viernes, 23 de agosto de 2013

¿Qué pasó en las PASO?

Aritz Recalde, agosto de 2013
Como resultante de las elecciones primarias, se desató un debate acerca de la continuidad o del agotamiento del ciclo político iniciado en 2003 con la asunción de Néstor Kirchner. Por un lado, están los que destacan que los 26,31 puntos obtenidos en la elección de diputados y los 27,45 en senadores nacionales, ratifican que el gobierno nacional sigue siendo la primera fuerza política en la Argentina. El deterioro porcentual de los votos es explicado en parte, por la tendencia propia de las elecciones legislativas en las que se diluyen las decisiones de los electores. El magro resultado del PRO en Capital o la inmensa diferencia de Carrio entre las elecciones de 2011 y las actuales, son casos del fenómeno de volatilidad electoral. Asimismo, sus impulsores destacan la vitalidad del espacio con la buena performance electoral del Frente Para la Victoria (FPV) en provincias como Entre Ríos, Río Negro, Chaco o Tucumán. Si se suman otros distritos aliados como Santiago del Estero, el caudal electoral se acerca a los 30 puntos dejando muy atrás al resto de las fuerzas políticas. Los dirigentes y periodistas que auguran el fin de la etapa, lo hacen mencionando que disminuyó el caudal electoral del FPV en relación a los años 2011 o 2009. Asimismo, se refieren a que el kichnerismo perdió en distritos importantes como son Capital Federal, Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe o Córdoba. Es bueno destacar, que estas victorias electorales representan a cinco fuerzas diferentes y que no se vislumbra la posibilidad de reunirlos en un mismo frente opositor en 2015.
Más allá de una u otra postura, como resultado electoral y de no mediar divisiones del bloque, el FPV mantiene la misma cantidad de miembros en la legislatura. En este marco, es de esperar que el kichnerismo sigua impulsando una agenda de reformas políticas y sociales del país en los próximos años. No se puede esperar menos de un gobierno que lo viene haciendo en coyunturas electorales y económicas adversas, como fueron el 2003 y el 2009. La Asignación Universal por Hijo o la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se aprobaron luego de la derrota de 2009. El gobierno tiene poder legislativo, experiencia de gestión, capacidad de movilización y es la primera mayoría electoral nacional y eso lo va a ejercer. 
Lo que sí es innegable, que los resultados de la elección obligan a Cristina a negociar la alternancia política del 2015, en una situación de relativa debilidad en relación al 2011. A favor y si sigue esta coyuntura, el oficialismo tendrá el crecimiento de la economía que viene mostrando una recuperación luego de la crisis de 2009.
Como resultado de la elección, al FPV le que quedan abiertas varias preguntas. Por un lado, es importante reflexionar sobre cuál fue el funcionamiento de la herramienta política de cara a las dimensiones del adversario que se enfrentó. El gobierno desafió al poder económico (reguló bancos, estatizó AFJP, debatió con el “campo”, etc.-), interpeló al poder cultural (Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o Clarín) y discutió al poder político e institucional (promovió la democratización de la justicia, enfrentó a algunos dirigentes partidarios del justicialismo y a sectores sindicales).
En este contexto, el FPV deberá sacar conclusiones de su relación con el conjunto del aparato político y de los logros y las limitaciones de la estrategia propia en Unidos y Organizados. Por otro lado y a sólo dos años de las elecciones de presidente, de gobernadores e intendentes,  no se perfiló un candidato propio. El desconocimiento de la figura de Martín Insaurralde pone sobre el tapete si sigue siendo posible aplicar la estrategia de imponer desde arriba y a último momento, las candidaturas del FPV.
Para el conjunto de los argentinos, pareciere que la oposición ofrece una vuelta al pasado y una reconfiguración de un estilo de “ordenar los lugares de poder” de cada actor en la política argentina. Desde 2003, los representantes del poder político fueron ganando espacio sobre  el poder económico y sobre el poder cultural. Incluso, en el año 2009 se acentuó el enfrentamiento dentro del mismo gobierno y las poleas de transmisión de la oligarquía terrateniente y de Clarín, fueron desplazados del seno del FPV.
Contrariando esta tendencia que además de Argentina, es Latinoamericana, Sergio Massa armó una lista con representantes del empresariado concentrado, de los medios de comunicación oligopólicos y de representantes cercanos al sector agropecuario. El kichnerismo dialogó, acompañó o enfrentó a esos actores, pero siempre desde el lugar de conducción política soberana, emanada del mandato popular. Parece que la ecuación se invierte y que las corporaciones van a ocupar, como en los años noventa, lugares centrales en la conducción de los destinos de la Argentina.   

viernes, 2 de agosto de 2013

Fue ayer nomás, ¿no te acordás?


Aritz Recalde, agosto de 2013

Ayer nomás, por fines de los años noventa, participábamos de los cortes de ruta contra la desnutrición de los pibes. Pedíamos bolsas de comida para los compañeros de los comedores que estaban insertos en los barrios castigados del conurbano. Íbamos desde la universidad y no me voy a olvidar nunca, la imagen de las villas miseria cubiertas de carros de cirujas. Kilómetros y kilómetros de carros de cartoneros y de basura revuelta. En esos paisajes de miseria y desgracia que tuvimos que apreciar, ahora vemos las casitas de material, las cooperativas y la dignidad de los laburantes. ¿Te olvidaste de esa realidad?.
Hace pocos años, mis colegas que trabajan en escuelas públicas nos reconstruían la escena de la tragedia social argentina y contaban -con un nudo en la garganta- que  sus alumnos llegaban a estudiar desnutridos, famélicos de hambre o con zapatillas desechas. Iban a comer a la escuela y no podían ni siquiera prestar la menor atención… tenían los ojos fuera de órbita… Frente a esa situación y muchas veces sacando la plata de su propio bolsillo, los maestros les daban un mate cocido y un pedazo de pan. ¿Viste que ahora con la Asignación Universal por Hijo eso no pasa más?. Dale!, pensá un poco y decime: ¿no tenés memoria de esos pibes flacos en el país de banqueros gordos?.
Fue hace muy poco cuando cruzabas a los vecinos y te contaban que los rajaban de las empresas privatizadas o de las fábricas quebradas. Luego ponían un kiosco o una tienda de pilcha que duraba escasos meses y que luego cerraba. ¿Viste que ahora hay muchos negocios en todos lados  y que en los restaurantes se hace cola?. Cuanta tristeza y cuantas frustraciones patria mía!. Recordá che!, ¿hace tanto fue lo del vecino que se fundió con el maxikiosco o la verdulería?.
Hace poco, muchos amigos de familias que alguna vez fueron de clase media o trabajadora, iban a la “feria del trueque” a ver si pichuleaban lo justo y necesario, para pasar el trago amargo de la miseria espantosa. Nadie tenía ni una moneda y se intercambiaban productos y servicios. Una lechuga por un velador viejo, un kilo de pan por una lata de pintura usada, un albañil por harina. Antes te ganaba el desanimo y coleccionabas piojos y variedades de hambre. ¿Ahora estás conflictuado por qué pagas impuesto a las ganancias?.
Ayer nomás, hace sólo una década, les pagaban a los empleados del Estado con “bonos”. Entre otras cosas, esos papelitos servían para que los grupos trasnacionales fuguen los dólares de la Argentina. Corralito, corralón y patacón y dejamos de ser una nación!. Aunque te hagas el distraído, sabes que cada provincia tenía su propia moneda. Cruzabas la provincia y no te aceptaban los “patacones”. Ya sé, claro, ahora tenes inconvenientes para comprar los dólares que utilizas en las vacaciones o para subir la altura de tu colchón. Si, si, ya sé! no podes dormir por lo que ocurre en el INDEC  (qué no sabes qué es, pero algo escuchaste en la TV). ¿Se olvidaron ya de esa Argentina pataconia?.
Años atrás las crisis mundiales que veías por televisión producían recesión y ajuste en la Argentina. Luego de las crisis del Tequila, del Sudeste Asiático o dios sabe qué cosa, se producían el cierre de empresas y los frecuentes ajustes salariales. La ficción que veías por la TV se hacía realidad!. ¿Dónde estaba el viento de cola?. ¿Recordás cuando se cumplían las catástrofes anunciadas en la TV?. “Hay que pasar el invierno”, la “economía de guerra”, “el riego país”, hay que dar “señales a los mercados”!..uffff. ¿Viste que ahora nunca se cumplen los desastres que auguran todos los días y a toda hora los periodistas y la oposición?. Más allá de las mentiras de los pronosticadores del fin de la Argentina, el país crece y junto a él, sus hijos. ¿Te diste cuenta de eso?.
Hace muy poco, ibas a los mercaditos y hasta la comida o la ropa que usábamos era importada. Hacé memoria y recordá también cuando las etiquetas de la pilcha que tenías puesta eran de afuera y lo mismo ocurría con los repuestos, con los electrodomésticos o con los juguetes. El trabajador que hacía esas cosas también era del extranjero, ya que en la Argentina no se producía nada. En ese país no estaba Guillermo Moreno defendiendo a la industria y de eso seguro que te acordás, ¿no?. ¿Te olvidaste qué era no conseguir laburo en años?. Dale, hacé memoria que fue hace poco!.   
Fue hace escasos años, cuando los universitarios iniciaban un exilio social junto a miles de argentinos, que iban a hacer el trabajo que no imaginarían en su país. Viajaban con plata prestada a Europa o a los Estados Unidos y en muchos casos, en los aeropuertos los recibían como delincuentes y los atoraban con humillantes entrevistas. ¿Te acordás las colas en las embajadas?, ¿de las consultas a los parientes sobre si era posible obtener la doble nacionalidad?, ¿de los amigos clandestinos que escapaban de la policía europea para no ser deportados? y ¿de tus familiares viviendo afuera?.  Aprovechá que se vuelven de Europa corridos por el desempleo y que regresan a trabajar y a vivir a la Argentina que vos tanto criticas. Dale, pediles que te cuenten de qué país se fueron y qué nación encontraron ahora que gobernaron Néstor y Cristina.
Que época che! Teníamos relaciones carnales con los Estados Unidos, éramos el “ejemplo del Fondo Monetario Internacional”. Menen con Bush, el “uno a uno de la convertibilidad”, que país dios mío!. Hoy el ejemplo del FMI son España, Grecia o Italia. Ahora tu país es un “mal ejemplo” para los poderosos y se planta y Cristina da cátedra en la ONU o en el G 20 y se une con Latinoamérica como quiso el San Martín que te enseñaban en la escuela. Ahora que sos digno en el mundo y que tus presidentes se plantan y no dejan que te humillen los mismo que te robaron, ¿le decís soberbia a tu presidenta?.
Ahora que son tuyos la aerolínea de bandera, el correo, el agua, las jubilaciones, la moneda, y que recuperaste el petróleo que te robaban, decís que el país “está divido”. El país estaba fundido y saqueado y ¿eso era la armonía política y los buenos modales que vos defendes?. Pero claro, vos que siempre miraste al extranjero te olvidaste de ayer nomás: mirá lo que pasa en Europa y te vas a acordar!.
Hace pocos años le creíamos a los periodistas y no como ahora que tenemos la Ley de Medios!!. Era el tiempo en que Neustadt, Grondona y Clarín brindaban por las privatizaciones y anunciaban lo bueno que ello depararía al país y al mundo. Luego te diste cuenta que nos mintieron y nos robaron todo y se llevaron hasta el deseo de ser, en esa Argentina campeona del desanimo. Creíamos en el periodismo independiente y así nos fue, ¿no te parece?.
El país fue vaciado por los bancos, las AFJP y los grupos económicos que tienen guante blanco y funcionarios amigos con carretilla saqueadora. Te enteraste en el año 2001 y saliste a la calle y el Presidente de La Nación asesinó decenas de argentinos por eso. Vos que le decís autoritaria a Cristina, ¿te olvidaste que mataban gente en el país por “reclamar lo que les corresponde” como dice la canción?. Ahora que tus impuestos construyen hospitales, rutas, universidades, que ponen ladrillos con PROCREAR o que le dan una mano a las PYMES con el Banco Nación. Ahora que tus impuestos ya no generan solamente “ricos en el extranjero”, ¿decís que te persigue la AFIP?, ¿qué te agobia el Estado?.
Hace menos de diez años los viejos no se jubilaban, las amas de casa no tenían contrato ni obra social y los trabajadores conocían los despidos y no las paritarias. Claro, ahora pagas ganancias!... antes ahorrabas solamente tristeza, desempleo y mesiadura. ¿Te olvidaste ya de eso?.
Recuerdo todos los padecimientos que pasábamos los argentinos. Y siempre la misma respuesta… ¡claro!, la culpa era nuestra y frente a tanta desgracia escuchábamos el clásico “somos argentinos viste” o “este país no tiene arreglo” o eso de que “en el extranjero no pasa”. ¿Advertiste qué el país se va arreglando y que los “ejemplos del extranjero” están fundidos como motor sin aceite?. Dale, tomate cinco minutos y prendé la TV, la computadora y fíjate que pasa en el mundo.
Ya sé! Ya sé!. Cuando te iba mal la culpa de todo era del gobierno corrupto y ahora que te va bien es porque “tenés capacidad y trabajas”, te “rompes viste...”. Ahora tenés un gobierno que te permitió salir del destino linyera al que estabas predestinado y andas bacán en tu autito y tus pibes van a la escuela o la universidad y sueñan con ascender socialmente (como les contaba su abuelo de ese otro país que le habían robado!!). Ahora lo tenés frente a vos y no lo ves y por el contrario, sos de los que dicen que “está todo mal” y que la inflación te corroe la vida en la cola del supermercado mientras descargás el changuito lleno. Sos de los que en la caja del negocio y mientras compras la pilcha de primera marca, decís que “en este país no se puede vivir” y que “el INDEC” miente.  Te mintieron a vos por décadas! ¿no te parece?.
No sé vos, pero yo no me olvidé de nada de lo que ocurrió ayer nomás. ¿Decís que somos resentidos los peronistas kichneristas?!!. Y sí mi amigo!, por tanta desgracia que pasamos, por tanta ulcera que llevamos puesta entre las tripas después de masticar amarguras, lo somos un poco. ¿Pero sabes qué?, además y profundamente, amamos a esta querida patria y a su hermosa presidenta, que por primera vez en décadas, nos permite vivir mejor a todos y a todas.
La mayoría mejoramos de a poco, como hacían nuestros abuelos. Construimos de una piecita a vez y vamos agrandando la casa y la nación toda. Otros como vos, no se conforman con la piecita y quieren construir un edificio en dos meses. Y claro, como no pueden, están dispuestos a demolerlo todo.  No!!. No queremos eso para la patria y sus hijos. Sé que falta mucho y no desconozco que hay miles de colegas que siguen teniendo necesidades insatisfechas. Pero luego de malvivir lo que ocurrió y de sufrir la tragedia que conllevó el fracaso, también aprendí a conocer lo que “no quiero que se repita”.
Por eso te cuento, que por procedencia popular somos kichneristas. Sabemos, con conciencia histórica de ello, que nuestra presidenta trabaja en aras de un ideal, que es ver emancipados a los trabajadores de todos sus sufrimientos. Solamente te pido a vos que te tomes un segundo y que tengas memoria de lo que ocurría ayer nomás. Mientras tanto, nosotros vamos a seguir trabajando y soñando, ya que tenemos la certeza que nos otorga la razón y la convicción que nos da el sentimiento, de que es necesario y de que es posible, construir la felicidad de la patria y la grandeza de la nación Argentina.
 Y por si no sabías, “yo voto a los candidatos de Cristina”!!!!

jueves, 1 de agosto de 2013

La autonomía universitaria

Aritz Recalde
agosto de 2013
 
En el origen del sistema de educación superior argentino, las universidades no tenían autonomía funcional. La Universidad de Córdoba (1613) dependió originariamente del gobierno colonial Español. La Universidad de Buenos Aires (1821) nació como dependencia del Estado provincial y es por eso, que la palabra autonomía no apareció en las Constituciones de Buenos Aires[1].
Con el transcurso del tiempo, las instituciones fueron obteniendo potestades que quedaron definidas en el breve articulado de la ley 1597 de 1885. La norma no mencionó la palabra autonomía, pero avanzó en ese sentido al otorgarle la posibilidad de que la máxima autoridad (rector) sea elegida por la Asamblea Universitaria. Ahora bien, es importante remarcar que en esa ley los docentes eran designados con participación directa del Poder Ejecutivo Nacional[2].
En definitiva, la autonomía universitaria no es una definición acabada y no es acertado sostener que es una condición innata del funcionamiento de la institución.  En este contexto, se pueden identificar tres concepciones acerca de los alcances de la autonomía universitaria: la tradición liberal, la reformista y la del nacionalismo popular.  
En la CONCEPCIÓN LIBERAL, la planificación de la política universitaria queda en manos  de los factores concentrados de poder, que pueden acceder a la educación y que financian el sistema. La universidad educa los profesionales que requiere el mercado concentrado e instruye en la ideología de las clases dominantes. Las investigaciones y las acciones de transferencia, se relacionan a los requerimientos de los factores del capital concentrado. Con la finalidad de bloquear el ascenso social, se promueven aranceles y cursos de ingreso impidiendo el ingreso de las clases populares a la educación.  La autonomía universitaria se relaciona a la libertad científica o de cátedra, que pueden tener docentes e investigadores y no así, a la planificación de las decisiones políticas que les es impuesta.
La autonomía universitaria en la TRADICIÓN REFORMISTA tiene un carácter negativo, en la medida que busca cercenar la posibilidad de que la política externa interfiera en las decisiones de la institución. En su etapa fundacional que se remonta a 1918, la posibilidad de promover un gobierno propio (cogobierno) se pensó como un medio para impedir la injerencia de los factores de poder dominante regional. A partir de este año, la autonomía empezó a practicarse como mero cogobierno docente y en menor medida, se la definió como un instrumento de renovación cultural y política emancipadores.  La institución adquirió amplias facultades para designar a sus miembros del gobierno o para planificar su oferta educativa, en el marco de la libertad de cátedra y de la autarquía económica financiera. La soberanía política de las decisiones institucionales, pasó de las manos de los conservadores, hacia un grupo reducido de sectores de las clases medias radicales y socialistas. En algunos casos, la universidad reformista derivó en concepciones vanguardistas del rol del universitario, enfrentando así, a proyectos políticos populares de gobierno.  
El tercer modelo de universidad es la del NACIONALISMO POPULAR. Esta concepción entiende que la planificación de la oferta académica, de las investigaciones o de la transferencia, queda en manos del pueblo y de sus representantes. El nacionalismo popular reguló el funcionamiento universitario por intermedio de leyes emanadas del Congreso elegido democráticamente[3]. El peronismo introdujo la autonomía universitaria a nivel constitucional y la Carta Magna de 1949 estableció en el artículo 37, Inc. IV que “Las universidades tienen el derecho de gobernarse con autonomía, dentro de los límites establecidos por una ley especial que reglamentará su organización y funcionamiento”. El gobierno promovió tres leyes para “reglamentar” el funcionamiento universitario: en 1947, en 1954 y en 1974. La ley 13.031 de 1947 mencionó que las universidades tenían que “actuar con sentido social en la difusión de la cultura para el prestigio y engrandecimiento de la Nación. Cuentan para ello con la autonomía técnica, docente y científica que se les confiere por la presente ley y con el pleno ejercicio de su personalidad jurídica”. Con la finalidad de permitir el ingreso del pueblo a la institución, en el año 1949 se sancionó la gratuidad universitaria. La apertura de las carreras y de las investigaciones, se planifican a partir de las demandas del proyecto nacional. Es a partir de acá, que el conocimiento es regionalizado y se genera en estrecha relación al Estado y la producción de las zonas donde está radicada la universidad. La autonomía es técnica, docente y científica y no así política, en la medida que se entiende que la universidad debe articular sus acciones con el proyecto nacional. La soberanía política de las decisiones se transfiere desde los grupos minoritarios de clase media, hacia los representantes de la democracia de masas.

Frente al asenso de las masas en la política nacional, la concepción liberal impulsó una universidad conservadora políticamente y retardataria económica y socialmente.  La experiencia de los conflictos estudiantiles contra la universidad liberal en Chile, es una muestra de eso. La tradición reformista si no se actualiza a la luz de la democracia de masas, puede derivar en instituciones elitistas y distantes de los desafíos regionales y nacionales. El establecimiento puede pararse de espaldas al país, formando recursos humanos innecesarios y generando investigaciones de escasa pertinencia social y productiva. Finalmente, es el modelo de la universidad nacional y popular, el esquema institucional más fructífero para hacer de la institución un instrumento de elevación social y cultural del país. En este último esquema, la cultura y el desarrollo nacional se fusionan,  generando las condiciones para el desenvolvimiento productivo y tecnológico de las comunidades.  


[1] La UBA dependió de la provincia hasta su nacionalización en 1881.La Constitución Nacional de 1853 no mencionó la autonomía universitaria y tampoco lo hizo la Carta Magna provincial de 1854. La Constitución Provincial de 1873 estableció que la universidad estaba a cargo de un rector y de un consejo superior, permitiendo la designación de los primeros por parte del gobierno de la provincia. Las facultades tenían amplias competencias y el texto estableció que “Corresponderá a las facultades: la elección de su decano y secretario; el nombramiento de profesores titulares o interinos; la dirección de la enseñanza, formación de los programas y la recepción de exámenes y pruebas, en sus respectivos ramos científicos”.
[2] La ley sostuvo que “Las cátedras vacantes serán llenadas en la forma siguiente: la Facultad respectiva votará una terna de candidatos que será pasada al Consejo Superior, y si este la aprobase será elevada al Poder Ejecutivo quien designara de ella el profesor que deba ocupar la cátedra”.
 [3] La tradición reformista es renuente a las regulaciones del Estado nacional no universitario y es por eso, que promovió que sus funciones se establezcan a partir de Estatutos aprobados por cada universidad.