lunes, 29 de octubre de 2012

La formación universitaria de posgrado y el peronismo


Aritz Recalde, octubre 2012
 
“El desarrollo de la ciencia y la tecnología argentina ha sido hasta ahora fecundo, pero insuficiente. Fecundo, por el efectivo nivel de acumulación de conocimientos científicos y tecnológicos alcanzado, principalmente impulsado por cuatro factores:1) El crecimiento de las universidades; 2) La incorporación de tecnología proveniente del exterior; 3) La investigación aplicada particularmente al sector agropecuario; 4) y el avance de la investigación de posgrado (…) Insuficiente, también, porque el país aún no ha organizado convenientemente vinculaciones estables y verdaderamente productivas entre el sistema científico – tecnológico, el gobierno, el sistema de producción y el sistema financiero”. Juan Perón[1]
 
“Las facultades reglamentarán la enseñanza para graduados, organizando centros de graduados y cursos de perfeccionamiento o especialización”. Articulo 60 de la ley Orgánica de Universidades 14.297/54


La legislación educativa sancionada en el año 1947, fue la primera en la historia del país que mencionó la necesidad de que las universidades impulsen la educación de los egresados de las casas de altos estudios. Dicha demanda de especialización académica de los graduados, surgió como el resultante de las nuevas exigencias en cantidad y en calidad, del sistema productivo y tecnológico argentino.
 
Tal cual se lee en los dos Planes Quinquenales o en el Plan Trienal, la revolución justicialista promovió la industrialización del país. Llevado al plano universitario, el modelo de desarrollo industrialista impulsó:
I-      La demanda masiva[2] de recursos humanos altamente capacitados, atento que la economía del país alcanzó cifras de pleno empleo.
II-     La organización de un sistema universitario planificado, articulando sus funciones con el Estado, la producción y el trabajo.
III-    La promoción de nuevas áreas de conocimiento en el universo de las ciencias aplicadas al procedo de industrialización. Con dicho objetivo,  el artículo 2, inciso 4, de la Ley 13.031/47 sostuvo que eran funciones de las universidades “Estimar el estudio y desarrollo de la ciencia aplicada y las creaciones técnicas, adaptándolas a las necesidades regionales”.
IV-   La regionalización de la educación científica y cultural, adecuando el conocimiento universal a las diversas demandas del país. Es por eso que la Constitución Nacional del año 1949 sostuvo que la universidad “tenderá a profundizar el estudio de la literatura,  historia y folklore de su zona de influencia cultural, así como a promover las  artes técnicas y las ciencias aplicadas con vistas a la explotación de las riquezas y al incremento de las actividades económicas regionales”[3].
V-    La necesidad de investigar y de explotar con sentido nacional los recursos naturales del país y el artículo 2 de la ley 13.031/47 mencionó que “Son funciones de las universidades de las cuales no podrán apartarse: 12) Crear y sostener institutos de investigación, cursos de perfeccionamiento o de especialización, para profundizar el estudio o aprovechamiento de las riquezas naturales de la zona del país donde tuviera su centro de acción cada universidad; 13) Reunir antecedentes y proponer soluciones para los diversos problemas económico sociales de la Nación”.

En este marco, se ubicaban los estudios de especialización de posgrado para los graduados que implantó el peronismo. El artículo 100, inciso c) de la ley 13.031 de 1947 introdujo un apartado “De la enseñanza para graduados (Cursos y carreras de especialistas)”. El texto mencionó que “Las facultades reglamentarán la enseñanza para graduados, organizando cursos de perfeccionamiento, de especialización y carrera de especialistas, con el objeto de propender a la formación de los técnicos que necesita el país en cada una de las ramas de las ciencias y de actualizar los conocimientos de los profesionales. Se le dedicará preferente atención a aquellas materias que no figuren en el plan de estudios para estudiantes”.
En ésta misma línea, la ley 14.297/54 en su artículo 25 estableció que las facultades deberían promover la apertura de institutos y cursos de investigación incluyendo a los graduados.

Tal cual se observa, la universidad tenía que:
-       Promover centros de investigación incluyendo a graduados;
-       Ampliar la oferta educativa abriendo cursos y carreas de especialistas

La oferta educativa de posgrado tenía que:
-       Ser socialmente relevante, atendiendo las necesidades y las demandas del conjunto del país;
-       Ampliar campos del conocimiento que no son estudiados en el nivel de grado;
-       Capacitar a los graduados para actualizar sus competencias profesionales de manera permanente.

[1] Juan Perón, Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, Ed. del INJDP, Buenos Aires, 2006. Pp. 48-49.
[2] El peronismo declaró la gratuidad de la universidad el 22 de noviembre del año 1949. Además, sancionó por ley el derecho a becas de los estudiantes universitarios. El artículo 87 de la ley 13.031/47 estableció que “El Estado creará becas para la enseñanza gratuita, cuya distribución entre las diversas universidades de la Nación, se hará por el Poder Ejecutivo. Para proceder a dicha distribución, se tendrán en cuenta las características y necesidades regionales, sociales, económicas y culturales, referidas a cada universidad, procurando que con la concesión de becas se cumplan, de la manera más acabada posible y con un sentido social, los fines asignados a la universidad. Habrá dos clases de becas: las de estudio y las de estímulo”. Tal cual se lee, las becas eran orientadas a satisfacer las necesidades de educación regionales.
[3] Artículo 37, inciso IV, 4. Con esta finalidad, la revolución creó la Universidad Obrera Nacional que impulsó diversas ramas de la ingeniería en función la región donde se radicó cada Facultad regional.

sábado, 27 de octubre de 2012

¿Sociedad de conocimiento o conocimiento para la sociedad?

Aritz Recalde, otubre 2012
La “sociedad del conocimiento”
En los años noventa se difundió masivamente la noción de la “sociedad de conocimiento”. El concepto se vinculó estrechamente a dos fenómenos:
-           a la dinámica política y cultural resultante de las nuevas tecnologías en comunicaciones.
-          al proceso de expansión del modelo económico y social neoliberal.
Los promotores de esta categoría, consideraban que a partir del desarrollo de las comunicaciones el neoliberalismo sería un sistema político de alcance universal e irreversible. Es por eso, que desaparecían los Estados nacionales para dar lugar a la conformación de una inmensa “aldea global”.  El postulado daba por hecho que no había futuro para los nacionalismos y que las viejas fronteras económicas, políticas y culturales, serían derribadas.  
En este marco, la noción sociedad del conocimiento postulaba que la riqueza y el poder social de los Estados, iban a ser el resultante de la apropiación de los flujos de información producidos en la “aldea”.
 En torno de estas ideas, se justificaron gran parte de las reconversiones de los aparatos productivos del continente.  Comenzó a difundirse el supuesto de que los gobiernos podían desligarse de los recursos naturales. Lo mismo ocurrió con las políticas proteccionistas e industrialistas que fueron abandonadas. La necesidad de defender una cultura y una ciencia nacional, era tachada como parte de la agenda de los “temas del pasado”.  
En su lugar, había que formar a los jóvenes para un futuro donde el verdadero poder sería el conocimiento y no la producción. En lugar de una fabrica y una escuela técnica, el país abría un gabinete de computación. En vez de promover ciencia aplicada a la industria, se generaban cursos de idioma inglés.  Los recursos naturales fueron entregados al extranjero, ya que la verdadera riqueza era el conocimiento.
Conocimiento para la sociedad
Los proyectos nacionales de América Latina están rediscutiendo los supuestos de la “sociedad del conocimiento” y de la “aldea global”.  Las organizaciones libres del pueblo están sosteniendo:
-          que la “aldea global”, implicó la justificación ideológica del expansionismo imperialista de las potencias sobre el resto del mundo.
-          la vigencia del debate sobre el derecho pleno a la autodeterminación nacional.
-         que el verdadero poder social de los pueblos, implica recuperar los recursos naturales y la perspectiva  industrialista.
-          que la noción de la “sociedad del conocimiento”, forma parte de las categorías del neocolonialismo  al impedir el debate sobre la dependencia científica estructural y la extranjerización de la economía de los países. 
-          que la ciencia y la tecnología, deben organizarse a partir de identificar su potencial aporte  al proyecto nacional.
En la actualidad, el debate sobre los proyectos  científicos y culturales  se modifica radicalmente en relación a los años noventa. Cada país elabora su modelo de desarrollo autónomo y a partir de él, genera las políticas científicas y culturales.  Hoy aparece claramente que no hay “una” sociedad, sino varias y que no existe una “aldea”, sino Estados nacionales en conflictos geopolíticos permanentes por la apropiación de los recursos materiales y los mercados. Tomando distancia del supuesto de que el poder en América Latina es un tema meramente de “conocimiento”,  los gobiernos latinoamericanos están:
-          recuperando sus recursos naturales.
-          promoviendo modelos de desarrollo productivos e industrialistas.
A partir de acá, el gran desafío para los pueblos de América  es el de acompañar desde el conocimiento  los diversos proyectos nacionales. El desafío implica:
-          la formulación de una crítica a los postulados del neocolonialismo, que reproducen la condición dependiente de los países y que impiden la defensa de su patrimonio económico y tecnológico.
-          la elaboración de una teoría nacional para el desarrollo sustentable, en los planos  social y económico. En este cuadro, cada país tendrá sus particularidades propias de su tiempo y de su espacio.
-          la organización de una ciencia y de una tecnología,  aplicadas a la industrialización y a la elevación social de los pueblos.
Las naciones del sur están entablando importantes luchas nacionales por el derecho a la autodeterminación económica y social, sin la cual su independencia política es mera declamación. En este marco, la suerte de los programas nacionales y populares, va a estar atada a su capacidad de aumentar las cadenas de valor de los recursos y las riquezas naturales que poseen, dando fortaleza y sustentabilidad tecnológica, económica y social, a los Estados.
 

 

martes, 16 de octubre de 2012

Vigencia del 17 de octubre


Aritz Recalde, octubre de 2012

El 17 de octubre del año 1945 fue una fecha refundacional para los destinos del país. A partir de la movilización, nació el peronismo como movimiento histórico. La jornada generó las condiciones para la organización de la fuerza política que triunfó en las elecciones del año 1946 y que implementó una revolución nacionalista y popular, que modificó estructuralmente el país. El 17 de octubre fue refundacional por el hecho de que implicó un apoyo manifiesto al cambio del modelo de desarrollo impulsado por el proceso de gobierno iniciado en el año 1943. La jornada ratificó un paquete de medidas que venía desarrollando Perón desde la Secretaria de Trabajo y Previsión, en los planos políticos, económicos, culturales y sociales.

En el plano político, el 17 de octubre implicó:
- el apoyo de los sectores populares a Juan Perón, desarticulando la oposición de sus adversarios dentro y fuera del gobierno.
- la recuperación de la soberanía política del país, dotando a la democracia de masas de resortes institucionales para la toma de decisiones.
- el ingreso protagónico de los trabajadores en la planificación de la política nacional.
- el repudio a la intervención del imperialismo norteamericano y a su embajador Spruille Braden.
- la articulación de un frente político entre los trabajadores y los sectores nacionalistas del ejército.
- el debilitamiento de la oligarquía y con ello, la posibilidad de efectuar elecciones libres sin el mecanismo del fraude.

En el plano económico, el 17 de octubre impulsó:
- el proceso de industrialización de la Argentina, modificando el perfil agroexportador de la Argentina.
- el programa de nacionalizaciones iniciado con la recuperación de los puertos o con la formación de organismos como el IAPI.
- la promoción del Banco Industrial, el Consejo Nacional de Posguerra y otras instituciones públicas, dotando al Estado de un poder regulatorio sobre la economía.

En el plano cultural, el 17 de octubre estimuló:
- una elevación de la conciencia social de los trabajadores.
- la conformación de una conciencia nacional y antiimperialista del pueblo argentino.
- una afirmación de las modificaciones del sistema científico y cultural, posibilitando el desenvolvimiento de las escuelas técnicas o la promoción de la ciencia aplicada a las actividades industriales y productivas.

En el plano social, el 17 de octubre impulsó:
- las leyes sociales aprobadas desde el año 1943, como fueron los casos del Estatuto del Peón del Campo, la legislación de arrendamientos rurales o las de vivienda.
- las demandas de democratización cultural y social de todos los habitantes, sin distinciones de clase, raza o religión.
- la defensa del empleo y de los derechos obtenidos desde 1943, ratificando las posibilidades de igualación social para los argentinos.

La asunción del gobierno de Néstor Kirchner en el año 2003, actualizó la agenda de problemáticas que se hicieron presentes el 17 de octubre. Inicialmente, el gobierno impulsó la transferencia del poder desde la oligarquía y los organismos financieros, hacía el Estado y la democracia masas. Con dicha finalidad y de manera similar a 1945, convocó a los trabajadores y a sus organizaciones a formar parte del proyecto.
A partir de recuperar la iniciativa política, el proyecto nacional impulsó la reindustrialización del país. Sobre dicho proceso, el Estado nacional estimuló la justicia social recuperando el empleo y dotando de recursos al gobierno para invertir en las áreas de salud, educación y en los programas asistenciales. Un caso emblemático, es la recuperación de las AFJP por el ANSES, que permite al proyecto nacional garantizar cobertura social a niños y a los adultos mayores.
A partir del fortalecimiento del poder nacional, el gobierno está consolidando el proceso de recuperación de nuestro patrimonio enajenado al extranjero. La recuperación de los fondos de jubilaciones, del correo, de la empresa de aguas o la expropiación de YPF y de Aerolíneas Argentinas, forman parte de ello.

Ayer, como hoy, el 17 de octubre sigue vigente y los desafíos para el país y las organizaciones libres del pueblo son los mismos: la independencia económica, la soberanía política y la justicia social.

jueves, 11 de octubre de 2012

El proyecto nacional y la reacción neoliberal

Aritz Recalde, octubre de 2012
“Si se quiere salvaguardar la Nación que hemos recibido y seguir adelante en el proceso de preservarla y depurarla, o se usa la política de la fuerza, o bien se elabora la fuerza necesaria para respaldar una política”. Juan Perón
Desde el año 2003, el país atraviesa un profundo proceso de transformación de su modelo de desarrollo. El objetivo es alcanzar la segunda independencia nacional. La primera, fue ejecutada por intermedio de las guerras anticoloniales y consolidó la libertad política del país. La segunda independencia, incluye el desenvolvimiento pleno de los factores productivos, emancipando social y culturalmente al pueblo.
Frente a los importantes cambios iniciados, la oligarquía, los monopolios, la derecha política y los representantes del imperialismo, reaccionan con virulencia. En particular, los grupos retardatarios se oponen a seis cambios estructurales que impulsa el kirchnerismo y que son:
·         El desarrollo del proyecto industrialista.
·         La nacionalización del petróleo.
·         La regulación y nacionalización del sistema financiero.
·         La apropiación social de la renta agraria.
·         La aplicación de una política exterior independiente.
·         La promoción de la justicia social.
Frente al cambio del modelo de desarrollo impulsado desde el 2003, los opositores aplican un conjunto de medidas. Dado que el proyecto nacional es exitoso en términos sociales, la derecha está carente de caudal electoral e impulsa en su lugar, acciones centralmente mediáticas, antidemocráticas y destituyentes. La oposición neoliberal articula sus acciones a partir de:
·         La desestabilización económica[1].
·         La batalla cultural[2].
·         La oposición judicial.
·         La desestabilización política[3].
 
Al poseer capital económico, la derecha adquiere poder cultural e influencia judicial. Con estos tres elementos, impulsa la desestabilización política influyendo sobre dirigentes, sobre organizaciones o en las fuerzas de seguridad. Su objetivo está centrado en sostener:
·         El modelo agrario exportador y el financiero especulador.
·         La administración privada y extranjera de los recursos naturales.
·         La fuga de capitales y la especulación financiera.
·         La concentración de la renta agraria en pocas manos, impidiendo la planificación social y pública de la producción de alimentos.
·         La dependencia a los Estados Unidos y a Europa.
·         La desigualdad social.
Es bueno remarcar, que los golpes de Estado de 1930, de 1955, de 1966 y de 1976, se originaron a partir de que los grupos concentrados internos y externos, se opusieron a alguno de los cambios estructurales mencionados. A partir de acá, no es exagerado plantear que la disputa de poder en la actualidad, va a estar atravesada por acciones culturales, judiciales y políticas antidemocráticas y destituyentes[4].
 
Desarrollo del proyecto industrialista
El progreso económico dependerá exclusivamente de nuestro propio esfuerzo”. Juan Perón
La tarea de la reindustrialización del país, es el eje fundamental de la política económica iniciada en 2003. A partir de la recuperación de nuestra estructura económica, se organiza la soberanía de las decisiones políticas de la Argentina frente al resto del mundo. La solvencia y la sustentabilidad económica, son un medio infranqueable para garantizar la justicia social.
Durante el siglo XIX y a partir de la caída de Rosas[5], la aplicación del libre comercio ha sido causal de diversas intervenciones políticas tendientes a impedir el desenvolvimiento independiente de la economía.
La dictadura iniciada en el año 1976, tuvo como función primordial impedir el desarrollo industrial de la Argentina. En su lugar, se impulsó la especulación financiera y el modelo agroexportador.
En el siglo XXI y de la mima manera que en el XIX y el XX, la oligarquía y los sectores financieros, se van a oponer férreamente a toda posibilidad de consolidación del modelo de desarrollo industrialista.
Nacionalización del petróleo
“De dos fuentes proviene el crecimiento económico de los países más avanzados. Por un lado, de sus propios recursos tecnológicos y acumulación de capital. Por el otro, del acceso a las riquezas y el trabajo de los países colonizados”. Juan Perón
Gran parte de las guerras y conflictos geopolíticos actuales, se relacionan a la adquisición de los recursos naturales y en especial, a la posesión del petróleo.
La Argentina no está exenta de ésta lucha por la apropiación de la energía. Uno de los causales de la caída de Yrigoyen fue la promulgación de una ley de nacionalización de los hidrocarburos[6]. Tras la salida de Perón, el capital extranjero norteamericano se apoderó de buena parte de nuestras riquezas petroleras.
La expropiación de YPF ejecutada por el gobierno, le da a la comunidad nacional viabilidad y sustentabilidad energética. Asimismo, implica una refundación del poder nacional, dotando a la clase política argentina de un recurso estratégico a nivel planetario.  
Las corporaciones transnacionales y los gobiernos del imperialismo, van a intentar impedir por todos los medios, la nacionalización del petróleo y la utilización pública y social del recurso.
Regulación y nacionalización del sistema financiero
“Hay sectores internos cuyos objetivos coinciden con los de los imperialismos. Obviamente, la capacidad de decisión de estos sectores debe ser debilitada o anulada”. Juan Perón
Desde la creación del Banco Central de la república argentina en 1935, el liberalismo ha sostenido una férrea defensa de sus intereses financieros a partir de promover la supuesta “independencia” del organismo. El Banco es autónomo de la democracia de masas, para servir en su lugar, a los grupos concentrados extranjeros. Dicha conceptualización permitió a los sectores financieros y al imperialismo, administrar los recursos fruto del trabajo del país en beneficio propio.
Tras la caída de Perón en el año 1955, el país ingresó al Fondo Monetario Internacional. El balance de la intervención del organismo en la política económica y financiera fue catastrófico. Saquearon los ahorros de los trabajadores (corralito y fuga de capitales), destruyeron la economía y condujeron al país a la más profunda crisis social de la que se tenga memoria.  
Para revertir éste comportamiento, el gobierno nacional recuperó los fondos de las jubilaciones, reformó la Carta Orgánica del Banco Central y posicionó a los bancos públicos en el mercado. En este marco, renegoció la deuda externa y está impulsando una política activa de control de cambios y de regulación de compra de divisas.
Los poderosos sectores financieros que actúan en el país y en el extranjero, ejecutan una tarea permanente de hostigamiento al gobierno.
Apropiación social de la renta agraria
“Ningún país es verdaderamente libre si no ejerce plenamente el poder de decisión sobre la explotación, uso y comercialización de sus recursos y sobre el empleo de sus factores productivos”. Juan Perón
La tierra no es básicamente un bien de renta, sino un bien de trabajo”. Juan Perón
La oligarquía argentina ha resistido a lo largo de su historia, a todos los intentos de democratización de la renta agraria. Tal es así, que la Sociedad Rural Argentina participó activamente en la promoción de los diferentes golpes de Estado.
La última muestra del poder de los sectores agroexportadores, fue efectuada en el año 2008 en el marco del debate por las retenciones móviles.
Con la finalidad de evitar la democratización de la renta agraria, la oligarquía argentina está impulsando una batalla comercial, cultural y política permanente contra el gobierno.
Política exterior independiente
“Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella”. Juan Perón
Los diversos intentos de aplicar una política exterior independiente, fueron enfrentados con virulencia por el imperialismo y sus aliados locales.
Una de las manifestaciones más claras de dicha resistencia, se ejerció durante el gobierno de Perón que intentó organizar la Tercera Posición en las relaciones exteriores. El golpe de Estado que lo derrocó en el año 1955, impulsó la inserción dependiente a la geopolítica de los Estados Unidos, cuestión que fue profundizada a partir del año 1976. La búsqueda de una posición independiente en las relaciones exteriores, le valió la acusación de ser comunista o fascista. 
Actualmente el gobierno nacional impulsa una política multilateral de diversificación de nuestras relaciones exteriores. El eje del programa se centra en la unidad de Latinoamérica y en la búsqueda de nuevos mercados en diversos continentes. El protagonismo del país en el Mercosur, la UNASUR o el G20, son expresiones de la refundación de nuestra política exterior.
Frente a ello, los grandes imperios actúan activamente para impedir la integración regional del continente y para cercenar las vinculaciones del país con China, Rusia o las naciones del África.
La promoción de la Justicia social
“La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiendo un solo interés: el pueblo”. Juan Perón
La lucha por la apropiación de la riqueza atraviesa la historia nacional. Frente a los avances en la distribución, por más leves que hayan sido, la derecha reaccionó violentamente. Tal es así, que se proyectaron diversos tipos de represión y de censura contra los trabajadores.
La decisión del gobierno de favorecer las paritarias, los aumentos jubilatorios o la asignación universidad por hijo, es una declaración de guerra a los poderosos y a la oligarquía que se resisten a perder privilegios.


[1][1] Por ejemplo, a partir de la fuga de capitales y la inflación.
[2] En particular, desde el oligopolio Clarín y desde La Nación. La derecha actúa de manera mancomunada con toda la cadena de medios de comunicación regional. La acción cultural opositora incluye a los medios de comunicación de la derecha y a otras herramientas culturales, como son los portales del estilo YAHOO, HOTMAIL o YOUTUBE.
[3][3] Se trata de crear una sensación de desgobierno, repitiendo el esquema del año 1975. Con esa finalidad, agitan las oposiciones de izquierda, los intereses sectoriales del sindicalismo, la inestabilidad emocional de los sectores medios, los resabios represivos y se incluyen operaciones sobre las fuerzas armadas y de seguridad.  
[4] Los modelos posibles de la asonada destituyente pueden repetir la dinámica del intento de golpe de Estado de Venezuela (2002); golpe de Estado sobre Zelaya de Honduras (2009); el levantamiento de las fuerzas policiales en Ecuador (2010) o la  destitución por golpe parlamentario, de Lugo en Paraguay (2012).
[5] Las guerras del imperio británico por los mercados se iniciaron militarmente con las invasiones de 1806. Se continuaron  en la batalla de obligado de 1845 que buscó desandar el proteccionismo de la Ley de Aduanas de 1835. La Guerra del Paraguay fue una de las acciones militares apoyadas por el imperio inglés con la finalidad de destruir la economía más importante de Sudamérica, impidiendo su desarrollo industrialista independiente.
[6] El proyecto se aprobó en la Cámara de diputados.

lunes, 1 de octubre de 2012

Los Cuadernos de FORJA y el periodismo

Aritz Recalde,   de septiembre de 2012
 
“Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre”. Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina
“A pesar de tener a su servicio todos los gobiernos y sus extensas ramificaciones, más las facciones aventureras que merodean en torno de ellos, la prensa asalariada, mercantil y desleal a la fe y a la gratitud pública, y las oposiciones, que siendo sólo por exclusión, apenas se las llama, concluyen siempre por tomar asiento en el banquete de los triunfos contra la patria”. Hipólito Yrigoyen[1]
“FORJA continúa su ardua tarea de ilustrar a la opinión pública sobre la índole de los problemas que atañen a la esencia de la nacionalidad”. Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina  (Cuaderno N° 6 y 7, 1938: 256).
Los miembros de la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA)  publicaron 13 números de los “Cuadernos”[2]. En el plano periodístico, dicho órgano de prensa ofició como:
-       un instrumento para la educación de la opinión pública (prensa de opinión).
-       un medio partidario para debatir la línea política dentro de la Unión Cívica Radical (prensa partidaria).
-       un ámbito para la divulgación de investigaciones (periodismo de investigación).
Tal cual mencionaron sus miembros, se trataba de formular las bases de una teoría independiente de las ideologías impuestas por el extranjero, que sea capaz de favorecer la interpretación objetiva de los sucesos nacionales, ya que “FORJA quiere afrontar los problemas argentinos con criterio argentino, porque considera que el vicio más funesto que padecemos es la entrega permanente y ominosa de la economía nacional a la colonización de las grandes potencias imperialistas” (Cuaderno N° 1, 1936: 28).
 
·         El rol de la prensa en la Argentina
El punto de partida para organizar los Cuadernos, surgió de un diagnostico sumamente crítico de las funciones cumplidas por  la prensa en la Argentina.  En opinión de FORJA, el periodismo del país:
-       carecía de objetividad en el tratamiento de la noticia, ya que respondía a una lógica predominantemente comercial;
-       era controlado por las empresas extranjeras que lo utilizaban en beneficio propio;
-       era un instrumento para hostigar dirigentes políticos populares y favorecía a los representantes de los intereses del extranjero y de la oligarquía;
 El periodismo y capital extranjero
Según los miembros de FORJA, la actividad del periodista se veía coartada en sus libertades por la imposición de contenidos y por la censura que ejercían los grupos económicos extranjeros. En sus palabras “La prensa ya no es órgano de opinión ni de cultura, ni siquiera de objetiva información. Regida por la voluntad de empresas inglesas y norteamericanas, o de otras extracciones, por medio de presiones bancarias y de dadivas y alquileres, ajusta sus informaciones y apreciaciones, no sólo al fin de ocultar la verdad y perturbar el juicio público, sino al de confundir el pensamiento individual sobre todo asunto de interés común, a la vez que desmoraliza a nuestras naciones con la maliciosa ocultación de nuestro poder y capacidad, y con la difusión de ideas conducentes a la práctica de los más destructores vicios, cuya generalización es la meta de los planes de perpetuo dominio de los poderes extraños” (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
 
El periodismo y el neocolonialismo político
Tal cual adelantamos, los miembros de la FORJA sostenían que el periodismo del país aplicaba un tratamiento diferenciado a los actores políticos, con el objetivo de favorecer a los representantes de la oligarquía en desmedro de los sectores populares. En sus palabras “No existe en nuestras republicas traidor que no reciba de la gran prensa glorificaciones; ni electoralismo que no goce de su auxilio; ni injusticia que no se justifique. No hay desgracia nuestra que inspire ese periodismo una palabra de reclamación de su remedio; ni rebeldía que no vitupere; ni manera de infectar y deprimir la mente americana que no practique” (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
¿Libertad de prensa?
La actividad periodística ocultaba sus contenidos de clase, a partir de escudarse en la categoría de “libertad de prensa”. En nombre de la supuesta libertad, el periodismo ejecutaba una actividad política e ideológica carente de objetividad y poseedora de una marcada parcialidad. En opinión de FORJA se puede leer que “A este sistema se llama “libertad de prensa”, siendo su negación, pues queda el pensamiento nacional sin expresión, porque las pequeñas hojas que pudieran servirlo, se hallan impedidas de satisfacer la demanda pública, por la confabulación de las grandes publicaciones, fundada en el aplastante poder de impresión y de reparto de que disponen, de donde deriva la humillación del periodista americano, constreñido, por el engranaje descrito, al abandono de su función verdadera” (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
El cine y el neocolonialismo
La tarea antinacional y antipopular de la prensa escrita del país, era complementada con la acción de la cinematografía producida en el extranjero. Dichas producciones culturales, construían estereotipos para volver inmutable la estructura de la desigualdad social existente. El cine oficiaba como una distracción tendiente a alejar al pueblo de los asuntos públicos. En sus palabras, “Análogamente la cinematografía importada es escuela para exaltar las virtudes imaginarias de valor, caballerosidad, abnegación, lealtad, sabiduría y humanitarismo de los que actúan en servicio de los opresores y para demostrar la criminalidad de las rebeliones de otros pueblos oprimidos como nosotros e inducir en la juventud tal sensualismo que aleje a los pueblos de toda acción defensiva, dispersándolos por el premio siempre ofrecido a los que defeccionen de sus deberes morales de ciudadano. Cuyos medios de acción son formas distintas y concurrentes a la conversión de las gentes de América hacia una pasividad puramente receptiva, sujetos adocenados conforme al orden y quietud más convenientes al invasor, para que toda rebeldía, y aún todo viril pensamiento no nazca. Y que toda viril actitud no se conciba siquiera, distrayendo las mentes de la atención de los asuntos públicos, y consumiendo la capacidad de pasión hasta reducir a muchos individuos en espectadores poseídos de frenesí en la contemplación, audición, y lectura de futilezas y feminidades”  (Cuadernos N° 10, 11 y 12, 1939: 390-391).
·         Ojetivos de los Cuadernos de FORJA
“Aquí estamos, una vez más, enfrentados al problema de formar una comunidad consciente, defensiva de la soberanía, de la dignidad y de la subsistencia de la nacionalidad argentina”. Raúl Scalabrini Ortiz (Cuaderno N° 8, 1939: 322).
Prensa partidaria
“Nuestra fe inalterable en el destino revolucionario de la Unión Cívica Radical argentina, ha sido abono de nuestra sagacidad y muralla infranqueable para los confucionismos antiamericanos”. FORJA (Cuaderno N° 9, 1939: 353).
FORJA nació como un intento de recuperar dentro de la UCR, la doctrina política del ex mandatario Hipólito Yrigoyen. Los Cuadernos eran utilizados para disputar los ámbitos partidarios y tal cual sostienen los miembros de FORJA, “Al cumplirse los tres años de la muerte de Yrigoyen, nuestro mejor homenaje es recordarlo con estas afirmaciones: nuestro implacable propósito de perseguir la gran Reparación Nacional, que fue, es y será, el programa inmediato de la UCR, como artículo previo para reponer a nuestra democracia en la senda inicial de sus grandes destinos (…) Lanzamos, en la emergencia, ante el trágico contraste de las efemérides con la realidad, la consigna de “volver a Yrigoyen”  (Cuaderno N° 2, 1936: 83).
El periodismo de investigación
Uno de los aspectos característicos de los Cuadernos de FORJA es su importante trabajo de investigación. Los Cuadernos suelen expresar aspectos de la realidad escasamente estudiados y difundidos por los ámbitos académicos o por otros medios periodísticos. Los artículos publicados abordan los temas con profundidad, con rigurosidad y con un oportuno manejo de fuentes documentales.
Es en éste sentido, que sus miembros resaltan la importancia de la investigación periodística ya que “Mientras arrecia el confusionismo político (…) FORJA continúa imperturbable en su acción intransigente y definidora, revelando los grandes problemas de la argentinidad, replanteándolos en sus factores esenciales y ciertos” (Cuaderno N° 2, 1936: 82).
Los contenidos los Cuadernos
Tal cual mencionamos, los representantes de FORJA buscaron intervenir activamente en la formación de la opinión pública. Tal cual lo expresaron sus autores, muchos de los Cuadernos son producto de transcripciones de las intervenciones de sus miembros en la vía pública, en el contexto de las “tribunas”.
El objetivo de los Cuadernos estaba centrado en la contribución a la formación de una conciencia nacional. En particular, los contenidos se orientaron a la reflexión  sobre:
-       el rol del imperialismo en el país;
-       la posibilidad del regreso de la democracia y del gobierno del pueblo  interrumpidos en 1930.
En ambos casos, a lo largo de los 13 números quedó reflejada una mirada latinoamericana en las perspectivas de análisis. En lo concerniente a la actividad política, FORJA reiteró la necesidad de incluir a la juventud en las tareas de construcción del país. A continuación mencionamos brevemente algunos de los contenidos de la publicación.
a-     FORJA y el antiimperialismo
“Dentro del movimiento de FORJA, es de importancia fundamental una publicación periódica de esta naturaleza, que denuncie la condición colonial a que Argentina y América están sometidas. La reacción del pueblo se producirá en la medida en que se conozca el proceso de desintegración y absorción realizado por el capitalismo imperialista”. FORJA  (Cuaderno N° 4, 1938: 179).
“El problema de la energía no es más que una parte del gran problema político argentino en que nuestra liberación o nuestra sumisión están en juego”.  Raúl Scalabrini Ortiz (Cuaderno N° 13, 1942: 458).
Tal cual se lee en el epígrafe, los Cuadernos efectuaron una importante tarea de develamiento de los aspectos negativos de la intervención del capital y de los gobiernos extranjeros en el país. Sus estudios se centraron en demostrar la relación onerosa entablada entre los gobiernos del país y un conjunto de empresas y organizaciones económicas. En particular, sus estudios analizaron el funcionamiento de: 
- las empresas de transporte ferroviario inglés y automotor norteamericano;
- las sociedades de energía eléctrica y petroleras;
- los bancos extranjeros.
En opinión de FORJA, la  “La reverencia al “capital extranjero” no es más que una manifestación visible del sometimiento a que ha sido llevado un pueblo inteligente y valeroso como el argentino” (Cuadernos 6 y 7, 1938: 256).
 
b-    FORJA y la recuperación de lo popular
“El drama de la patria enfrenta dos personajes solamente: el pueblo encadenado y la finanza imperialista” (Cuaderno N° 5, 1938: 229).
 Tal cual expresaron los autores, la política argentina de los años treinta estaba atravesada por los intereses sectoriales de los grandes factores de poder. Es en este sentido, que mencionaban que los dirigentes gobernaban atendiendo las demandas de los capitales extranjeros y no a las surgidas desde los pueblos y “Los hechos han demostrado lamentablemente que la política de colaboración legislativa de los partidos no puede conducir sino a la complicidad con el capitalismo colonizador” (Cuaderno N° 3, 1936: 134).
 Frente al gobierno de la oligarquía y los capitales extranjeros, había que elevar la consigna de la democracia popular y “El proceso histórico Argentino en particular y el Sudamericano en general relevan la existencia de una lucha permanente del pueblo en procura de la soberanía popular, para la realización de los fines emancipadores de la Republica Argentina, contra las oligarquías como agentes virreinales de los imperialismos políticos, económicos y culturales, que se oponen al total cumplimiento de los destinos de América” (Cuaderno N° 5, 1938: 226).
Bibliografía
Todas las citas de los Cuadernos fueron extraídos de la reedición Cuadernos de FORJA, Ediciones de la UNLa, Lanús, 2012.
 ·         Cuaderno N° 1. Política británica en el Rio de La Plata. Las dos políticas: la visible y la invisible, por Raúl Scalabrini Ortiz, mayo de 1936.
·         Cuaderno N° 2. El pensamiento escrito de Yrigoyen, por Gabriel del Mazo, junio de 1936.
·         Cuaderno N° 3. La coordinación de los transportes, por Amable Gutiérrez Diez, septiembre de 1936.
·         Cuaderno N° 4. Petróleo e imperialismo, por Raúl Scalabrini Ortiz y Luis Dellepiane, septiembre de 1938.
·         Cuaderno N° 5. El problema de la electricidad, por Jorge Del Río, octubre de 1938.
·         Cuadernos N° 6 y 7. Historia del Ferrocarril Central de Córdoba, por Raúl Scalabrini Ortiz, noviembre de 1938.
·         Cuaderno N° 8. Historia del Primer Empréstito Argentino, por Raúl Scalabrini Ortiz, julio de 1939.
·         Cuaderno N° 9. Conducta Argentina ante la crisis de Europa, por Luis Dellepiane.
·         Cuadernos N° 10, 11 y 12. A los pueblos de la República y de América. Manifiesto de noviembre de 1939, seguido de documentos fundadores, noviembre de 1939.
·         Cuaderno N° 13. El escándalo de la electricidad y la investigación de la Cámara de Diputados, por Jorge del Río, febrero de 1942.
·         Galasso, Norberto, Jauretche y su época, Corregidor, Buenos Aires, 2003.
                                     Vida de Scalabrini Ortiz, Colihue, Buenos Aires, 2008.
                                  Testimonios del precursor de FORJA: Manuel Ortiz Pereira, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1984
·         Hernández Arregui, La Formación de la Conciencia Nacional, Peña Lillo, Buenos Aires, 2004.
 

[1] Primera carta al Dr. Pedro C. Molina, septiembre de 1909. Extraído del Cuaderno de FORJA N° 2, El pensamiento escrito de Yrigoyen, julio de 1936. Cuadernos de FORJA, Ediciones de la UNLa, Lanús, 2012. p 94
[2] Se publicaron entre el mes de mayo de 1936 y el de febrero de 1942. La lista completa de los títulos se presenta en el apartado de la bibliografía.