jueves, 11 de octubre de 2012

El proyecto nacional y la reacción neoliberal

Aritz Recalde, octubre de 2012
“Si se quiere salvaguardar la Nación que hemos recibido y seguir adelante en el proceso de preservarla y depurarla, o se usa la política de la fuerza, o bien se elabora la fuerza necesaria para respaldar una política”. Juan Perón
Desde el año 2003, el país atraviesa un profundo proceso de transformación de su modelo de desarrollo. El objetivo es alcanzar la segunda independencia nacional. La primera, fue ejecutada por intermedio de las guerras anticoloniales y consolidó la libertad política del país. La segunda independencia, incluye el desenvolvimiento pleno de los factores productivos, emancipando social y culturalmente al pueblo.
Frente a los importantes cambios iniciados, la oligarquía, los monopolios, la derecha política y los representantes del imperialismo, reaccionan con virulencia. En particular, los grupos retardatarios se oponen a seis cambios estructurales que impulsa el kirchnerismo y que son:
·         El desarrollo del proyecto industrialista.
·         La nacionalización del petróleo.
·         La regulación y nacionalización del sistema financiero.
·         La apropiación social de la renta agraria.
·         La aplicación de una política exterior independiente.
·         La promoción de la justicia social.
Frente al cambio del modelo de desarrollo impulsado desde el 2003, los opositores aplican un conjunto de medidas. Dado que el proyecto nacional es exitoso en términos sociales, la derecha está carente de caudal electoral e impulsa en su lugar, acciones centralmente mediáticas, antidemocráticas y destituyentes. La oposición neoliberal articula sus acciones a partir de:
·         La desestabilización económica[1].
·         La batalla cultural[2].
·         La oposición judicial.
·         La desestabilización política[3].
 
Al poseer capital económico, la derecha adquiere poder cultural e influencia judicial. Con estos tres elementos, impulsa la desestabilización política influyendo sobre dirigentes, sobre organizaciones o en las fuerzas de seguridad. Su objetivo está centrado en sostener:
·         El modelo agrario exportador y el financiero especulador.
·         La administración privada y extranjera de los recursos naturales.
·         La fuga de capitales y la especulación financiera.
·         La concentración de la renta agraria en pocas manos, impidiendo la planificación social y pública de la producción de alimentos.
·         La dependencia a los Estados Unidos y a Europa.
·         La desigualdad social.
Es bueno remarcar, que los golpes de Estado de 1930, de 1955, de 1966 y de 1976, se originaron a partir de que los grupos concentrados internos y externos, se opusieron a alguno de los cambios estructurales mencionados. A partir de acá, no es exagerado plantear que la disputa de poder en la actualidad, va a estar atravesada por acciones culturales, judiciales y políticas antidemocráticas y destituyentes[4].
 
Desarrollo del proyecto industrialista
El progreso económico dependerá exclusivamente de nuestro propio esfuerzo”. Juan Perón
La tarea de la reindustrialización del país, es el eje fundamental de la política económica iniciada en 2003. A partir de la recuperación de nuestra estructura económica, se organiza la soberanía de las decisiones políticas de la Argentina frente al resto del mundo. La solvencia y la sustentabilidad económica, son un medio infranqueable para garantizar la justicia social.
Durante el siglo XIX y a partir de la caída de Rosas[5], la aplicación del libre comercio ha sido causal de diversas intervenciones políticas tendientes a impedir el desenvolvimiento independiente de la economía.
La dictadura iniciada en el año 1976, tuvo como función primordial impedir el desarrollo industrial de la Argentina. En su lugar, se impulsó la especulación financiera y el modelo agroexportador.
En el siglo XXI y de la mima manera que en el XIX y el XX, la oligarquía y los sectores financieros, se van a oponer férreamente a toda posibilidad de consolidación del modelo de desarrollo industrialista.
Nacionalización del petróleo
“De dos fuentes proviene el crecimiento económico de los países más avanzados. Por un lado, de sus propios recursos tecnológicos y acumulación de capital. Por el otro, del acceso a las riquezas y el trabajo de los países colonizados”. Juan Perón
Gran parte de las guerras y conflictos geopolíticos actuales, se relacionan a la adquisición de los recursos naturales y en especial, a la posesión del petróleo.
La Argentina no está exenta de ésta lucha por la apropiación de la energía. Uno de los causales de la caída de Yrigoyen fue la promulgación de una ley de nacionalización de los hidrocarburos[6]. Tras la salida de Perón, el capital extranjero norteamericano se apoderó de buena parte de nuestras riquezas petroleras.
La expropiación de YPF ejecutada por el gobierno, le da a la comunidad nacional viabilidad y sustentabilidad energética. Asimismo, implica una refundación del poder nacional, dotando a la clase política argentina de un recurso estratégico a nivel planetario.  
Las corporaciones transnacionales y los gobiernos del imperialismo, van a intentar impedir por todos los medios, la nacionalización del petróleo y la utilización pública y social del recurso.
Regulación y nacionalización del sistema financiero
“Hay sectores internos cuyos objetivos coinciden con los de los imperialismos. Obviamente, la capacidad de decisión de estos sectores debe ser debilitada o anulada”. Juan Perón
Desde la creación del Banco Central de la república argentina en 1935, el liberalismo ha sostenido una férrea defensa de sus intereses financieros a partir de promover la supuesta “independencia” del organismo. El Banco es autónomo de la democracia de masas, para servir en su lugar, a los grupos concentrados extranjeros. Dicha conceptualización permitió a los sectores financieros y al imperialismo, administrar los recursos fruto del trabajo del país en beneficio propio.
Tras la caída de Perón en el año 1955, el país ingresó al Fondo Monetario Internacional. El balance de la intervención del organismo en la política económica y financiera fue catastrófico. Saquearon los ahorros de los trabajadores (corralito y fuga de capitales), destruyeron la economía y condujeron al país a la más profunda crisis social de la que se tenga memoria.  
Para revertir éste comportamiento, el gobierno nacional recuperó los fondos de las jubilaciones, reformó la Carta Orgánica del Banco Central y posicionó a los bancos públicos en el mercado. En este marco, renegoció la deuda externa y está impulsando una política activa de control de cambios y de regulación de compra de divisas.
Los poderosos sectores financieros que actúan en el país y en el extranjero, ejecutan una tarea permanente de hostigamiento al gobierno.
Apropiación social de la renta agraria
“Ningún país es verdaderamente libre si no ejerce plenamente el poder de decisión sobre la explotación, uso y comercialización de sus recursos y sobre el empleo de sus factores productivos”. Juan Perón
La tierra no es básicamente un bien de renta, sino un bien de trabajo”. Juan Perón
La oligarquía argentina ha resistido a lo largo de su historia, a todos los intentos de democratización de la renta agraria. Tal es así, que la Sociedad Rural Argentina participó activamente en la promoción de los diferentes golpes de Estado.
La última muestra del poder de los sectores agroexportadores, fue efectuada en el año 2008 en el marco del debate por las retenciones móviles.
Con la finalidad de evitar la democratización de la renta agraria, la oligarquía argentina está impulsando una batalla comercial, cultural y política permanente contra el gobierno.
Política exterior independiente
“Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella”. Juan Perón
Los diversos intentos de aplicar una política exterior independiente, fueron enfrentados con virulencia por el imperialismo y sus aliados locales.
Una de las manifestaciones más claras de dicha resistencia, se ejerció durante el gobierno de Perón que intentó organizar la Tercera Posición en las relaciones exteriores. El golpe de Estado que lo derrocó en el año 1955, impulsó la inserción dependiente a la geopolítica de los Estados Unidos, cuestión que fue profundizada a partir del año 1976. La búsqueda de una posición independiente en las relaciones exteriores, le valió la acusación de ser comunista o fascista. 
Actualmente el gobierno nacional impulsa una política multilateral de diversificación de nuestras relaciones exteriores. El eje del programa se centra en la unidad de Latinoamérica y en la búsqueda de nuevos mercados en diversos continentes. El protagonismo del país en el Mercosur, la UNASUR o el G20, son expresiones de la refundación de nuestra política exterior.
Frente a ello, los grandes imperios actúan activamente para impedir la integración regional del continente y para cercenar las vinculaciones del país con China, Rusia o las naciones del África.
La promoción de la Justicia social
“La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiendo un solo interés: el pueblo”. Juan Perón
La lucha por la apropiación de la riqueza atraviesa la historia nacional. Frente a los avances en la distribución, por más leves que hayan sido, la derecha reaccionó violentamente. Tal es así, que se proyectaron diversos tipos de represión y de censura contra los trabajadores.
La decisión del gobierno de favorecer las paritarias, los aumentos jubilatorios o la asignación universidad por hijo, es una declaración de guerra a los poderosos y a la oligarquía que se resisten a perder privilegios.


[1][1] Por ejemplo, a partir de la fuga de capitales y la inflación.
[2] En particular, desde el oligopolio Clarín y desde La Nación. La derecha actúa de manera mancomunada con toda la cadena de medios de comunicación regional. La acción cultural opositora incluye a los medios de comunicación de la derecha y a otras herramientas culturales, como son los portales del estilo YAHOO, HOTMAIL o YOUTUBE.
[3][3] Se trata de crear una sensación de desgobierno, repitiendo el esquema del año 1975. Con esa finalidad, agitan las oposiciones de izquierda, los intereses sectoriales del sindicalismo, la inestabilidad emocional de los sectores medios, los resabios represivos y se incluyen operaciones sobre las fuerzas armadas y de seguridad.  
[4] Los modelos posibles de la asonada destituyente pueden repetir la dinámica del intento de golpe de Estado de Venezuela (2002); golpe de Estado sobre Zelaya de Honduras (2009); el levantamiento de las fuerzas policiales en Ecuador (2010) o la  destitución por golpe parlamentario, de Lugo en Paraguay (2012).
[5] Las guerras del imperio británico por los mercados se iniciaron militarmente con las invasiones de 1806. Se continuaron  en la batalla de obligado de 1845 que buscó desandar el proteccionismo de la Ley de Aduanas de 1835. La Guerra del Paraguay fue una de las acciones militares apoyadas por el imperio inglés con la finalidad de destruir la economía más importante de Sudamérica, impidiendo su desarrollo industrialista independiente.
[6] El proyecto se aprobó en la Cámara de diputados.

lunes, 1 de octubre de 2012

Los Cuadernos de FORJA y el periodismo

Aritz Recalde,   de septiembre de 2012
 
“Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre”. Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina
“A pesar de tener a su servicio todos los gobiernos y sus extensas ramificaciones, más las facciones aventureras que merodean en torno de ellos, la prensa asalariada, mercantil y desleal a la fe y a la gratitud pública, y las oposiciones, que siendo sólo por exclusión, apenas se las llama, concluyen siempre por tomar asiento en el banquete de los triunfos contra la patria”. Hipólito Yrigoyen[1]
“FORJA continúa su ardua tarea de ilustrar a la opinión pública sobre la índole de los problemas que atañen a la esencia de la nacionalidad”. Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina  (Cuaderno N° 6 y 7, 1938: 256).
Los miembros de la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA)  publicaron 13 números de los “Cuadernos”[2]. En el plano periodístico, dicho órgano de prensa ofició como:
-       un instrumento para la educación de la opinión pública (prensa de opinión).
-       un medio partidario para debatir la línea política dentro de la Unión Cívica Radical (prensa partidaria).
-       un ámbito para la divulgación de investigaciones (periodismo de investigación).
Tal cual mencionaron sus miembros, se trataba de formular las bases de una teoría independiente de las ideologías impuestas por el extranjero, que sea capaz de favorecer la interpretación objetiva de los sucesos nacionales, ya que “FORJA quiere afrontar los problemas argentinos con criterio argentino, porque considera que el vicio más funesto que padecemos es la entrega permanente y ominosa de la economía nacional a la colonización de las grandes potencias imperialistas” (Cuaderno N° 1, 1936: 28).
 
·         El rol de la prensa en la Argentina
El punto de partida para organizar los Cuadernos, surgió de un diagnostico sumamente crítico de las funciones cumplidas por  la prensa en la Argentina.  En opinión de FORJA, el periodismo del país:
-       carecía de objetividad en el tratamiento de la noticia, ya que respondía a una lógica predominantemente comercial;
-       era controlado por las empresas extranjeras que lo utilizaban en beneficio propio;
-       era un instrumento para hostigar dirigentes políticos populares y favorecía a los representantes de los intereses del extranjero y de la oligarquía;
 El periodismo y capital extranjero
Según los miembros de FORJA, la actividad del periodista se veía coartada en sus libertades por la imposición de contenidos y por la censura que ejercían los grupos económicos extranjeros. En sus palabras “La prensa ya no es órgano de opinión ni de cultura, ni siquiera de objetiva información. Regida por la voluntad de empresas inglesas y norteamericanas, o de otras extracciones, por medio de presiones bancarias y de dadivas y alquileres, ajusta sus informaciones y apreciaciones, no sólo al fin de ocultar la verdad y perturbar el juicio público, sino al de confundir el pensamiento individual sobre todo asunto de interés común, a la vez que desmoraliza a nuestras naciones con la maliciosa ocultación de nuestro poder y capacidad, y con la difusión de ideas conducentes a la práctica de los más destructores vicios, cuya generalización es la meta de los planes de perpetuo dominio de los poderes extraños” (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
 
El periodismo y el neocolonialismo político
Tal cual adelantamos, los miembros de la FORJA sostenían que el periodismo del país aplicaba un tratamiento diferenciado a los actores políticos, con el objetivo de favorecer a los representantes de la oligarquía en desmedro de los sectores populares. En sus palabras “No existe en nuestras republicas traidor que no reciba de la gran prensa glorificaciones; ni electoralismo que no goce de su auxilio; ni injusticia que no se justifique. No hay desgracia nuestra que inspire ese periodismo una palabra de reclamación de su remedio; ni rebeldía que no vitupere; ni manera de infectar y deprimir la mente americana que no practique” (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
¿Libertad de prensa?
La actividad periodística ocultaba sus contenidos de clase, a partir de escudarse en la categoría de “libertad de prensa”. En nombre de la supuesta libertad, el periodismo ejecutaba una actividad política e ideológica carente de objetividad y poseedora de una marcada parcialidad. En opinión de FORJA se puede leer que “A este sistema se llama “libertad de prensa”, siendo su negación, pues queda el pensamiento nacional sin expresión, porque las pequeñas hojas que pudieran servirlo, se hallan impedidas de satisfacer la demanda pública, por la confabulación de las grandes publicaciones, fundada en el aplastante poder de impresión y de reparto de que disponen, de donde deriva la humillación del periodista americano, constreñido, por el engranaje descrito, al abandono de su función verdadera” (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
El cine y el neocolonialismo
La tarea antinacional y antipopular de la prensa escrita del país, era complementada con la acción de la cinematografía producida en el extranjero. Dichas producciones culturales, construían estereotipos para volver inmutable la estructura de la desigualdad social existente. El cine oficiaba como una distracción tendiente a alejar al pueblo de los asuntos públicos. En sus palabras, “Análogamente la cinematografía importada es escuela para exaltar las virtudes imaginarias de valor, caballerosidad, abnegación, lealtad, sabiduría y humanitarismo de los que actúan en servicio de los opresores y para demostrar la criminalidad de las rebeliones de otros pueblos oprimidos como nosotros e inducir en la juventud tal sensualismo que aleje a los pueblos de toda acción defensiva, dispersándolos por el premio siempre ofrecido a los que defeccionen de sus deberes morales de ciudadano. Cuyos medios de acción son formas distintas y concurrentes a la conversión de las gentes de América hacia una pasividad puramente receptiva, sujetos adocenados conforme al orden y quietud más convenientes al invasor, para que toda rebeldía, y aún todo viril pensamiento no nazca. Y que toda viril actitud no se conciba siquiera, distrayendo las mentes de la atención de los asuntos públicos, y consumiendo la capacidad de pasión hasta reducir a muchos individuos en espectadores poseídos de frenesí en la contemplación, audición, y lectura de futilezas y feminidades”  (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
·         Ojetivos de los Cuadernos de FORJA
“Aquí estamos, una vez más, enfrentados al problema de formar una comunidad consciente, defensiva de la soberanía, de la dignidad y de la subsistencia de la nacionalidad argentina”. Raúl Scalabrini Ortiz (Cuaderno N° 8, 1939: 322).
Prensa partidaria
“Nuestra fe inalterable en el destino revolucionario de la Unión Cívica Radical argentina, ha sido abono de nuestra sagacidad y muralla infranqueable para los confucionismos antiamericanos”. FORJA (Cuaderno N° 9, 1939: 353).
FORJA nació como un intento de recuperar dentro de la UCR, la doctrina política del ex mandatario Hipólito Yrigoyen. Los Cuadernos eran utilizados para disputar los ámbitos partidarios y tal cual sostienen los miembros de FORJA, “Al cumplirse los tres años de la muerte de Yrigoyen, nuestro mejor homenaje es recordarlo con estas afirmaciones: nuestro implacable propósito de perseguir la gran Reparación Nacional, que fue, es y será, el programa inmediato de la UCR, como artículo previo para reponer a nuestra democracia en la senda inicial de sus grandes destinos (…) Lanzamos, en la emergencia, ante el trágico contraste de las efemérides con la realidad, la consigna de “volver a Yrigoyen”  (Cuaderno N° 2, 1936: 83).
El periodismo de investigación
Uno de los aspectos característicos de los Cuadernos de FORJA es su importante trabajo de investigación. Los Cuadernos suelen expresar aspectos de la realidad escasamente estudiados y difundidos por los ámbitos académicos o por otros medios periodísticos. Los artículos publicados abordan los temas con profundidad, con rigurosidad y con un oportuno manejo de fuentes documentales.
Es en éste sentido, que sus miembros resaltan la importancia de la investigación periodística ya que “Mientras arrecia el confusionismo político (…) FORJA continúa imperturbable en su acción intransigente y definidora, revelando los grandes problemas de la argentinidad, replanteándolos en sus factores esenciales y ciertos” (Cuaderno N° 2, 1936: 82).
Los contenidos los Cuadernos
Tal cual mencionamos, los representantes de FORJA buscaron intervenir activamente en la formación de la opinión pública. Tal cual lo expresaron sus autores, muchos de los Cuadernos son producto de transcripciones de las intervenciones de sus miembros en la vía pública, en el contexto de las “tribunas”.
El objetivo de los Cuadernos estaba centrado en la contribución a la formación de una conciencia nacional. En particular, los contenidos se orientaron a la reflexión  sobre:
-       el rol del imperialismo en el país;
-       la posibilidad del regreso de la democracia y del gobierno del pueblo  interrumpidos en 1930.
En ambos casos, a lo largo de los 13 números quedó reflejada una mirada latinoamericana en las perspectivas de análisis. En lo concerniente a la actividad política, FORJA reiteró la necesidad de incluir a la juventud en las tareas de construcción del país. A continuación mencionamos brevemente algunos de los contenidos de la publicación.
a-     FORJA y el antiimperialismo
“Dentro del movimiento de FORJA, es de importancia fundamental una publicación periódica de esta naturaleza, que denuncie la condición colonial a que Argentina y América están sometidas. La reacción del pueblo se producirá en la medida en que se conozca el proceso de desintegración y absorción realizado por el capitalismo imperialista”. FORJA  (Cuaderno N° 4, 1938: 179).
“El problema de la energía no es más que una parte del gran problema político argentino en que nuestra liberación o nuestra sumisión están en juego”.  Raúl Scalabrini Ortiz (Cuaderno N° 13, 1942: 458).
Tal cual se lee en el epígrafe, los Cuadernos efectuaron una importante tarea de develamiento de los aspectos negativos de la intervención del capital y de los gobiernos extranjeros en el país. Sus estudios se centraron en demostrar la relación onerosa entablada entre los gobiernos del país y un conjunto de empresas y organizaciones económicas. En particular, sus estudios analizaron el funcionamiento de: 
- las empresas de transporte ferroviario inglés y automotor norteamericano;
- las sociedades de energía eléctrica y petroleras;
- los bancos extranjeros.
En opinión de FORJA, la  “La reverencia al “capital extranjero” no es más que una manifestación visible del sometimiento a que ha sido llevado un pueblo inteligente y valeroso como el argentino” (Cuadernos 6 y 7, 1938: 256).
 
b-    FORJA y la recuperación de lo popular
“El drama de la patria enfrenta dos personajes solamente: el pueblo encadenado y la finanza imperialista” (Cuaderno N° 5, 1938: 229).
 Tal cual expresaron los autores, la política argentina de los años treinta estaba atravesada por los intereses sectoriales de los grandes factores de poder. Es en este sentido, que mencionaban que los dirigentes gobernaban atendiendo las demandas de los capitales extranjeros y no a las surgidas desde los pueblos y “Los hechos han demostrado lamentablemente que la política de colaboración legislativa de los partidos no puede conducir sino a la complicidad con el capitalismo colonizador” (Cuaderno N° 3, 1936: 134).
 Frente al gobierno de la oligarquía y los capitales extranjeros, había que elevar la consigna de la democracia popular y “El proceso histórico Argentino en particular y el Sudamericano en general relevan la existencia de una lucha permanente del pueblo en procura de la soberanía popular, para la realización de los fines emancipadores de la Republica Argentina, contra las oligarquías como agentes virreinales de los imperialismos políticos, económicos y culturales, que se oponen al total cumplimiento de los destinos de América” (Cuaderno N° 5, 1938: 226).
Bibliografía
Todas las citas de los Cuadernos fueron extraídos de la reedición Cuadernos de FORJA, Ediciones de la UNLa, Lanús, 2012.
 ·         Cuaderno N° 1. Política británica en el Rio de La Plata. Las dos políticas: la visible y la invisible, por Raúl Scalabrini Ortiz, mayo de 1936.
·         Cuaderno N° 2. El pensamiento escrito de Yrigoyen, por Gabriel del Mazo, junio de 1936.
·         Cuaderno N° 3. La coordinación de los transportes, por Amable Gutiérrez Diez, septiembre de 1936.
·         Cuaderno N° 4. Petróleo e imperialismo, por Raúl Scalabrini Ortiz y Luis Dellepiane, septiembre de 1938.
·         Cuaderno N° 5. El problema de la electricidad, por Jorge Del Río, octubre de 1938.
·         Cuadernos N° 6 y 7. Historia del Ferrocarril Central de Córdoba, por Raúl Scalabrini Ortiz, noviembre de 1938.
·         Cuaderno N° 8. Historia del Primer Empréstito Argentino, por Raúl Scalabrini Ortiz, julio de 1939.
·         Cuaderno N° 9. Conducta Argentina ante la crisis de Europa, por Luis Dellepiane.
·         Cuadernos N° 10, 11 y 12. A los pueblos de la República y de América. Manifiesto de noviembre de 1939, seguido de documentos fundadores, noviembre de 1939.
·         Cuaderno N° 13. El escándalo de la electricidad y la investigación de la Cámara de Diputados, por Jorge del Río, febrero de 1942.
·         Galasso, Norberto, Jauretche y su época, Corregidor, Buenos Aires, 2003.
                                     Vida de Scalabrini Ortiz, Colihue, Buenos Aires, 2008.
                                  Testimonios del precursor de FORJA: Manuel Ortiz Pereira, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1984
·         Hernández Arregui, La Formación de la Conciencia Nacional, Peña Lillo, Buenos Aires, 2004.
 

[1] Primera carta al Dr. Pedro C. Molina, septiembre de 1909. Extraído del Cuaderno de FORJA N° 2, El pensamiento escrito de Yrigoyen, julio de 1936. Cuadernos de FORJA, Ediciones de la UNLa, Lanús, 2012. p 94
[2] Se publicaron entre el mes de mayo de 1936 y el de febrero de 1942. La lista completa de los títulos se presenta en el apartado de la bibliografía.

martes, 11 de septiembre de 2012

Actualidad de Juan José Hernández Arregui

Aritz Recalde, septiembre de 2012

“El silencio de los intelectuales se llama traición al país (…) En un país colonizado la labor del escritor es militancia política” . Juan José Hernández Arregui

“Me bastaría conservar dos o tres libros. Entre las plumas argentinas, los de Scalabrini Ortiz, la fundamental Caída de Rosas de Pepe Rosa, y este último que Hernández Arregui acaba de enviarme sobre el ser nacional” . Juan Domingo Perón

El 29 de octubre del año 2012, se cumplen 100 años del nacimiento de Juan José Hernández Arregui (1912- 1974). Doctorado en filosofía en la Universidad Nacional de Córdoba, Arregui consolidó una fructífera producción intelectual manifiesta en un conjunto de obras donde expresó un pensamiento cargado de erudición, cuya característica fundamental, fue la de formular una perspectiva con profundo sentido nacional, popular y latinoamericano. A lo largo de su obra de periodista, de escritor de literatura, de académico y de ensayista político, intentó formular los principios básicos de un pensamiento nacional que fuera capaz de contribuir a la emancipación plena del país y de las organizaciones libres del pueblo. Su reflexión estuvo centrada en la búsqueda de claves políticas y culturales para liberar la Argentina del neocolonialismo, con el objetivo de alcázar la segunda y definitiva independencia.

A continuación, mencionamos un núcleo de ideas fundamentales de Juan José Hernández Arregui que siguen teniendo plena actualidad. En cada caso, vamos a establecer los puentes entre el pensamiento de Arregui y los postulados del proyecto nacional en el presente.


Formación de una conciencia nacional para el país
Como adelantamos, la preocupación fundamental de Hernández Arregui se centró en la comprensión del nacionalismo, al cual definió como la identidad de las organizaciones libres del pueblo capaz de permitirles construir un proyecto político, social, económico y cultural independiente. Es en este sentido, que estableció que “La conciencia nacional de los pueblos jóvenes no es colonizadora sino reflejo defensivo provocado por el imperialismo (…) La conciencia nacional es la lucha del pueblo argentino por su liberación” . Su obra contribuyó a la conformación de nuevos marcos de pensamiento para la acción política, que dotaron a las organizaciones libres del pueblo de una conciencia nacional tendiente resistir a la acción del imperialismo. A partir de acá, Hernández Arregui mencionó que la autodeterminación política del país, se elevaba como proyecto colectivo antiimperialista y “el “ser nacional”, desmontado de su cáscara ideal, no es otra cosa que el enfrentamiento de la América Latina con Inglaterra y Estados Unidos, la conciencia revolucionaria de las masas frente a la cuestión nacional e iberoamericana” .

La vitalidad del plateo nacionalista de Hernández Arregui, se expresa en la actualidad de la acción política de América Latina. Es en ésta misma línea, que el gobierno nacional y las organizaciones libres del pueblo, están construyendo las bases del proyecto para liberar al país de su condición dependiente. Con dicha finalidad, Cristina Fernández de Kirchner estableció que “Antes había algunos que miraban deslumbrados al Norte porque decían para qué ser amigos de los vecinos si son pobres, mejor ser amigos de los ricos, nunca se habían dado cuenta que los países ricos no quieren socios ni amigos, simplemente quieren empleados y subordinados, y nosotros no vamos a ser empleados ni subordinados de nadie. Somos un país libre, con dignidad y orgullo nacional” .

Tanto la categoría de conciencia nacional planteada por Hernández Arregui, como las características del proyecto promovido por Néstor y por Cristina Kirchner, comparten las siguientes tesis fundamentales:

- No hay soberanía nacional, sin alcanzar antes la independencia económica, que es sinónimo de industrialización;
- No existe independencia económica y política, sin consolidar la soberanía cultural y la revolución científico tecnológica;
- No alcanzaremos la soberanía cultural, sin recuperar nuestra conciencia historia.
- La tarea de la segunda independencia incluye al continente latinoamericano, que va a unificarse atendiendo su cercanía cultural e histórica, y a partir de reconocer sus intereses y sus enemigos geopolíticos en común.

La independencia económica y la industrialización
“Cuando observábamos esa propaganda tan vieja y tan terrible que recuerda los años en los cuales había propaganda por parte del Estado argentino donde se decía que la industria nacional era mala y que lo que se construía en la Argentina era malo y que debía comprárselo hecho afuera, también fue un proyecto político, no fue un modelo económico. Y no fue un proyecto político el que leyó la junta de los tres comandantes; no, no, el proyecto político se desplegó el día 2 de abril en la Bolsa de Comercio cuando habló el entonces ministro de Economía y comenzó el plan de desindustrialización y de desarme del Estado nacional de que se tenga memoria y que implosionó, finalmente, en el año 2001 ”. Cristina Fernández de Kirchner

Arregui definió la conciencia nacional, en una relación directa con la búsqueda de la independencia económica. Un Estado es soberano políticamente, solamente si alcanzaba altos grados de libertad económica. A partir de acá, para Hernández Arregui el nacionalismo en Latinoamérica era sinónimo de lucha por la industrialización. El autor se refirió a ello cuando sostuvo que “Sin industrialización no hay independencia económica base de la soberanía nacional (…) Toda industrialización es un intento consciente del país que ejecuta para alcanzar la plena soberanía” .
Uno de los principios vectores de la actual política argentina iniciada en el año 2003, es la búsqueda de la independencia económica. Cristina se ha referido en reiteradas ocasiones al hecho de que la industrialización es el único camino hacia la justicia social y es un tránsito infranqueable hacia la soberanía política. Ratificando la vigencia de los postulados de Arregui, Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que “cada país elige un proyecto para servir a los grandes intereses nacionales que no pueden ser otros que los del crecimiento, los de la generación de trabajo y consumo y que, en definitiva, es la reindustrialización. Por eso, la reindustrialización no fue una decisión del modelo económico, estaba en las más profundas convicciones políticas, en el corazón de este proyecto que nació en el año 2003” .


Soberanía científica y tecnológica
“El conocimiento científico impartido en la Universidad liberal con criterio escolástico en el estricto sentido del término se imponía a millares de argentinos (…) la imagen de una argentina ganadera servida por una tecnología limitada convenía a las naciones extranjeras inversoras de capital (…) El país ganadero no necesitaba de la ciencia, pues la filosofía del monocultivo rechaza por definición el despliegue del espíritu colectivo” . Juan José Hernández Arregui
“Necesitamos muchos ingenieros, necesitamos muchos astrónomos, necesitamos muchos químicos, físicos que nos ayuden, bueno, en esas ciencias duras que son las que van a dominar el mundo” . Cristina Fernández de Kirchner

Tal cual mencionamos, Hernández Arregui entendió la importancia estratégica que tenía el desarrollo científico y tecnológico para alcanzar la independencia económica y la soberanía política. En ésta línea de interpretación, Arregui sostuvo que las clases dominantes habían impedido la formación de nuestra ciencia con el objetivo de impedir el desenvolvimiento pleno de las capacidades del país. En sus palabras, “El atraso científico, desde el punto de vista de la investigación, debe explicarse no como una incapacidad de los argentinos para la ciencia, sino como el remate cultural de una oligarquía colocada encima de las masas y adversa por destino sociológico a la Cultura del pueblo” .
Siguiendo los postulados de Hernández Arregui, el proyecto político iniciado en el año 2003 refundó e impulsó, el crecimiento y el fortalecimiento del sistema científico nacional. Cristina se refirió a ello de la siguiente manera “Yo siento que hacía mucho tiempo que no se reconocía a los científicos, como lo hemos reconocido en esta etapa. Pero no esa ciencia que era una ciencia no aplicada, una ciencia como desconectada, desvinculada de la actividad económica, del progreso del país, como si ser científico y tener contacto con lo económico fuera algo - en cierta manera- pecaminoso o contaminara el contacto del científico puro con la empresa. Y es exactamente lo contrario, es potenciar a la ciencia y a la tecnología para ponerla al servicio del crecimiento y el desarrollo de un país, que es lo que han hecho las grandes naciones del mundo”.

Conciencia histórica y conciencia nacional
“A nosotros nos presentaron la historia fragmentada, como que nada tuviera que ver con nada, como si cada cosa no tuviera una causalidad Cuando venimos a recordar estas cosas, cuando venimos a recordar a estos seres olvidados, a propósito de nuestra historia, no venimos para dividir; al contrario, nosotros sabemos más que nadie que la división nacional solo ayuda a unos pocos. Venimos simplemente a que todos los argentinos conozcan la historia completa para no volver a repetir viejos errores que nos enfrentaron a través de consignas o conceptos culturales que poco tenían que ver con los intereses concretos, económicos y sociales de cada uno de nosotros ”. Cristina Fernández de Kirchner

“A la historia oficial de la oligarquía hay que oponerle la revisión revolucionaria que desvista el contenido clasista de esa fábula canonizada de nuestro pasado” . Juan José Hernández Arregui

Hernández Arregui sostiene que un pueblo está condenado a repetir sus errores perpetuando la dominación ejercida por la oligarquía y el imperialismo, sino afirma su conciencia histórica. A partir de acá, que el campo de la historiografía forma parte de una profunda lucha política entre los sectores nacionalistas y el bloque dependiente. En este contexto, es que afirmó que “la historiografía en letras de molde es siempre la de una clase social -en el caso argentino de la oligarquía terrateniente-, la revisión de la historia es de vital relevancia en su articulación con la liberación nacional. O lo que es lo mismo, en su conexión intrínseca con las masas argentinas. Ya que sólo una revisión de la historia que muestre el meollo, la esencia de clase de esa historia oficial, puede darle al pensamiento nacional un instrumento crítico de primer orden para elevarse racionalmente a la conciencia histórica del papel de las masas como protagonistas de la historia” .

Desde el año 2003, el gobierno nacional viene afirmando a pasos trascendentales nuestra conciencia histórica. La recuperación de las luchas de los años setenta, el feriado en conmemoración a la Batalla de Vuelta de Obligado, las jornadas del bicentenario, la reivindicación de figuras como Felipe Varela o Cacho el Kadri, o la apertura del Instituto Revisionista Manuel Dorrego, forman parte del profundo reverdecimiento de nuestra conciencia histórica impulsado desde el gobierno. Es en ésta línea, que está planteado el razonamiento de Cristina del epígrafe. Reiterando dicho punto de vista revisionista, Cristina sostuvo que “es un verdadero desafío cultural que tenemos los argentinos frente a nosotros mismos, de saber construir una cultura que nos contenga, de descubrir la verdadera historia que durante años nos ocultaron y que en cada hecho histórico, desde el Éxodo Jujeño a la Batalla de Tucumán, al 25 de Mayo de 1810, a todas las cosas que nos han sucedido en los 200 años, estamos redescubriendo, nuestros jóvenes, los argentinos, esta patria diferente y distinta que nos quisieron esconder y ocultar”.

La patria es América: unidos o dominados
“América Hispánica es una Cultura. Sólo falta saber si la conciencia de su destino futuro -es decir, la capacidad de trascender fuera de sí- está también presente (…) La fuerza del continente ha sido su unidad espiritual en medio del formidable desplazamiento del equilibrio mundial de la era imperialista. Pero esa defensa no ha sido suficiente. Hoy, en otra etapa histórica, debemos concebir nuestro destino en términos de política intercontinental”. Juan José Hernández Arregui

“Nosotros pudimos llevar a cabo lo que toda la vida pregonamos: retornamos a casa, que es la región; propusimos la construcción de la UNASUR, trabajamos fuertemente y la verdad que actúo como un mecanismo para resolver conflictos como no se vio otro mecanismo en el mundo global de la diplomacia para resolver conflictos” . Cristina Fernández de Kirchner

Tal cual lo expresó Hernández Arregui en el epígrafe, América posee una unidad cultural que favorece la cohesión de nuestros Estados en una gran nación unificada. Además, el autor resalta la fortaleza geopolítica que dispone la unidad continental, sin la cual los diversos Estados y sus pueblos, estarán condenados al subdesarrollo y la dependencia crónica.
Néstor y Cristina Fernández de Kirchner condujeron el proceso de integración regional más importante de los últimos doscientos años de vida independiente. Los postulados de Arregui, hoy son realizaciones en la UNASUR, la CELAC o con el ingreso de Venezuela al MERCOSUR. Mencionando la trascendencia histórica de la integración regional, Cristina sostuvo que “el MERCOSUR no es solamente una construcción económica, como algunos quieren hacerla aparecer, o una asociación aduanera, el MERCOSUR -como la UNASUR- son ideas, ideales, objetivos que se llevan adelante y que se transforman en política cuando esas ideas se traducen en instrumentos, en instituciones y en política (…) Y hoy es un instrumento mejor y más ampliado, porque además de Argentina, de Brasil, de Uruguay, de Paraguay, que está suspendido momentáneamente nada más hasta que elija nuevamente sus autoridades, ahora está Venezuela. Y no debemos detenernos aquí, tenemos que tratar de incorporar más miembros”.

miércoles, 22 de agosto de 2012

La juventud y la participación política

Aritz Recalde, agosto 2012

 “El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas en función del bien de la colectividad. (…) Las universidades establecerán cursos obligatorios y comunes destinados a los estudiantes de todas las facultades para su formación política, con el propósito de que cada alumno conozca la esencia de lo argentino, la realidad espiritual,  económica, social y política de su país, la evolución y la misión histórica de la República Argentina, y para que adquiera conciencia de la responsabilidad que debe asumir en la empresa de lograr y afianzar los fines reconocidos y fijados en esta Constitución”. Constitución Argentina de 1949

La decisión del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de promover las denuncias de padres a supuestas actividades partidistas en las escuelas, abrió un profundo debate acerca de las relaciones entre los jóvenes y la acción política. A continuación, vamos a hacer una breve mención a algunas intervenciones políticas de la juventud en la historia. Asimismo, vamos a mencionar dos maneras de actuar frente a los jóvenes y sus inquietudes de participación política.

3 formas en que la juventud se vinculó a la política
“La revolución no devora a sus hijos: devora a sus padres. Porque los padres, por revolucionarios que sean, están conformados por un mundo de hábitos, gustos, ideas, de todo lo cual no es posible desprenderse como un traje. (…) El que estuvo en la posición equivocada fue el fubismo de los universitarios. La del 1945 fue una revolución de jóvenes, a pesar de su ausencia. Recuerdo que el día de la proclamación de la fórmula Perón-Quijano, frente del Obelisco, en medio de la multitud me encontré con un viejo camarada de lucha: el teniente coronel Gregorio Pomar. Veía a la multitud y se afligía: “¿Será posible que estos triunfen?” “No tengo ninguna duda. Estate seguro de que van a triunfar”, le dije. “Lo que caracteriza a esa multitud es la edad.” ¿No ves que son todos jóvenes?, le pregunté. (…) Por eso, yo deseo para mis viejos camaradas peronistas que no se pongan en viudos tristes. Espero que contemplen este avance de la juventud con la alegría propia de nuestro movimiento.” Arturo Jauretche

La juventud resistió a los poderosos en las horas difíciles del país
Los jóvenes resistieron políticamente con patriotismo y con profundo sentido de la justicia, a los poderes y a las oligarquías tanto internas, como externas. Así fue que Juan Manuel de Rosas tenía tan sólo 13 años cuando combatió a las invasiones inglesas en 1806.
Muchos jóvenes lucharon políticamente contra las dictaduras y fueron asesinados por ello. Santiago Pampillon tenía 24 años y Fernando Abal Medina tan sólo 23, cuando los mataron por reclamar por la vuelta a la democracia censurada por los gobiernos castrenses a partir de 1955 y 1966. 

Los jóvenes y las funciones institucionales
Los jóvenes cumplieron importantes roles políticos institucionales y por ejemplo, Hipólito Yrigoyen fue diputado provincial en el año 1878 cuando tenía 26 años.
Alfredo Palacios fue el primer diputado socialista de América en el año 1904 y tenía 24 años.
John William Cooke fue diputado nacional en el año 1946 a los 25 años.
En esta línea, Cristina Fernández impulsa la intervención de la juventud en lugares importantes del gobierno nacional, reforzando la convicción de que las juventudes deben abocarse con responsabilidad a ocupar cargos públicos de trascendencia.

Los jóvenes y la revolución
Los jóvenes soñaron, se organizaron y lucharon para construir un país independiente y justo. Bernardo Monteagudo que fue una figura central del proceso revolucionario americano, tenía tan sólo 19 años en 1810 y participó de la Logia Lautaro conjuntamente a San Martín en 1812, con 23.
En 1810 el secretario de la Primera Junta, Mariano Moreno, tenía 32 años.
Evita acompañó la revolución justicialista y en 1946 tenía tan sólo 26 años. 

Frente a esta juventud que sueña y que se involucra en experiencias de participación política para construir un barrio, un país y un mundo más justos, existen diferentes respuestas por parte de los gobiernos y de los dirigentes. A continuación vamos a mencionar dos de ellas.

2 maneras de actuar frente a la participación de los jóvenes en política
Los jóvenes: el miedo, la desconfianza  y la intolerancia
Históricamente, los poderes políticos conservadores e intolerantes, se opusieron a que los jóvenes se expresen y se comprometan libremente con la defensa de sus ideales.
En los años treinta la dictadura de José Félix Uriburu reprimió a los jóvenes por “ser radicales” seguidores de Yrigoyen. Se cerraron los centros de estudiantes y se persiguió a los docentes. Los jóvenes radicales lucharon contra la dictadura y tal es así, que 1933 acompañaron un levantamiento en el Paso de los Libres en la provincia de Corrientes. Arturo Jauretche participó en el levantamiento con 32 años.
A los jóvenes que participaron en las columnas del 17 de octubre de 1945, los opositores a Perón los acusaron de “fascistas o de aluviones zoológicos”. Los llamaron “cabecitas negras” demostrando el racismo de la derecha y de la izquierda argentina, negando el derecho a la participación política del pueblo. En ésta misma línea, el año 1955 la dictadura impulsó la represión y proscripción de los jóvenes por ser “Peronistas”. Incluso y en nombre de la “libertad”, les prohibieron ejercer el derecho a la palabra con el decreto 4161, que vedó la posibilidad de tan sólo nombrar al peronismo.
A fines de los años cincuenta, a los jóvenes que se opusieron a la propuesta de Frondizi de que ingresen las universidades privadas, les aplicaron el Plan CONINTES. El debate de la “laica y la libre” culminó con estudiantes presos y silenciados.
El dictador Juan Carlos Ongania en el año 1966 acusó a los jóvenes de ser “peligrosos agitadores”. En nombre de la libertad y la neutralidad de valores y para terminar con la política en el sistema educativo, se intervino la universidad en la llamada “Noche de los bastones largos”. Los jóvenes eran acusados de “comunistas” y frente a la brutal represión, se revelaron pintando los muros y militando masivamente en barrios, partidos políticos y sindicatos.
En el año 1973 los jóvenes se vincularon masivamente a la política. Para cortar este ímpetu de participación y Muerto Perón en 1974, asumió el Ministerio de Educación Oscar Ibanissevich y persiguió a los jóvenes en nombre de la “religión y los valores occidentales”.
Finalmente, en 1976 la juventud fue tildada de “subversiva” y con esa justificación, miles de jóvenes fueron desaparecidos. En este cuadro, se inscriben las trágicas jornadas de la noche de los lápices que incluyó el secuestro de estudiantes secundarios. 
El programa neoliberal condenó a la juventud a la pobreza y les negó el futuro. En los años noventa, ya no fueron las dictaduras sino que fue la violencia institucional, las “policías bravas” y el gatillo fácil, la forma de impedir que los jóvenes tengan libertades y se expresen. Así fue como Miguel Bru desaparece en el año 1993 a los 23 años. Maximiliano Kosteki y Darío Santillán fueron brutalmente asesinados por la policía en 2002. El primero tenía tan sólo 23 y Darío Santillán 21 años.

Estos grupos antidemocráticos y autoritarios pensaron y lo siguen haciendo actualmente, que la juventud debe ser interpelada con policías, con controles y con prohibiciones.
Continuando la línea de Uriburu y de Onganía, Mauricio Macri encomendó a Esteban Bullrich impedir que los jóvenes ejerzan sus derechos a participar políticamente en las escuelas. El posicionamiento del Jefe de Gobierno además de ser cuestionable en términos morales y éticos, viola los derechos de los jóvenes a participar en la vida política de las escuelas tal cual lo fija la Ley de Educación Nacional.

Los jóvenes: la libertad, la democracia y la pluralidad
“A mí los que me asombra son los pibes de la secundaria, pese a que a algunos quieren ponerles un 0800, pero la verdad me asombran porque…Dios mío, ¿por qué no ponen un 0800 para denunciar a los que venden paco o droga en la puerta de los colegios? Para eso sí, para eso que pongan un 0800, que pongamos toda nuestra voluntad, pero para pibes que militan, sean del sector qué sean, qué más maravilloso que saber que los pibes están haciendo política. Al contrario, yo me quedo tranquila, en realidad uno se queda bien tranquila si uno sabe dónde están o están haciendo otra cosa. Pero si están haciendo política, que se queden tranquilos, que están haciendo política, primero, en democracia, levantando los ideales de participación, de ir a votar libremente, de formar agrupaciones, el centro de estudiantes donde ir a votar en lugar de estar haciendo otras cosas. (…) Por eso, no hay que asustarse con los jóvenes. Yo no sé porque en algunos sectores ese miedo a la juventud, será porque no nos pueden comprar, porque no nos pueden desviar”. Cristina Fernández

Tal cual mencionamos anteriormente, los representantes de la derecha argentina se oponen a cualquier tipo de cabio y se vuelven intolerantes, evitando la posibilidad de que la juventud se exprese libremente. A partir de acá, en la historia acusaron a los jóvenes de ser radicales yrigoyenistas, de ser peronistas, de ser fascistas, de ser comunistas y hoy, los culpan de ser “kirchneristas de la Campora”.

Tomando distancia a ésta forma de actuar, muchos gobiernos y organizaciones populares promovieron que nuestros jóvenes puedan desarrollarse políticamente.  
Hipólito Yrigoyen apoyó a los jóvenes que en el año 1918 exigieron mayor democracia y tolerancia en nuestras universidades.
El gobierno de Perón instauró los derechos sociales de los jóvenes garantizando el acceso gratuito y sin distinciones, a la educación en todos sus niveles, a la salud, al deporte y la recreación y a la cultura en sus diversas manifestaciones. En su opinión, los “únicos privilegiados eran los niños”. Allí nacieron la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), la Confederación General Universitaria (CGU) y miles de jóvenes ingresaron a los sindicatos y a la actividad política y solidaria con su país.  
Dichas opiniones se acercaban a las posiciones de la pedagogía popular de Saúl Taborda, de Simón Rodríguez, de Paulo Freire o de Arturo Jauretche.

En el año 2003 llegaron Néstor y Cristina y con ellos, se inició una nueva etapa de la relación entre el gobierno, los jóvenes y la política. La política de derechos humanos, la lucha contra la violencia institucional y el respeto la libre manifestación de ideas, dieron la garantía para que nuestros jóvenes se expresen libremente. El juicio a las juntas y el debate de la historia reciente, favoreció la recuperación de las acciones políticas de los años setenta y a partir de acá, permitió que los jóvenes se identifiquen con las generaciones militantes anteriores ocultadas por la cultura oficial.
Además, desde el año 2003 la política dejó de ser mala palabra y por el contrario, los jóvenes retomaron masivamente la participación en todos los ámbitos. En los barrios, en los centros de estudiantes o en agrupaciones sociales y culturales, se pobló de jóvenes. El proceso iniciado en 2003 le devolvió a la política la capacidad de transformación. Indujo a que nuestros jóvenes se indignen frente a las injusticias, devolviendo a la política su vocación pública. Además y cuestión central, hoy nuestros jóvenes tienen la certeza de que es posible el triunfo popular frente a los poderosos. Los partidos políticos abrieron las ramas juveniles y las manifestaciones y actos públicos se llenaron de jóvenes.
En este marco, el gobierno impulsa políticas sociales, deportivas y culturales para que los jóvenes se expresen pluralmente. Es por eso, que promueve las jornadas de voluntariado y solidarias, la pintura de escuelas, los recitales en lugares públicos o las jornadas de reflexión sobre derechos humanos o de género en clubes, escuelas o universidades. 
Con éste espíritu, la Ley de educación nacional 26.206 en su artículo 126 estableció que “Los/as alumnos/as tienen derecho a: b) Ser respetados/as en su libertad de conciencia, en el marco de la convivencia democrática. h) Integrar centros, asociaciones y clubes de estudiantes u otras organizaciones comunitarias para participar en el funcionamiento de las instituciones educativas, con responsabilidades progresivamente mayores, a medida que avancen en los niveles del sistema”.

Contra este compromiso con la democracia y los derechos humanos, se enfrentan los diarios oligopólicos y los representantes políticos del pasado autoritario e intolerante, que no termina de retirarse. Es por eso y frente a nuestra historia, es que debemos preguntarnos ¿Hasta cuándo seguir con la intolerancia en los ámbitos educativos?, ¿no aprendimos nada como sociedad?, ¿Hasta cuándo seguir estableciendo que los jóvenes que debaten política son peligrosos?, ¿por qué no recibir con alegría el compromiso de nuestros jóvenes en la política?.

 

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