparato cultural norteamericano. Ese sistema cuida a “sus” políticos y hostiga a sus “adversarios”. Si un presidente toma una decisión a favor de su nación, la gran prensa internacional y las redes sociales van a decir que es populista o comunista buscando destruir su imagen y su capacidad de acción. Se puede leer esta tensión en la prensa de las Potencias mundiales en pugna. Un mismo caso es tratado de manera diferente por la CNN y las redes norteamericanas (Facebook, yahoo, etc.-), que por las rusas (RT o sputnik). En el plano local, el oficialismo financia a un sector del periodismo y la oposición al otro. Unos van decir que lo que hace el Presidente es bueno y los otros lo contrario y viceversa. Dicho canibalismo mediático abona la anti política y favorece que desparezca la Política nacional, los debates nacionales, los proyectos nacionales. A la larga también, se genera en el pueblo escepticismo, nihilismo y un descredito total por la actividad partidaria.

Tiro al Blanco: ¿CUÁLES SON LOS TEMAS MÁS ACUCIANTES QUE DEBE ATENDER LA ADMINISTRACIÓN DE ALBERTO FERNÁNDEZ?

-Tratamiento al COVID y normalización del sistema de salud para tratar todos los otros problemas. Debería se estratégico, el cuidado de los bebes y de las embarazadas.

Recesión, extranjerización, concentración y desindustrialización económica. Cerraron 90 mil comercios y 40 mil pymes. El país tiene a la mitad del pueblo en la pobreza. Se destruyó el trabajo en blanco y  la cultura del trabajo está desapareciendo para remplazarse por la cultura del subsidio. La clase media está empobrecida.  La violencia y el delito en las grandes ciudades están destruyendo la comunidad. La gente está angustiada, asustada y perdió la esperanza. No tiene fe. El miedo y la desesperanza impiden la construcción una nación.

El mundo multipolar está reordenándose y la Argentina necesita una política exterior. Hace falta un modelo de desarrollo y una reforma financiera y del comercio exterior para poder financiarlo.

El gobierno no debería dar ningún debate que no favorezca poner un plato de comida en la mesa de los argentinos y que no genere educación y salud.

Tiro al Blanco: USTED SEÑALÓ QUE ESTE GOBIERNO DEBE ESFORZASE EN LOGRAR LA ADHESIÓN DE LA CLASE MEDIA, DADA LA VOLATILIDAD DE LA MISMA ¿QUÉ PAPEL  LE ASIGNA A LA CLASE MEDIA EN UN PROCESO  QUE BUSQUE LA EMANCIPACIÓN ECONÓMICA Y JUSTICIA SOCIAL?

-La clase media forma la opinión pública y aporta cuadros de gestión al Estado y la empresa. Hoy está empobrecida y un maestro cobra 150 dólares por mes…El impuesto al trabajo es negativo (llamarlo a las “ganancias” es un error y tampoco se puede denominar a los “altos ingresos” ya que lo pagan familias trabajadores de estratos medios bajos). La clase media no puede acceder a los derechos a la vivienda y destina buena parte de sus ingresos a los alquileres y servicios. La clase media abandonó la escuela pública y hoy el aumento de las privadas se volvió un drama para su concepto de estatus. Hoy además, se paga la salud (obra social y prepaga) y la seguridad y todo aumenta, cuando su salario baja.

En un país con inflación superior al 40% la clase media necesita resguardar su excedente. Comprar ladrillo es imposible por los valores del mercado inmobiliario y tampoco puede comprar dólares por las regulaciones cambiarias.

Todos estos derechos de la clase media hoy están en riesgo por la caída de los ingresos. La política actual de subsidios de masas ofende la idiosincrasia de la clase media, que construye su identidad sobre la noción del esfuerzo y la capacidad individual.  Si al desagrado económico, se le suma las operaciones de medios, dejan como saldo un sector de la clase media que radicaliza su posición antiperonista.

Tiro al Blanco: ALGUNOS PENSADORES NACIONALES UTILIZAN EL CONCEPTO DE SEMICOLONIA PARA DESCRIBIR LA SITUACIÓN EN LA QUE SE ENCUENTRA NUESTRO CONTINENTE, ¿COINCIDE?

-Hoy somos una semicolonia y nuestra política interna depende de las decisiones de la finanza extranjera y de los bufetes de abogados de las corporaciones. El FMI tiene más capacidad de decisión que las Cámaras Empresarias nacionales. El excedente agropecuario, se lo apropian corporaciones extranjeras de comercio exterior. El ahorro nacional se fuga al extranjero en especulación. Formalmente, somos un país libre. En los hechos, la pobreza generalizada, el desempleo y el hambre ponen en duda nuestra libertad. Jauretche, Arregui o Fermín Chávez siguen siendo sumamente actuales.


Tiro al Blanco: ¿QUÉ PAPEL LE ASIGNA A LAS ORGANIZACIONES LIBRES DEL PUEBLO PARA SOBRELLEVAR ESTA CATÁSTROFE SOCIAL Y ECONÓMICA QUE ESTAMOS VIVIENDO?

-Las Organizaciones libres del pueblo evitaron la potencial guerra social que trajo la pandemia y contuvieron el desastre del hambre y la desesperación por intermedio de la militancia desinteresada y solidaria (nacieron miles de comedores en iglesias, sindicatos, agrupaciones universitarias, etc.). Además, las OLP religiosas dieron contención social y emocional en un contexto angustiante (sanitario y socialmente hablando) y de terrorismo mediático.  Sin esa fe y esperanza que sostienen los lugares de culto, podría ser todo aún mucho peor. Hay que tener conciencia, de que el día que mueran las OLP en las barriadas populares, la violencia se adueñará definitivamente del medio y los narcotraficantes serán los nuevos ordenadores sociales.


Tiro al Blanco: RECIENTEMENTE SE HAN CUMPLIDO 8 AÑOS DE LA ELECCIÓN DE JORGE BERGOGLIO COMO SUMO PONTÍFICE, ¿QUÉ REFLEXIÓN LE MERECE?

-Es un líder religioso mundial y conduce a unos de los cultos más importantes de la historia humana. Como argentino y como creyente, siento un orgullo inmenso.

Es un jefe de Estado que denuncia el desorden mundial actual y sus terribles manifestaciones en la tiranía del dinero y en la ideología del descarte social. Es un estadista que permite echar luz en estos tiempos de oscuridad y muerte.

En lo personal, destaco que es de los escasos dirigentes que vive como piensa y no que termina pensando cómo vive... El pueblo pobre del mundo tiene en quién creer y depositar su esperanza. En estos tiempos de corrupción y pragmático, esa condición personal de Francisco es fundamental, ya que como dijo Perón, conducir es persuadir y se conduce con el ejemplo.

miércoles, 17 de febrero de 2021

El sindicalismo ante el vacío de representación y de programa del sector político

 Julio Piumato y Aritz Recalde para INFOBAE 


El Movimiento Obrero argentino y la Confederación General del Trabajo integran la organización popular más importante del país. Junto a la Iglesia Católica, conforman las dos instituciones con mayor presencia y organización territorial a lo largo y a lo ancho de la Argentina.    

La organización sindical argentina es, junto a las universidades públicas, de las pocas instituciones que funcionan en base a la democracia directa. Los cargos gremiales se alcanzan por intermedio de los votos y las elecciones son reguladas por el Ministerio de Trabajo. El nombramiento de los delegados sindicales es el producto de la persuasión diaria y de la acción personal del dirigente en su lugar de trabajo. Los partidos políticos por el contrario, son organizados de arriba hacia abajo y la democracia interna prácticamente no existe. Los partidos son financiados por corporaciones y las elecciones se deciden en grandes campañas publicitarias de medios de comunicación y es habitual que exista una distancia inmensa entre el candidato y los electores.      

En el capitalismo subdesarrollado, extranjerizado y oligopólico argentino el sindicalismo es la única y última garantía de la dignidad laboral, salarial y familiar. En un país con el 50% de las personas en la pobreza y con el 40% de trabajadores en el universo de los desempleados, informalizados o subempleados, están dadas las condiciones objetivas para reducir los salarios a niveles de miseria. De no existir los Convenios Colectivos de Trabajo y el sindicalismo a cargo de hacerlos cumplir, las relaciones laborales serían flexibilizadas y los sueldos estarían reducidos a la mínima expresión. Por cada trabajador formal bajo Convenio hay varios informales dispuestos a cumplir esa tarea por menor remuneración y en peores condiciones de trabajo.

El Movimiento Obrero argentino sostiene la civilización del trabajo con justicia social y dignidad que fue fundada por la Revolución Justicialista. Los trabajadores en blanco tienen obra social y cobertura de salud familiar, hacen aportes y se jubilan, tienen derechos laborales y jornadas reguladas incluyendo las vacaciones pagas o las licencias por enfermedad y accidentes. El sistema de Convenios sigue garantizando el derecho al esparcimiento, la cultura, la vivienda, la educación y el deporte de las familias. Del otro lado de la Argentina, está el 40% de la masa obrera ubicada en la informalidad, el sub-empleo estructural, la explotación o directamente sin conocer el derecho al trabajo siendo subsidiada en condiciones de pobreza e indigencia permanente.

El Movimiento Obrero es el garante del capitalismo productivo nacional. Para no ser absorbidos por las corporaciones y por los Estados extranjeros, los empresarios argentinos requieren de la alianza con los sindicatos que le garantizan la viabilidad del proyecto en el terreno político. En el año 1976 la dictadura debilitó al Movimiento Obrero y generó las condiciones para que Martínez de Hoz implemente la política neoliberal que destruyó la industria argentina. La experiencia histórica demuestra, que la alianza del capital nacional y de los trabajadores es el principio fundante del proyecto industrialista y de la justicia social. 

El Movimiento obrero tiene el conocimiento técnico y científico del todo el proceso productivo y está en condiciones de ofrecer soluciones y de gestionar el desarrollo integral y la justicia social en la nación. Los partidos neoliberales actúan con los cuadros técnicos de las multinacionales y los partidos progresistas lo hacen con miembros de la clase media rentada por afinidad y lealtad a una persona o a un grupo. No existen prácticamente escuelas de formación política y técnica y los partidos están vacíos de vida interna. Dicha situación favorece la capacidad transformadora de los partidos neoliberales, que usufructúan los cuadros técnicos de las corporaciones. La inexistencia de dirigentes formados técnica y políticamente explica la incapacidad y la lentitud de las iniciativas de los espacios que se dicen progresistas, que carecen de personal especializado y que contratan a los funcionarios sin atender idoneidad y meramente  por lealtad partidaria. El saber técnico, logístico y la organización del Movimiento Obrero argentino le permiten formular e implementar las grandes soluciones nacionales.  La capacidad del sindicalismo se vería potenciada con un acuerdo estratégico entre sindicatos, empresariado productivo y las universidades nacionales.

La clase trabajadora está en condiciones de consolidarse como una dirigencia política nacional, ocupando el lugar vacío dejado por los partidos. Hace tiempo que la mayoría de los partidos adquirió como su fin primordial el de reproducirse económicamente y se convirtieron en una nueva clase que administra el rentable negocio de la política. Sus miembros viven holgadamente del excedente de recursos apropiados por el Estado al pueblo vía impuestos. Es habitual que los partidos no tengan programa y tampoco doctrina y que se adecúen a las iniciativas e ideologías del orden mundial de turno. Su tarea no es la propia de una dirigencia a cargo de edificar un proyecto nacional, sino más bien el de ser un grupo rentado de administradores del mercado electoral que es regulado por el aparato cultural privado y por intermedio de subsidios sociales. Este vacío de representación y de programa puede ser ocupado por el Movimiento Obrero, único ámbito técnico, doctrinario y político con capacidad de hacerlo. Los sindicatos no tienen  meramente la tarea para defender condiciones de trabajo, sino que el país requiere que asuman un rol protagónico en el terreno político.

 

La recesión económica, la inflación, la pobreza, la marginalidad y la extrema desigualdad conducen a la Argentina y a Sudamérica a un escenario social y político sumamente difícil. Es momento de refundar y de ennoblecer la política para construir un programa de desarrollo soberano y con justicia social. Esta tarea solamente es posible de la mano del Movimiento Obrero Argentino.  

 

 

 

viernes, 5 de febrero de 2021

Reparación histórica en la Provincia de Buenos Aires:

El Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el

Conurbano Bonaerense

Aritz Recalde, febrero 2020

 REVISTA MOVIMIENTO

Estructura y competencias del Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense

El gobernador Antonio Cafiero (1987-1991) instaló en la agenda política nacional el problema de la Coparticipación bonaerense. En la reunión de “Gobernadores para un Nuevo Pacto Federal” realizada el 8 de abril de 1989, destacó que “dejo constancia de que Buenos Aires considera inequitativa y perjudicial a sus intereses tanto la distribución secundaria de los impuestos coparticipados federalmente, como los cupos de vivienda que distribuye el gobierno nacional en las provincias (…) la provincia reclamará una ley de Coparticipación Federal que la coloque en un pie de igualdad con sus provincias hermanas”. Según información de la Gobernación, la Coparticipación Federal había caído del 32% en 1970 al 22% en 1990 y los bonaerenses eran desfavorecidos en el reparto de los fondos viales, los fondos para Desequilibrios Financieros, en los aportes del Ministerio de Acción Social y en los Regímenes de Promoción industrial. Buenos Aires tenía 19 empleados públicos cada 1000 habitantes, siendo la cifra más baja de todas las provincias. Por citar solo algunos casos, Entre Ríos tenía 37, Río Negro 49, Neuquén 67, Santa Cruz 97 y Catamarca 105.

Cafiero hizo hincapié en el tema puntual del Conurbano al cual caracterizó como “el verdadero país postergado de los argentinos”. En 1990 formuló desde el Ministerio de Gobierno el “Informe sobre la problemática estructural del Conurbano Bonaerense”, que luego fue retomado por el gobernador Eduardo Duhalde. El entonces Subsecretario de Asuntos Municipales, Raúl Fernández, puntualizó que el conurbano se caracterizó por la negativa incapacidad para realizar acciones coordinadas y persistentes en el tiempo. Había una capacidad ociosa instalada industrial, de transporte y de comunicación que tenía que reactivarse y modernizarse. Llevado al plano de la población, Fernández remarcó la negativa “degradación generalizada de la calidad de vida”, el alto desempleo y el “deterioro de la organización social solidaria”. Las áreas rurales eran desvalorizadas en favor de una “urbanización descontrolada”, que ponía en peligro el orden biológico, psicológico y social. Para empezar a resolver estos problemas, el Informe sugería la “necesidad de un Acta de Reparación Histórica del conurbano bonaerense” que tenía que facilitar “el desarrollo equilibrado e integral de la región y la dignificación de la calidad de vida del hombre y su familia” (Informe del Conurbano Bonaerense 1990).

Como parte de la negociación de la campaña electoral del año 1989, Duhalde acordó con Carlos Menem la obtención de un Fondo especial para la provincia que revirtiera en parte, la inequidad de los recursos que recibía Buenos Aires. Resultado de esto, el 2 de abril de 1992 se aprobó la ley nacional 24.073/92 que creó el Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense. El artículo 40 de la norma estableció que la recaudación del impuesto a las ganancias se distribuiría en “Un DIEZ POR CIENTO (10 %) al Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense, a ser ejecutado y administrado por la Provincia de Buenos Aires. Los importes correspondientes deberán ser girados en forma directa y automática”.

Con la ley provincial 11.247/92 se creó una cuenta bancaria especial de destino de los fondos de la ley 24.073, denominada Fondo del Conurbano Bonaerense”. La ley mencionó que el Fondo estaría organizado con los recursos “a) Los Determinados por el artículo 40°, apartado 1), de la Ley Nacional N° 24.073; b) Los aportes del Tesoro Nacional otorgados especialmente para el cumplimiento de los fines previstos en la presente Ley; c) El recupero o reciclaje de aquellos aportes financieros destinados a diversos emprendimientos realizados de acuerdo a los fines previstos en la presente Ley. d) Los préstamos que específicamente sean otorgados por Organismos Nacionales e Internacionales; e) Donaciones y legados; f) Todo otro aporte destinado al cumplimiento de programas sociales a cargo de la cuenta especial”. Si bien el origen de los recursos era diverso, en la práctica quedaron subsumidos mayoritariamente a los originados por la ley nacional 24.073/92.

Los fondos eran administrados por una Unidad Ejecutora dependiente del Gobernador. El artículo 4 de la ley 11.247/92 puntualizó que “Se financiarán total o parcialmente con los recursos del Fondo los estudios, proyectos, obras, mantenimientos y suministros que se requieran para la ejecución de programas sociales de saneamiento, infraestructura urbana, salud, educación, seguridad, empleo, y todos aquellos compatibles con la reparación y garantía de los derechos humanos básicos”. Los recursos podían ejecutarse por forma directa con los Organismos Provinciales, por convenio con Municipios y/u Organismos de otra Jurisdicción, por terceros contratistas o concesionarios y a partir de convenios con entidades intermedias, consorcios vecinales o Cooperativas.

Se incluyó a los Partidos de Avellaneda, Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, General San Martín, General Sarmiento, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Merlo, Moreno, Morón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre, Tres de Febrero, Vicente López, La Plata, Berisso, Ensenada y San Vicente. La Ley detalló que “El Poder Ejecutivo podrá incluir en el programa social aquellos proyectos que deban ejecutarse o que produzcan efectos en otros Municipios a los mencionados, en la medida que tengan vinculación técnica, socioeconómica y/o gráfica con algunas de las comunas precedentemente enumeradas”.

El Decreto 1279/92 organizó la Unidad Ejecutora destinada a administrar el Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense. La Unidad se integró con un Presidente y dos Secretarios siendo uno Administrativo y el otro Técnico. Posteriormente, se creó la Secretaría de Relaciones Institucionales que trabajó con las nuevas municipalidades creadas en el proyecto Génesis 2000. El Presidente tenía rango y jerarquía de Secretario de Estado. La gestión se organizó a partir de las Gerencias Administrativa, Económico Financiera y de Planeamiento (Danani, Chiara, Filc 1997).

La estructura de la Unidad Ejecutora era pequeña y gran parte de sus recursos fueron implementados por intermedio de acuerdos con otras entidades. En un estudio sobre  las modalidades de ejecución de fondos asignados a programas sociales del año 1993, se observa que la inversión se hizo mayoritariamente por intermedio de contratistas (55,41%), seguido por entidades intermedias (22%) como cooperativas escolares, mutuales, plan P.I.B.E.S., etc; y por intermedio de los municipios (8,9%) (Danani, Chiara, Filc 1997).

El Presidente Unidad Ejecutora, Antonio Arcuri, mencionó que el Fondo se orientó centralmente al desarrollo de los municipios, de las entidades intermedias y del conjunto social. La Unidad Ejecutora adquirió responsabilidades “administrativas” en la preparación de los proyectos, “técnicas” en la ejecución, de “promoción” y de “apoyo y capacitación” (Arcuri 2003).

En el año 1995 la ley Nacional 24.621/95 fijo el tope del impuesto en $ 650 millones de pesos anuales. Esta decisión implicó que luego de la devaluación del año 2002 el Fondo perdiera paulatinamente su valor.

La Ley Provincial 11.746/96 denominó al organismo como Unidad Ejecutora Reconstrucción del Gran Buenos Aires e incluyó en su articulado a las nuevas municipalidades creadas con el Programa Génesis 2000.

Según Antonio Arcuri, el dinero invertido entre 1992 y 1999 fue de alrededor de 4500 millones de pesos (dólares). Los recursos recibidos por el Fondo en relación al presupuesto de la Provincia, representaron un 4,39 % para 1992, un 7,83 % para 1993 y el 9,53 % en 1994 (Danani, Chiara, Filc 1997).

 

Destino del Fondo de Financiamiento de Programas Sociales en el Conurbano Bonaerense[1]

Inversión en Salud

Se crearon 1200 camas a partir de construir ocho nuevos hospitales. Con presupuesto del Fondo y del Gobierno español de edificaron los nosocomios “Domingo Mercante” en José C. Paz, “Arturo Oñativia” en Almirante Brown, “Héroes de Malvinas” en Merlo y “Carlos Bocalandro” en la municipalidad de Tres de Febrero. Con recursos y ejecución del Fondo se construyeron los hospitales “Mariano y Luciano de la Vega” en Morón, “Evita Pueblo” en Berazategui, “Cecilia Grierson” en Presidente Perón, el “Municipal” en Tigre y se finalizó “Mi pueblo” de la localidad de Florencia Varela. Los servicios de salud fueron equipados en sus distintas especialidades y se construyeron consultorios externos con tecnología moderna.

En paralelo, se remodelaron y/o ampliaron los 21 hospitales existentes y se iniciaron obras de los nuevos de González Catán y de Tigre.

El Fondo destinó recursos especiales para los programas de Trasplante de Órganos y el Plan Materno Infantil Vida.

Inversión en Educación

La Provincia implementó la Ley Federal de Educación con la Ley provincial 11.612/94. En este marco, se invirtieron más de 300 millones de pesos (dólares) para la construcción de escuelas y de jardines. La ley 11.612 hizo obligatorio el nivel pre-escolar y se construyeron para eso 234 jardines para más de 40.000 chicos de 3 a 5 años. Los edificios tenían 424 metros cuadrados con salas, salón de usos múltiples, áreas administrativas, patios de juego con mástil, entre otras cuestiones pedagógicas, de apoyo docente, administrativa, de servicios y de recreación. 

Se construyeron 37 escuelas de Enseñanza General Básica con una superficie de 22.500 metros cuadrados, edificando 299 aulas, 7 aulas especiales, 6 talleres, 2 laboratorios, 25 gabinetes, 22 salones de usos múltiples, 53 baños individuales y 47 grupos sanitarios.

La Unidad Ejecutora construyó 18 establecimientos de enseñanza media y 11 de enseñanza técnica con una superficie de 44.500 metros cuadrados. Construyó otros 13 edificios para Escuelas Especiales con una superficie de 13.000 metros cuadrados.

Con recursos del Fondo se financió el “Plan P.I.B.E.S” y el Plan de Reciclado “No comas vidrios, recíclalo”, ambos dependientes de la Dirección General de Escuelas.

Inversión en calidad de vida y medio ambiente

Con el objetivo de diagramar las obras, se formuló entre la Unidad Ejecutiva y la Facultad de Ingeniería de la UNLP un “Plan Director de Agua Potable y Saneamiento”.

Se realizaron obras de desagües pluviales, de control de crecidas y de saneamiento alcanzando una superficie de 22.500 hectáreas beneficiando a 1,2 millones de personas. Entre otras acciones, se destacaron el saneamiento de “Arroyo Claro” y de la “Cuenca del Arroyo Las Horquetas Basualdo” (J.C. Paz, Tigre y Malvinas Argentinas) y el saneamiento del Arroyo Don Mario y recuperación de la cuenca del Arroyo Susana en la Matanza (incluyendo el entubamiento entre el Río la Matanza y la Ruta 3). Se entubó el “Arroyo Giménez” de Berazategui. Se realizó el saneamiento y entubamiento de la “Cuenca del Arroyo Santa Catalina” ubicada en Monte Grande y en Luis Guillon.

Se terminó el “Muro Costero” de Punta Lara con una superficie de 3500 metros lineales sobre la costa del Río de La Plata. Se dragó la Laguna de San Vicente y se parquizó y construyó una mampostería de 260 metros de longitud.

Se amplió la red de agua potable beneficiando a 500.000 habitantes. Entre otras obras, la iniciativa incluyó el servicio de agua en barrio Parque San Martin, localidad de Merlo; y la modernización del establecimiento potabilizador Donato Gerardi de La Plata, Berisso y Ensenada.

Se financiaron desagües cloacales beneficiando a 300.000 habitantes. Entre otras obras, se destacaron la “Planta de Paso de Rey” en Moreno y la red de desagües cloacales en el municipio de San Miguel.

 

Inversión en rutas, avenidas y calles

Se implementó el “Programa de Pavimentación de Accesos a Escuelas Unidades Sanitarias y Barrios”. En este marco, se pavimentaron e iluminaron 9870 cuadras integrando 1070 establecimiento educativos (93% de los accesos a escuelas).

Se creó el “Programa de Pavimentación de Redes Troncales” para unir los barrios con los centros. Se recuperaron y adaptaron avenidas y se construyeron nuevas vías de acceso en un total de 3104 cuadras.

El “Programa de Rehabilitación” de las principales rutas y vías del conurbano recuperó 370 kilómetros de calzadas.

Se rehabilitaron 1625 cuadras en zonas urbanas.

El “Programa Mejorando Calles” facilitó la conectividad de los barrios con el centro y se acondicionaron 10.470 cuadras. Entre las obras más destacadas, están las avenidas Días Vélez y Republica en Tres de Febrero (88 cuadras); la repavimentación de la avenida Otamendi en Quilmes (19 cuadras); la pavimentación de la avenida Iriarte en Almirante Brown (96 cuadras); la pavimentación de Donato Álvarez, Quilmes y Lanús (25 cuadras); la pavimentación de 144 cuadras de las avenidas de José C. Paz y la pavimentación e iluminación de la Avenida Dardo Rocha y calles Ranelagh en Berazategui (76 cuadras). En Lomas de Zamora se pavimentaron las avenidas Cerrito y Armesti y su continuación en Lanús (Lynch, 65 cuadras). En la ciudad de La Plata se amplió la Avenida Antártida y se pavimentó la avenida 25 (31 cuadras).

Por su importancia,  se destacó la obra de pavimentación, repavimentación y ensanche de las avenidas Pavón, Yrigoyen y la ruta 201 (29 kilómetros) que une Almirante Brown, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Presidente Perón y San Vicente. La Ruta 205 fue mejorada en sus 20,7 kilómetros.

El “Programa de Alumbrado Público” colocó 15.700 columnas alumbrando 4000 cuadras.

Inversión en Municipalidades

El “Proyecto Génesis 2000” creó las municipalidades de Presidente Perón (ley 11.480/94), Ezeiza (ley 11.550/94), José C. Paz (ley 11.551/94), Malvinas Argentinas (ley 11.551/95), San Miguel (ley 11.551/95), Punta de Indio (ley 11.584/95), Ituzaingó (ley 11610/95) y Hurlingan (ley 11610/95).

Las nuevas municipalidades tenían que organizarse siguiendo el modelo de gestión basado en los principios de “a) Modernización tecnológica administrativa; b) Desburocratización; c) Descentralización funcional y administrativa; d) Gestión, presupuesto y control por resultados; e) Calidad de servicios y cercanía con el vecino; f) Limitación Proporcional del gasto de los Concejos Deliberantes respecto de los presupuestos globales de los Municipios; g) Racionalidad de estructuras administrativas y plantas de personal acorde a las modalidades de prestaciones de los servicios”.

La Secretaría de Desarrollo Institucional de la Unidad Ejecutora tuvo a cargo la modernización tecnológica, la organización de la estructura administrativa y de gestión, la redistribución del personal y el desarrollo de circuitos y normas de las flamantes municipalidades. Con aportes del Fondo se adquirieron retroexcavadoras, motoniveladoras, camionetas, de gestión, herramientas y se construyeron galpones y centros logísticos en las nuevas municipalidades, entre otras.  Se invirtió en equipamiento y software de gestión para todos los nuevos municipios.

Se construyeron edificios municipales en la Localidad de Guernica en Presidente Perón (4070 metros cuadrados), en Verónica (Punta Indio) y el centro administrativo de Esteban Echeverría (5975 metros cuadrados). Se remodeló el Centro Cívico en Alejandro Korn de San Vicente (1244 metros cuadrados). En Villa Tesei, Hurlingan, se remodeló y construyó el edificio del Centro Cultural (1492 metros cuadrados).

 

Inversión en justicia y seguridad

El Fondo del Conurbano financió la instalación de 248 redes informáticas en 233 Juzgados y 15 Cámaras en los Departamentos Judiciales de San Isidro, San Martín, Morón, Lomas de Zamora, Quilmes, La Matanza y La Plata.

La Unidad Ejecutora financió la construcción las unidades carcelarias de Campana, de Florencio Varela y de La Plata. Con recursos del organismo se remodelaron las cárceles de Olmos y las unidades 8, 10 y 17 de La Plata.

Se compraron 2520 camionetas y 2280 patrulleros para la policía bonaerense. Se adquirieron 22 camiones de bomberos (autobombas, polveros, etc.-) y 20 furgones para transportar brigadas explosivas.

El Fondo financió las “Casas Solidarias” del Consejo Provincial de la Familia y Desarrollo Humano para mujeres jefas de hogar y para capacitación laboral (390 mts 2 cada una ubicadas en Florencio Varela, Malvinas Argentinas, Lanús y Lomas de Zamora).

La Unidad Ejecutora apoyó la construcción del “Centro de Rehabilitación para la drogodependencia” de la Secretaría de Prevención y Asistencia a las Adicciones (585 mts 2 en Lomas de Zamora).

 

Bibliografía citada

- Arcuri Antonio Ernesto (1999) El conurbano bonaerense: origen, crecimiento y transformación, Buenos Aires.

                        (2003) Conurbano Bonaerense: aportes para un debate impostergable, Buenos Aires.

- “Basta de discriminaciones, bonaerenses de pie” (1989), extraído de Después de tres años de gobierno, 1990, Secretaria de Prensa y difusión de la Provincia, Buenos Aires.

- Cafiero Antonio (1988) “No sólo administramos un gobierno, también somos los portadores de un proyecto”, extraído de Cafiero y el pueblo, un años después: un proyecto en marcha, Secretaria de Prensa y difusión de la Provincia, Buenos Aires.

- Danani, C., Chiara M. Filc, J (1997) El papel del fondo de reparación histórica del conurbano bonaerense en la reproducción de los sectores populares de la Región Metropolitana de Buenos Aires: una aproximación macroinstitucional, Colección Investigación, Informe de Investigación Nº 2, Instituto del Conurbano, UNGS, Buenos Aires.  

- “El arte de administrar bien” (1990), extraído de Después de tres años de gobierno, 1990, Secretaria de Prensa y difusión de la Provincia, Buenos Aires.

- Feijo María del Carmen (2021) El conurbano como problema, algunos antecedentes, Revista Movimiento, en línea http://www.revistamovimiento.com/historia/el-conurbano-como-problema-algunos-antecedentes/

- Informe del Conurbano Bonaerense (1990) Ministerio de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Buenos Aires.



[1] Los datos fueron obtenidos, centralmente, de los trabajos del presidente de la Unidad Ejecutora Antonio E. Arcuri (1993) (2003).

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